Ya está a punto de acabar agosto y dentro de nada comenzaré mi nuevo curso en la Sierra de Segura, pero antes de mostrar lo observado en los inicios de esta nueva andadura aún tengo que mostrar varias cosas de lo más interesante durante mis viajes al norte peninsular.
Además de Cantabria, también he estado por el País Vasco con incursiones a Navarra y Huesca, cosa que en principio no iba destinada al blog por ser principalmente una visita a un buen amigo para ir juntos a visitar distintos lugares, pero he acabado viendo tantas especies de interés (por ser raras o directamente ausentes en el sur, e incluso novedades) que ha merecido ser relatado.
El día de mi llegada no hice fotografías, pero este coipú (
Myocastor coypus) se puso muy a tiro en Plaiaundi, humedal en el que también se vieron archibebes comunes, martines pescadores o una joven garza imperial entre otros. Cabe recordar que este roedor no es autóctono y procede de escapes de granjas peleteras.
Al día siguiente hicimos una salida que teníamos pendiente desde el año pasado, yendo a Huesca para ver el fabuloso castillo románico de Loarre y visitar también el monasterio de San Juan de la Peña, cumpliendo al fin mi larga ilusión de muchos años atrás de poder admirar este castillo en persona,
Estando por aquellos parajes era de esperar avistar numeras aves planeadoras como buitres leonados (
Gyps fulvus), seis alimoches (
Neophron percnopterus) distintos y un grupo migratorio de siete cigüeñas negras (
Ciconia nigra), con el extra de encontrar un sapo común (
Bufo spinosus) al regresar por la noche.
 |
| Mallos de Riglos |
Otro día nos fuimos a ver las Cuevas de Zugarramurdi, bien conocidas por sus historias de brujería, y el bonito pueblo de Amaiur, viendo reptiles y anfibios norteños como la lagartija roquera (
Podarcis muralis), un precioso macho de lagarto verde (
Lacerta bilineata) y tritones palmeados (
Lissotriton helveticus) bajo el vuelo de numerosos milanos reales (
Milvus milvus).
Ese día resultó ser de lo más bichero, porque por la tarde estuvimos en el bosque de Orgi y pude encontrar más tritones palmeados, un grillo de matorral y varias ranas ágiles (
Rana dalmatina).
Esta rana, además de una novedad, es toda una curiosidad al tener una distribución tan restringida en la Península, pudiéndose encontrar solamente en Navarra, Álava, Vizcaya y Burgos (Condado de Treviño). Podéis ver que recuerda a la rana bermeja, a la que desde luego también se parece en sus hábitos forestales y poco ligados al agua.
Del mismo modo, la mañana de mi partida tuve tiempo de ver otra especie nueva de distribución muy localizada en el norte, en este caso el lepidóptero ocelos azules (
Minois dryas).
Especies nuevas, grandiosos parajes y, sobre todo, una magnífica compañía con muchas risas y buenas comilonas, ¡así da gusto!
Para la próxima ya empezaré a publicar sobre la Sierra de Segura, que estrenará el nuevo curso con una especie llena de poderoso carisma a la que tenía muchísimas ganas desde hace tantos años.