Mostrando entradas con la etiqueta Abejaruco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Abejaruco. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de octubre de 2024

Terminando septiembre





A finales de septiembre encontramos orugas bien crecidas y gordas de nuestros dos papiliónidos principales, las mariposas chupaleche y macaón, además de la colorida oruga de una polilla en vecindad con ellas.



Chupaleche (Iphiclides feisthamelii)

Macaón (Papilio machaon)

Acronicta tridens

Chupaleche (Iphiclides feisthamelii)

Macaón (Papilio machaon) comiendo sin parar


No eran, por supuesto los únicos artrópodos que vimos. Algunos son siempre curiosos de ver, como la larva de luciérnaga o el inquieto mutílido que en aquella ocasión sí se dejó fotografiar bien al estar trepando una pared (normalmente no paran de correr).




Asílido con una desdichada abeja recién depredada

Gris estriada (Leptotes pirithous)

Mutílido

Argiope lobata

Albarracina warionis

Luciérnaga (Lampyris noctiluca)

La polilla de la mochila


Tocaba irse despidiendo de los abejarucos, que poco después dejaron ya de verse tras su viaje migratorio y tendremos que esperar a la primavera para volver a oír sus alegres reclamos. El caso del abejero es aún más acusado porque sólo lo vemos durante los pasos migratorios (excepto cuando los hemos visto durante el verano en sus zonas de cría más al norte), aunque en ese momento ya los ejemplares que se veían eran jovenzuelos algo rezagados.
Un avistamiento, pese a su distancia, fue muy especial al ver desde la puerta un águila perdicera con el buche bien lleno.




Abejaruco (Merops apiaster)

Águila perdicera (Aquila fasciata

Pardillo (Linaria cannabina)

Acanthodactylus erythrurus

Abejero (Pernis apivorus)

Mito (Aegithalos caudatus)

Gavilán (Accipiter nisus)


Pronto seguiremos con lo visto en octubre. Mientras tanto ahí dejo el concepto que tienen los extranjeros que se hacen un chalé en España, imagino que en Francia habrá que poner una bandera con un cruasán. 




miércoles, 25 de septiembre de 2024

El día y la noche en la Sierra de Crevillent

 




Ir viendo sitios nuevos es algo que siempre me encanta, nada nuevo para quienes me conocen, y más todavía cuando se trata de sierras.
Una tarde de agosto hicimos una breve visita a unos cortados llenos del graznido de las chovas piquirrojas y del trino de los vencejos reales, en los que no vimos ninguna gran rapaz, pero fue un paseo de lo más agradable viendo por el camino abubillas o mochuelos entre otras aves.



Abubilla (Upupa epops)


Vencejo real (Tachymarptis melba)


Mochuelo (Athene noctua)



El resto del tiempo lo dedico a buscar lo que tenemos más a mano, directamente en las flores de casa con su diversidad artrópoda de polinizadores, predadores y parásitos de nidos.



Leucopsis sp.

Trithemis annulata

Rhynchium oculatum

Thyreus sp.

Orthetrum trinacria

Meria sp.


No dejo de lado la fauna vertebrada, no tan fácil de ver, pero igualmente presente con el descanso del viaje migratorio del papamoscas gris junto a los vecinos locales.



Papamoscas gris (Muscicapa striata)

Curruca carrasqueña (Sylvia cantillans)


Abejarucos (Merops apiaster)

Lagartija ibérica (Podarcis hispanica)


Cae la noche y son muchos los ojillos que brillan en la oscuridad. Las arañas lobo son tremendamente abundantes, al igual que también nos agradó la abundancia de salamanquesas rosadas.
Precisamente un depredador típico de las salamanquesas, la culebra lisa meridional, nos gustó especialmente al encontrar un ejemplar que merodeaba para capturar a una de ellas o a alguna lagartija adormecida.




Sapo corredor (Epidalea calamita)

Hemipepsis mauritanica

Lycosa fasciiventris

Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus)

Sapo corredor (Epidalea calamita)

Sapo corredor (Epidalea calamita)

Culebra lisa meridional (Coronella girondica)

Nidos de Hersiliola sp.

La dueña de los nidos de arriba




Habrá mucho más que enseñar, tanto de humedales como sierras con el sello típico del blog para no perder las buenas costumbres.