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jueves, 13 de junio de 2024

Biodiversidad en Osuna

 




Este año se dio la novedad de que no solamente Estepa tuviera un BioBlitz, también se organizó otro evento igual en Osuna para registrar toda la biodiversidad presente en la finca de Las Turquillas.

Se trata realmente de una yeguada militar, de la que Defensa cedió una cuarta parte de sus terrenos al ayuntamiento de Osuna para proyectos turísticos y medioambientales. Así es como se han ido creando un corredor verde, refugios para insectos y charcas para anfibios y se han plantado árboles autóctonos.
Todo ello impulsó que este BioBlitz se hiciera a gran escala, contando con muchos más colaboradores a la hora de guiar a los distintos grupos de participantes, que en total sumaban más de un centenar.

A Mari Carmen y a mí nos asignaron, como no podía ser de otro modo, los artrópodos. El escenario era muy apetecible, pero el día de viento limitó la salida, así como el horario porque a media mañana es cuando suelen mostrar más actividad los insectos.
De todos modos pudimos enseñar a los asistentes numerosos insectos curiosos y contarles datos muy interesantes sobre coloración aposemática para advertir a los predadores, parasitismo, las mariquitas "veganas", la polinización por engaño sexual de las orquídeas, etc...



Eurydema ornata

Larvas de Epilachna argus

Eucera sp.

Cassida viridis

Dolycoris baccarum


Heliotaurus ruficollis y Oxythyrea funesta

Mariquita de siete puntos (Coccinella septempunctata)

Crisálida de mariquita

Larva de mariquita

Mucho jolgorio en esta planta


Una vez finalizado el evento, que culminó plantando un árbol y con la lectura de unos decálogos, parte del grupo que hicimos de guías fuimos tan ansias que quisimos continuar con el bicheo por nuestra cuenta y nos fuimos hacia la laguna de Ballestera.
Se dio una buena combinación de aves y bichos, algo del gusto variado de todos los que nos juntamos. De aves pudimos ver los inevitables flamencos junto a avocetas, tarros blancos, pagazas piconegras y gaviotas reidoras entre otras. Fue destacable la llegada de una pobre culebrera que fue detectada como intrusa en la colonia de cría y rápidamente se lanzaron las gaviotas y pagazas a acosarla hasta expulsarla.
Con los artrópodos disfrutamos de distintas abejas solitarias, un bonito macho de Cyrba algerina, el intenso verdor de un coleóptero y la novedad de ver por primera vez la araña de los tarajales, saltícido que no puede saltar (de lo más irónico) y únicamente vive en tarajes.



Cyrba algerina, macho

Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Culebrera (Circaetus gallicus)

Phyllobius sp.

Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica)

Gaviota reidora hostigando a la culebrera

Afraflacilla tarajalis

Flamencos (Phoenicopterus roseus)


En otro momento fuimos Javi, Mari Carmen y yo a echar un ojo por el embalse de Malpasillo y el famoso meandro que forma el Genil por la zona, viendo aves acuáticas, abejas y plantas en una tarde que anunciaba lluvias próximas.




Bellardia trixago

Martinete (Nycticorax nycticorax)

Gamón

Asegurando la próxima generación de crisomélidos

Nevadilla (Paronychia argentea)

Abeja del género Eucera lista para pasar la noche


Sedum mucizonia


Me he saltado algo muy importante, y es que tras el BioBlitz y su salida secundaria nos fuimos a disfrutar de algo tan nuestro como lo es el tapeo en los bares.
Añado que, al terminar y volver para casa, vimos por una tranquila carretera secundaria carracas y canasteras para acabar de aportar la calidad.






domingo, 19 de mayo de 2024

De altiplanicies y valles

 




Enlazando con la anterior publicación, un día lo dedicamos a una salida completa por las vastas altiplanicies de los Campos de Hernán Perea, no sin pararnos por el camino a observar los animales que nos íbamos encontrando durante la subida.



Colaspidema barbarum

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Cabra montés (Capra pyrenaica)


Durante dicha subida tuvimos un lejano avistamiento de quebrantahuesos, pero más adelante nos encontramos con uno tan cercano que nos dejó tan asombrados como fascinados.
El avistamiento no pudo ser más espectacular, mientras que yo veía una chova piquirroja y un cernícalo, estando éste muy mosqueado sin parar de gritar de manera que me extrañaba que una simple chova le provocara tal ataque de rabia... hasta que Mari Carmen me avisó de que se nos estaba acercando un quebrantahuesos.
Ya entendí la ira del pequeño cernícalo, que se percató antes que nosotros de la presencia de la enorme ave. Esta espectacular hembra adulta nos estuvo observando también a su vez, sobrevolándonos en círculos antes de continuar con su patrulla por las peñas calizas que aquel día nublado tenían un curioso ambiente como de montañas orientales.




Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)





Sabía que por aquellas fechas de abril ya estarían florecidos los narcisos endémicos, disfrutando de su abundancia que alfombraba de amarillo las orillas de un arroyo mientras que reclamaban los piquituertos y una pareja de águilas reales nos regalaba sus picados y acrobacias.



Zorro (Vulpes vulpes)

Águila real (Aquila chrysaetos)


Narcissus longispathus

Piquituerto (Loxia curvirostra)



No hacía un espléndido día primaveral precisamente, incluso persistían neveros como se ve en las fotos de paisaje, pero las aves estivales como las collalbas y las abubillas estuvieron muy presentes durante nuestro recorrido.



Muflones (Ovis musimon)

Collalba rubia (Oenanthe hispanica)


Collalba gris (Oenanthe oenanthe)


Abubilla (Upupa epops)


El tiempo no acompañó para ver insectos, que en esas planicies habrían estados representados por especies tan interesantes para mi gusto como el cardenillo. Solamente vimos algún ejemplar aislado de Eurranthis plummistaria, bonita polilla diurna, pero sin dejarse ver en condiciones ni fotografiar.

En los valles fue distinta la historia, viendo un agradecido repertorio de artrópodos bajo el vuelo de los buitres leonados y de un grupo migratorio de cinco culebreras.
La estrella de las noches fue, sin ninguna duda, el sapo partero bético. Pudimos localizar por sus cantos "autillosos" a varios machos distintos en un muro de piedra, celebrando muy especialmente el hallazgo de un ejemplar que portaba los huevos en la icónica imagen que tenemos de este animal.



Eucera nigrilabis

Licósido portando su puesta

Abeja sin identificar

Culebreras (Circaetus gallicus)

Araña Napoléon (Synema globosum)

Chinche sin identificar

Sapo partero bético (Alytes dickhilleni)


Con salidas así bien estaba darse un buen homenaje a base de pizza casera, con mucha verdura para pretender hacernos los sanos.