El 9 de julio recibí una nueva visita de amigos cuando José Márquez y Jesús Jiménez vinieron a verme para pasar un buen fin de semana de bicheo por la Sierra de Segura que incluía una incursión por las cercanas sierras almerienses.
Una vez llegados estos dos cafres no teníamos mucho tiempo como para alejarnos del pueblo, Santiago de la Espada, así que mi sencilla propuesta era ir a un arroyo en las mismas afueras para ver la orquídea Epipactis fageticola. Es una orquídea más sosa que la comida del hospital, para qué negarlo, pero era una novedad que podían apuntarse y el sitio en el que conozco esta población es un paseo de lo más bonito y agradable entre bosque de ribera, pinar y roquedos viendo insectos como los siempre atractivos duendes con sus vuelos flotantes. Además, yo me llevé premio al conseguir ver por fin culebrillas ciegas en esta sierra, y por partida doble con dos ejemplares de distinto talle.
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| Duende (Nemoptera bipennis) |
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| Epipactis fageticola |
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| Medioluto ibérica (Melanargia lachesis) |
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| Araña lobo con su prole a cuestas |
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| Culebrilla ciega (Blanus cinereus) |
Ese detallito del viernes por la tarde estuvo muy bien, hasta que el sábado 10 de julio llegó el plato fuerte del finde yendo a la Sierra de María-Los Vélez en la cercana provincia de Almería. Es uno de esos sitios que rompen con los tópicos al erguirse en medio de las planicies áridas una gran sierra caliza de más de 2.000 metros de altitud que llega a cubrirse de nieve durante los inviernos.
En semejante hábitat montano pervive aún una de las pocas poblaciones andaluzas que hay de la mariposa apolo fuera de Sierra Nevada, en este caso de la subespecie mariae. Tuvo un buen pateo llegar hasta su hábitat y estas mariposas, como buenos papiliónidos vacilones que son, no solían parar quietas y costó fotografiarlas, hasta que al fin dimos con un ejemplar que sí hizo de maravilloso modelo y pudimos saldar la salida con unas fotos mucho mejores que las de mi salida anterior por la zona. Una salida, por otra parte, bien sosa en cuanto a otros avistamientos de fauna viendo bisbitas campestres, piquituertos, buitres leonados, lagartijas ibéricas y poco más.
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| Apolo (Parnassius apollo mariae) |
Decidí que la parada para comer la hiciéramos en el área recreativa de La Piza para descansar en condiciones bajo la sombrita del duro sol almeriense, que más que picar pegaba patadas en la boca.
El remate del frescor era una fuente junto a la que nos sentamos a comer croquetas, empanada y otras gordoserías en compañía de las aves locales que también querían acercarse a refrescarse. Mirad por ejemplo estos arrendajos al borde de morir achicharrados.
También un perro llegó con tantas ansias por un trago que casi se atraganta el muy bestia.
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| Arrendajo (Garrulus glandarius) |
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| Esto dio mucha calidad |
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| Arrendajo (Garrulus glandarius) |
Por la tarde estábamos bien preparados para otra de esas especies de montaña con enorme carisma. Hablo del quebrantahuesos, tan recurrente en los últimos tiempos del blog y muy fijado como especie objetivo para mis dos compañeros de fatigas.
En medio de un enorme trajín de vencejos (reales, comunes y pálidos) logramos el éxito con tres ejemplares diferentes, sobre todo al darnos una buena pasadita cercana este espléndido adulto que nos emocionó al ver que llegaba de frente en nuestra dirección. Habría estado bien que esto hubiera hecho correr un poco a José Márquez, que tiene la costumbre de quedarse descalzo durante estas esperas, y que se hubiera pinchado un poco con las rocas y las agujas de los pinos.
Otras delicias ornitológicas fueron un águila real, un inesperado roquero rojo y un autillo que vimos posado en medio de la carretera.
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| Halcón peregrino (Falco peregrinus) |
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| Vencejo real (Tachymarptis melba) con un avión común |
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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| Mix de vencejos |
El domingo 11 de julio, del que sólo aprovecharíamos la mañana, fue más tranquilo pero no por ello carente de interés porque lo dedicamos a los hábitats acuáticos yendo a ver las orquídeas que por aquellas fechas florecen a la orilla de los ríos segureños. Un buen plan que asegura también escapar de la ola de calor mientras vas viendo orquídeas, libélulas y otras cosillas.
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| Coenagrion mercuriale |
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| Platanthera algeriensis |
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| Araña lince con su presa |
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| Anthaxia sp. |
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| Epipactis palustris |
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| Licénido, supongo que una Aricia |
No podía dejar fuera de la ecuación a nuestra endémica lagartija de Valverde, puesto que el recorrido escogido pasaba cerca de una población bastante confiada y descarada que se suele portar de maravilla ante la cámara. Tenía que dedicarle un buen detalle herpetológico a Jesús, gran amante de este mundo de sabandijas y gusarapos.
Esto también nos brindó un cercano pero brevísimo encuentro con un joven mirlo acuático en el nacimiento del arroyo que han escogido las relictas lagartijas.
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| Lagartijas de Valverde (Algyroides marchi) |
No todo son bichos. Otros elementos que dieron mucha calidad al fin de semana fueron la comilona a base de productos locales y un baño en las (atrozmente heladoras) aguas de donde se unen el río Segura y su afluente el Madera.
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| Romanoff, Nikolai y Popescu |