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domingo, 1 de septiembre de 2024

De vuelta a casa

 




Terminó la semana por el Pirineo aragonés, pero no terminó el bicheo. El viaje de vuelta no fue exactamente bichero en sí, teniendo la principal parada un objetivo más bien turístico deteniéndonos a ver la localidad de Medinaceli y su arco romano que nos animó a seguir viendo el pueblo con otros monumentos como la colegiata.











Fue una pena que el implacable sol del mediodía veraniego proyectara un fortísimo contraluz en la Ermita del Humilladero, cercana al castillo que domina un enclave elevado.









En la Fuente de la Canal acudían numerosos fringílidos a saciar su sed (verderones, verdecillos, pardillos y jilgueros), aunque no es para nada lo único pajarero en la zona viendo los carteles tan interesantes que nos topamos. No es moco de pavo que esté por allí la alondra ricotí y que en sus rutas coloquen como ejemplo una especie tan atractiva como el roquero rojo.







Parar un momento a ver y fotografiar los famosos molinos manchegos en la provincia de Ciudad Real es también algo a tener en cuenta.







Y ahora es cuando pasamos de nuevo al bicheo. De vuelta en la provincia de Jaén quise retomar ese gran clásico que salir por la noche en busca de chotacabras por las carreterillas de olivar y campos de siembra de mi pueblo, viendo varios ejemplares junto a mochuelos, conejos, liebres e incluso un par de lirones caretos.



Chotacabras cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis)

Mochuelo (Athene noctua)

Chotacabras cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis)

Retrato

Chotacabras cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis)


El hallazgo más singular en mi pueblo fue el de un macho de la abeja Xylocopa pubescens, especie que tiene su distribución más cercana en el norte de África y está comenzando su colonización europea. De hecho, no sabía que llegue ya a Jaén y fue una sorpresa cuando nos la identificaron, pues lo más normal es verla en sitios como Algeciras.
La encontramos desorientada y torpe en un descampado de las afueras, por lo que pensamos que era mejor dejarla en el campo para evitarle la doctrina del pisotón que suele aplicar la gente, encontrando en el sitio escogido para liberarla una ninfa de Empusa pennata.



Xylocopa pubescens

Empusa pennata


Y, ya que hablamos del regreso a casa, no está mal tampoco mostrar una de las buenas gordosuras del pueblo.