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jueves, 14 de abril de 2022

Oscuro y nublado fin de semana

 


Todo lo que no llovió en enero y febrero pareció querer caer durante marzo, llenando el mes de jornadas con cielos del intenso gris plúmbeo de las nubes cargadas de lluvia.
Poco se podía hacer en cuanto a jornadas de campo pero, si el deseo se une a la voluntad, algo se puede hacer.


Hornos de Segura


En las zonas bajas de la sierra no estaba el panorama tan mal y aproveché el viernes 18 de marzo para ir a ver el rodal de orquídeas que un amigo encontró días antes.
Eran sencillamente las típicas especies que florecen en marzo por la Sierra de Segura, pero ver las Anacamptis collina en esta sierra era un buen aliciente al conocer personalmente un único ejemplar (lamentable cifra) que vi hace seis años, además de lo agradecido que es disfrutar de un buen pradito lleno de Barlia robertiana de buen talle.



Barlia robertiana

Ophrys tenthredinifera

Anacamptis collina

Barlia robertiana

Ophrys fusca

Anacamptis collina

Barlia robertiana


Ya sabéis que en este blog la lluvia equivale a búsquedas nocturnas de anfibios. El sapillo moteado y el sapo partero bético merecieron sobradamente la pena y es la primera vez que aparecen juntos en una entrada.


Sapo común (Bufo spinosus)

Sapillo moteado (Pelodytes hespericus)

Sapo partero bético (Alytes dickhilleni)


Los sapos corredores, mucho más comunes y fáciles de encontrar, amenizaron mucho la noche con su celo yendo las parejas a reproducirse en charcas someras, que iban ya apareciendo llenas de ristras de huevos tras el frenesí de estos ardientes anuros.



Camino de la fiesta en la charca

Amplexo

Sapo corredor (Epidalea calamita)

El resultado de los amplexos


El fin de semana resultó bastante insulso al tener niebla en los mejores sitios y, cuando en un punto bueno justo dio el sol, no hubo movimiento de aves. Pese a ello no estuvo mal la vuelta porque, desde luego, no pensaba quedarme metido en casa.




Jilguero (Carduelis carduelis)


Grajilla (Corvus monedula)


Águila real (Aquila chrysaetos)


Buitre leonado (Gyps fulvus)


Arenaria con su geometría vegetal




Unos pocos narcisos junto a un arroyo dieron la nota de color en medio de tanto gris y, como dato curioso, me hizo gracia encontrar unos pocos andarríos grandes haciendo parada migratoria en una charca rodeada de desolación rocosa en plena sierra.
Aparte de lo fotografiado, fueron muy dignos de mención un vencejo real (el primero que veo este año) y una culebrera como aves estivales junto a invernantes como pinzones reales, mirlos capiblancos y lúganos.



Narcissus longispathus

Andarríos grande (Tringa ochropus)


Estos días tienen sus ventajas, claro, aparte de las noches de anfibios está también el gustazo de un buen chocolate con churros por la mañana. Eso sí que no me lo iba a quitar nadie.





viernes, 12 de abril de 2019

Entre Córdoba y Ciudad Real





El 3 de marzo había quedado con José Márquez en Córdoba para pasar una jornada de domingo en la Sierra Morena más agreste a caballo entre Ciudad Real (Castilla - La Mancha) y Córdoba (Andalucía). Es Sierra Madrona junto con el vecino P.N. de Despeñaperros la parte más solitaria y desconocida de Sierra Morena pero nosotros sabíamos bien las maravillas que allí encontraríamos.

Comenzamos echando un vistazo a una buitrera cercana a la localidad de Fuencaliente bien atentos al vuelo de las aves rapaces, descubriendo entre los buitres leonados al velocísimo halcón peregrino.


Halcón peregrino (Falco peregrinus) con buitres leonados (Gyps fulvus)

Narciso

Escorpión (Buthus occitanus)

Brezo

Ardilla (Sciurus vulgaris)



Después hicimos varias paradas más por el estilo hasta llegar a lugar que sería el plato fuerte del día a pesar de las barbaridades que allí ocurren. Me explico mejor comentándoos que la finca La Garganta es un lugar infame en el que siempre se ha trampeado fauna, tiroteado aves rapaces, extorsionado a los lugareños, usurpado caminos públicos, utilizado vallados ilegales (como el de la fotografía)... una perla, vamos.

Pero, no obstante, sigue siendo un sitio donde observar rapaces muy bien como atestiguan mis fotografías. Además a mi compañero de fatigas le encantó cuando descubrimos una población de lagartija cenicienta.


Ya sabemos que esta gente suele disparar al bulto

Milano real (Milvus milvus)

Buitres negros (Aegypius monachus)

Águila imperial (Aquila adalberti)

Golondrina dáurica (Hirundo daurica)

Gavilán (Accipiter nisus)

Buitre negro (Aegypius monachus)

Lagartija cenicienta (Psammodromus hispanicus)

Arlequín (Zerynthia rumina)

Águila imperial (Aquila adalberti)

Águila real (Aquila chrysaetos)

En un río cercano pudimos seguir sacando provecho a la jornada con más avistamientos de rapaces y observaciones de otras especies más asociadas a los cursos de agua, destacando los cantos de unas ranitas de San Antonio (era la primera vez que las oía).



Sapos comunes (Bufo spinosus) en amplexo

Sympecma fusca

Águilas imperiales (Aquila adalberti)

Azulón (Anas platyrhynchos)

Rana común (Pelophylax perezi)

Ratonero hostigando a un águila imperial

El resto de la tarde lo pasamos tranquilamente en terrenos más adehesados por los que campea el lince ibérico, como así atestiguó el hallazgo de un excremento del felino, hasta esperar el atardecer en el embalse del Guadalmez oyendo el canto de más sapos comunes encelados.



Excremento de lince ibérico

Andarríos grande (Tringa ochropus)

Conejo (Oryctolagus cuniculus)

Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus)

Hace seis años estuve viviendo en el norte de Córdoba y solía salir a menudo por Sierra Madrona, pero con esta salida conocí parajes nuevos y solamente puedo decir que me encantó aquello.