martes, 20 de abril de 2021

Primavera segureña

 




La recta final de marzo en la Sierra de Segura ha tenido sus alicientes primaverales muy presentes. 
Ya había entrado por entonces la primavera que marca el calendario, aunque realmente la naturaleza llevaba semanas muy metida en ello.
Muestra de ello era la pareja de culebreras de la aldea de Marchena con sus cortejos reclamando casi toda la mañana, expulsando ya de paso a algún entrometido que se metiera en su territorio. Ahora mismo ya no se las ve en pareja y damos por sentado que estarán incubando.

Es muy digno de mencionar que hemos tenido durante aquellos días frecuentes visitas de quebrantahuesos juveniles, llegando incluso a ver uno desde el mismo balcón del aula. El día 23 de marzo fue el colmo viendo tres juntos; los llamados Alejandra, Curro y Llopis con sus marcas alares permitiendo identificarlos pese a la larga distancia.



Culebrera (Circaetus gallicus)

Águila real (Aquila chrysaetos)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Culebrera (Circaetus gallicus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Culebrera (Circaetus gallicus)


No sólo las culebreras andan criando. En gran nogal (noguera como se les conoce por estas sierras) tiene su nido una pareja de herrerillos capuchinos en vecindad con una pareja de lavanderas cascadeñas que hace lo propio en el arroyo de Marchena. Siempre nos hace gracia que unos pájaros tan pequeños muestren tanta mala leche defendiendo sus dominios al vernos.


Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus)

Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea)


Nuestro repertorio de lepidópteros del descanso del recreo ha sido muy grato como siempre, sobre todo con la cópula de arlequines justo cuando estábamos regresando al aula.


Sofía (Issoria lathonia)

Chupaleche (Iphiclides feisthamelii)

Blanquiverdosa (Pontia daplidice)

Cejialba (Callophrys rubi)

Arlequines (Zerynthia rumina)


No todo son bellas libadoras de néctar tan coloridas como las flores en las que se posan. Vimos una de esas avispas excavadoras que buscan una araña o saltamontes para paralizarle con su picadura y dejar un huevo del que nacerá una larva que se alimentará del bicho en cuestión.




Pasando a mis salidas por las tardes, fueron días en los que el registro fotográfico de las especies más interesantes fue pobre o inexistente, pero esas observaciones sin duda tuvieron gran valor y deben aparecer aquí. Es el caso de la culebra bastarda o la pareja de alimoches recién asentada en su territorio tras su migración, con fotos pésimas, o directamente sin fotografiar como sucedió con un mirlo acuático.
Añado que también en dos ocasiones distintas vi quebrantahuesos adultos en la distancia (no siempre los veo de cerca como piensan los que me conocen, mi leyenda no es cierta).



Cabra montés (Capra pyrenaica)



Buitre leonado (Gyps fulvus)

Chinche verde (Nezara viridula)

Cabra montés (Capra pyrenaica)


Alimoches (Neophron percnopterus)

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus)


Cierva (Cervus elaphus)

Cuervos (Corvus corax)


Cabras monteses (Capra pyrenaica)

Langosta

Buitres leonados (Gyps fulvus)




Y, como siempre, los atardeceres en la sierra son una buena recompensa en esas tardes en las que uno se queda hasta el final. 







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