El pasado domingo 22 de noviembre me animé a alejarme todavía más en mis aventuras por las sierras Béticas, llegando hasta el gaditano Parque Natural de Los Alcornocales para bichearlo en condiciones.
Una compañera del colegio ha pateado mucho esta zona y me recomendó El Picacho, El Aljibe y La Sauceda, decantándome al final por El Picacho. Su altura, la segunda más alta del parque, es de 882 metros, que puede parecer poco si lo comparamos con los picos y calares de la Sierra de Segura que tanto enseñé por el blog el año pasado, pero la verdad es que la ruta con sus desniveles y repechos puede echar para atrás a quienes no estén muy acostumbrados a ir por el monte.
Al poco de comenzar di con esta laguna que también veis en la foto de arriba, hogar de anfibios como leí en los carteles a pie de ruta, cosa que me hizo buscarlos febrilmente al ver citados el tritón pigmeo y la salamandra... finalmente sólo vi ranas comunes (Pelophylax perezi), pero con los reptiles me tocó el premio del día cuando encontré un inesperado eslizón ibérico (Chalcides bedriagai).
No os imagináis las ganas que les tenía a los eslizones después de los muchos esquinazos que me dieron en la Sierra de Segura, siempre desapareciendo a toda velocidad entre la hierba.
Hay que aclarar que estos animalillos NO son en absoluto venenosos como afirman muchas supercherías populares, que llegan a exagerar con refranes como "si te pica el eslizón, pala y azadón"... en fin, no todo el saber popular es acertado y está lleno de verdaderas estupideces en lo que a animales respecta. Que su aspecto serpentino no os engañe y no lo matéis si alguna vez veis uno, es de lo más inofensivo.
No se llevó todo el protagonismo en cuanto a arañas, porque una araña tigre de la especie Argiope trifasciata también hizo mis delicias al encontrarla con su abultada presa convenientemente envuelta en seda para consumir en el local.
| Aquí parece la portada de un disco moderno |
También es justo mencionar que un grupito senderista paró a charlar conmigo al verme fotografiar escorpiones y hubo mucho interés y preguntas por su parte.
En definitiva, una ruta realmente bonita en uno de los parques naturales más extensos del país, con el premio del eslizón y el interesante plus del resto de bicherío.
A esto sumemos que en los trayectos de ida y vuelta vi por la carretera un milano negro (y ya van dos veces que veo al interfecto a las afueras de Los Palacios) que no quiso migrar y un elanio azul.
A esto sumemos que en los trayectos de ida y vuelta vi por la carretera un milano negro (y ya van dos veces que veo al interfecto a las afueras de Los Palacios) que no quiso migrar y un elanio azul.
