martes, 1 de junio de 2021

Marismas del Guadalquivir

 




La jornada del 2 de mayo fue también muy especial como la anterior. Llevaba sin ir al sevillano paraje del Brazo del Este desde diciembre, pero esta vez además iba a ser combinado con las salinas de Bonanza aprovechando que estábamos allí para adentrarnos un poco en la cercana provincia de Cádiz.

De esta manera José Márquez, Jesús Jiménez y yo íbamos a disfrutar de una visita bastante integral a las marismas del Guadalquivir siguiendo su cauce hasta su desembocadura en Sanlúcar de Barrameda.
Pero vayamos a lo primero, cuando por la mañana estábamos en el Brazo del Este listos para ver las numerosas aves acuáticas que se ven atraídas por sus tablas de arroz y lo que queda de los antiguos meandros del río.

Como tantas veces, sorprendía al llegar la cantidad tan bestial de moritos y cigüeñuelas en compañía de garzas, fumareles, espátulas, flamencos y el chirriante canto de la buscarla unicolor.
Mucho ojo a la foto del martinete junto a la basura que muestra la cada vez mayor degradación del paraje, actualmente con una falta de agua preocupante.



Martinete (Nycticorax nycticorax)

Calamón (Porphyrio porphyrio)

Morito (Plegadis falcinellus)


Moritos (Plegadis falcinellus)

Avoceta (Recurvirostra avosetta)


Se notaba el paso migratorio de fumareles cariblancos porque la cantidad de ellos era tremendísima, una auténtica peste, apareciendo constantemente en sus ordenados recorridos al igual que, de cuando en cuando, aparecía su prima mayor la pagaza piquirroja.




Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)

Posados

Muchos, pero muchísimos

Pagaza piquirroja (Hydroprogne caspia)

Colias croccea


A veces hay suerte y consigues tener a los flamencos (Phoenicopterus roseus) cerca y con la luz a tu favor, algo que hay que aprovechar con lo poco que veo estas hermosas aves a día de hoy.
En uno de esos momentos vio el suertudo de José Márquez una polluela pintoja que no tardó en ocultarse. Maldita sea...









Íbamos sobre todo a ver lo que buenamente encontrásemos, pero siempre hay especies que quieres ver en concreto. Una de ellas era la garcilla cangrejera, afortunadamente con observación cercana tras muchas vueltas por los arrozales.
Otra fue la canastera, viendo bastantes ejemplares tanto en el paraje como al salir de éste para dirigirnos hacia el estuario del Guadalquivir.



Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)

Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica)

Canastera (Glareola pratincola)


Yo nunca había bajado a Sanlúcar desde el Brazo del Este y me encantó la nueva experiencia, como por ejemplo cuando siguiendo el gran río vimos una colonia mixta de espátulas, cigüeñas blancas y garzas reales en unos eucaliptos.


Espátulas (Platalea leucorodia)




No faltaron las pintadas cazurras durante el recorrido, un clásico del Bajo Guadalquivir. Al llegar cerca del Codo de la Esparraguera vimos los nidales colocados para facilitar la reproducción de las amenazadas cercetas pardillas, de las que encontramos unos pocos ejemplares pese a las continuas molestias de un enorme perro suelto que se metía en el agua para intentar depredar infructuosamente a los flamencos.



Canastera (Glareola pratincola)

Gaviotas picofinas (Croicocephalus genei) con una pagaza piconegra

El perro de marras

Cercetas pardillas (Marmaronetta angustirostris)

Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica)

Lavandera boyera (Motacilla flava)


Una vez en las salinas de Bonanza pudimos ver personalmente la reciente desfachatez cometida al cerrar el mejor carril de la zona, un nuevo atentado de este país de gañanes que obstaculiza el disfrute de la vida silvestre.
Pese a ello no nos quedamos sin ver correlimos zarapitines con su plumaje nupcial, que era lo que más ganas teníamos de encontrar sabiendo que en esas fechas son habituales en paso migratorio.
En las charcas de Camino Colorado no nos quedamos sin ver malvasías, otro objetivo que teníamos ganas de ver tras mucho tiempo, y encima con observaciones cercanísimas.



Correlimos zarapitín (Calidris ferruginea)

Malvasía (Oxyura leucocephala)

Pato colorado (Netta rufina)

Plástico y aerogeneradores, combinación ganadora


Cuando regresamos a Los Palacios y Villafranca, desde donde nos separaríamos para volver a casa, José propuso buscar alguna de las tórtolas senegalesas que llevan unos años asentadas en las afueras del pueblo. Yo había visto esta especie en Marruecos, pero nunca aún en España pese a la ingente cantidad de veces que he ido a Los Palacios para visitar el Brazo del Este.
Ya de paso, disfrutamos enormemente de unos abejarucos que se posaban muy cerca del camino, siempre que no pasara en ese momento un coche de caballos...


Tórtola senegalesa (Spilopelia senegalensis)

Abejaruco (Merops apiaster)


No puedo terminar la crónica de tan espléndido fin de semana con la tortilla de patatas casera que nos pulimos junto a cercetas pardillas, canasteras, gaviotas picofinas y pagazas.
Aprovecho para poner las croquetas, también caseras, que gozamos la primera noche. Cortesía todo de la madre de Jesús, que aportó la calidad a la expedición.






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