Mostrando entradas con la etiqueta Víbora hocicuda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Víbora hocicuda. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de julio de 2024

Calurosa Sierra de Andújar

 




Hubo un momento durante el mes de mayo en el que parecía que se veía venir el calor del verano, cosa que no se cumplió porque junio fue soportable y hasta incluso tuvo una buena racha de frescor.
En todo caso, la salida que muestro aquí sí que fue calurosa a tono con la agostada vegetación que tan prematuramente se pone así en Sierra Morena.

Escogimos aquel día ese clásico recorrido que tanto me gusta entre Baños de la Encina y Andújar, empezando con buen pie viendo mochuelos de cerca para seguir con las inquietas avispas cuco y la sorpresa de un gran ejemplar de víbora hocicuda en la cuneta. 
Los encuentros con las víboras siempre son especiales para los naturalistas (bien especificado porque la gente suele odiarlas especialmente), pero este ejemplar estaba herido por algún percance por la cercana carretera o haber sobrevivido a un depredador, quién sabe, pero acababa dando más pena que otra cosa el pobre animal.



Mochuelo (Athene noctua)

Avispa cuco

Golondrina común (Hirundo rustica)

Sírfido

Víbora hocicuda (Vipera latastei)


Otro trago poco agradable era ver una tortuga de Florida entre los autóctonos galápagos leprosos, tenemos especies exóticas invasoras hasta en la sopa sin que se haga nada para remediarlo.
Menos mal que fue más bonito disfrutar del vuelo flotante de los Nemoptera bipennis sobre el pastizal seco.



La invasora tortuga de Florida

Duende (Nemoptera bipennis)

Galápagos leprosos (Mauremys leprosa)

Duende (Nemoptera bipennis)

Mamá azulona con sus patitos

Thomisus onustus con un duende que tuvo un mal día

Digitalis mariana sups. heywodii


Un águila real macho se remontaba con su presa, otra ave, en las garras mientras que numerosos conejos exhibían el comportamiento confiado de la juventud que hará que muchos de ellos acaben también siendo presas.
La tórtola común, por su parte, desde que ha dejado de ser presa de los humanos con escopetas se ve más a menudo que años atrás. Parece ser que le está sentando bien el respiro.



Águila real (Aquila chrysaetos) con su presa

Conejos (Oryctolagus cuniculus)

Abubilla (Upupa epops)

Ciervo (Cervus elaphus)

Tórtola (Streptopelia turtur)

Conejo (Oryctolagus cuniculus)


Una curva con vistas elevadas es algo que no se puede dejar pasar cuando tienes ante ti un atardecer así de llameante.







Volviendo otra vez a Baños de la Encina, su castillo medieval acoge una muy nutrida colonia de cría de vencejos y las flores de sus arriates atraen a no pocos insectos y depredadores arácnidos.




Esfinge colibrí (Macroglossum stellatarum)

Menemerus semilimbatus

Vencejos comunes (Apus apus)

Menemerus semilimbatus




La experiencia es más completa con lo que todos ya sabéis, que a estas alturas ya es bien conocido lo que gusta esto por el blog.





viernes, 2 de junio de 2023

Especialidades segureñas

 




A finales de abril José Carlos y Esperanza fueron a la siempre espectacular Sierra de Segura con motivo de unos talleres que él impartía sobre identificación de aves por sus cantos. Con la habitual generosidad fui invitado a compartir aquellos días en una sierra tan querida por mí, además en unas fechas muy buenas para disfrutar de su inmensa riqueza natural pese a ser un año muy castigado por la falta de lluvias.

Nuestra anfitriona Beatriz, de la casa rural Casa Tatisita en la aldea de Moralejos, se nos quiso unir en nuestra primera salida y estuvimos encantados de que así fuera en vista de su gran interés por aprender sobre la naturaleza.
La endémica violeta de Cazorla fue un inicio bien programado en la agenda, así como la orquídea de la dama (Orchis purpurea), pero lo que no esperábamos para nada era toparnos con una víbora hocicuda en un memorable golpe de suerte.



Viola cazorlensis

Collalba gris (Oenanthe oenanthe)

Orchis purpurea

Víbora hocicuda (Vipera latastei)

Retrato

Ardilla (Sciurus vulgaris)

Viola cazorlensis


Con un inicio así de brutal ya lo demás llegaría sobradamente bien acogido. La salida por las desoladas alturas de pura roca salpicada por arbustos espinosos siguió brindando más observaciones interesantes como la de una culebra lisa meridional con la que poder ilustrar a Beatriz en directo las diferencias entre culebras y víboras.



Peonías (Paeonia broteri)

Curruca zarcera (Sylvia communis)

Cejialba (Callophrys rubi)

Collalba rubia (Oenanthe hispanica)

Abubilla (Upupa epops)

Alcaudón real (Lanius meridionalis)

Culebra lisa meridional (Coronella girondica)


El quebrantahuesos también formaba parte del plan, aunque no era algo tan garantizado como las violetas y había que tener paciencia hasta tener suerte. Vimos una hembra adulta llevando un trozo de comida junto a un buen repertorio de aves que incluyó el velocísimo vuelo de los vencejos reales pasando cerca de nuestro apostadero, en un agreste y duro barranco típico de esas montañas.



Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Gavilán (Accipiter nisus)

Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Vencejo real (Tachymarptis melba)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Volviendo al atardecer tuvimos un lejano avistamiento de un mirlo acuático al lado de la cascadita que escogió para criar. No terminó ahí la cosa, porque en la casa rural cantaban los sapos parteros al caer la noche y llegué a encontrar dos en el jardín, siendo uno de ellos un macho acarreando la ristra de huevos en la clásica imagen de este tipo de anfibios.



Sapo partero bético (Alytes dickhilleni)

Mirlo acuático (Cinclus cinclus)

Sapo partero bético (Alytes dickhilleni) con la puesta



Queríamos poner a prueba si Beatriz era una de esas personas que dan suerte, y creo que podemos decir que sí en base a lo mostrado. Pero esto es solamente la primera parte de las andanzas segureñas porque, teniendo por delante días de puente, había más oportunidades de seguir disfrutando de las bendiciones de nuestras aún salvajes sierras.