Mis alumnos estaban deseando que esta primavera tuviéramos nuestra segunda salida bichera del curso (tras el éxito que fue nuestra primera salida en invierno), y este pasado viernes finalmente accedí a sus frecuentes peticiones.
En los libros de Naturales explican muy bien qué es un artrópodo, un reptil y un anfibio... muy bien para memorizarlo y escupirlo en un examen, pero ellos han visto de primera mano las características de estos animales que les han ENCANTADO, además de aprender mucho sobre el respeto hacia ellos y su medio.
Las estrellas de la salida han sido las culebrillas ciegas (Blanus mariae), que han tomado en sus manos para comprobar que son inofensivas y que NO son venenosas ni peligrosas como afirman las supersticiones populares. Además vimos un sapillo pintojo (Discoglossus galganoi), culebras viperinas (Natrix maura), arañas del género Arctosa, escolopendras (Scolopendra cingulata), moritos, abejarucos, cormoranes, chorlitejos chicos, orquídeas (les encantó la manera con la que engañan a los insectos para que las polinicen), etc...
Aquí tenemos las culebrillas ciegas, dos ejemplares distintos, uno de ellos de buen tamaño. Las encontramos bajo escombros, pues las afueras de Los Palacios están que dan asco con las basuras que la gente arroja como si el campo fuera una papelera gigante.
Una de las tres culebras viperinas que vimos, todas ellas crías pequeñas. Y el sapillo pintojo, el animal que más me gustó encontrar porque no tenía ni idea de que allí los hubiera. Encima era un hermoso ejemplar adulto con un dibujo precioso.
Con todas estas especies los niños comprendieron la importancia de devolverlos pronto a sus refugios y dejarlos allí tranquilos sin volver a sacarlos de su descanso.
Les gustaron mucho los invertebrados como escolopendras y arañas (casi todas de la especie Arctosa cinerea), observando ellos mismos que se trataba de artrópodos sin decírselo yo, así es como se estudian bien los animales sin el mero ejercicio de memorizar para un examen.
Vieron las orquídeas de la especie Ophrys speculum que crecían en gran cantidad junto a ladrillos y neumáticos viejos, gustándoles mucho saber que tienen esa forma para atraer a las abejas macho y así poder polinizarse mediante ese engaño, así como también supieron y asumieron que no se deben cortar para llevar a casa.
Estoy viendo venir que habrá una tercera sesión cuando se enteren los que no pudieron venir, ¡ya veréis!
Con todas estas especies los niños comprendieron la importancia de devolverlos pronto a sus refugios y dejarlos allí tranquilos sin volver a sacarlos de su descanso.
Vieron las orquídeas de la especie Ophrys speculum que crecían en gran cantidad junto a ladrillos y neumáticos viejos, gustándoles mucho saber que tienen esa forma para atraer a las abejas macho y así poder polinizarse mediante ese engaño, así como también supieron y asumieron que no se deben cortar para llevar a casa.
Estoy viendo venir que habrá una tercera sesión cuando se enteren los que no pudieron venir, ¡ya veréis!