domingo, 13 de noviembre de 2022

Ese festivo entre semana por el Brazo del Este

 



Otros años he tenido puente el 12 de octubre, pero este año ha sido de los que ha caído entre semana y no he aprovechado por lo tanto para irme a bichear a algún sitio más alejado de lo habitual ni para haber hecho algún viajecillo.

Esto no quiere decir que no aprovechara el día libre para salir, claro, aquello me brindó la oportunidad de poder ir sin prisas al sevillano paraje del Brazo del Este y echar allí una buena mañana de pajareo puro y duro.

En los arrozales cosechados ya era habitual la presencia de las garcetas grandes que invernarán en la zona, así como las cigüeñas blancas que acuden masivamente durante este período de cosecha y fangueo del arrozal en busca de alimento abundante y fácil. De la misma manera se congregaba una cantidad brutal de gorriones morunos bajando a comer al suelo y levantando el vuelo al unísono de manera verdaderamente ruidosa.




Garceta grande (Ardea alba)

Cigüeñas blancas (Ciconia ciconia)

Gorriones morunos (Passer hispaniolensis)

Cigüeñas blancas (Ciconia ciconia)

Gorriones morunos (Passer hispaniolensis)

Andarríos bastardo (Tringa glareola)


Hablando de aglomeraciones, habían llegado anátidas en ingentes cantidades y resultaba entretenido examinarlas un rato en busca de alguna especie más escasa. Tenemos el ejemplo de la foto de más abajo en la que pude comprobar que hay por lo menos siete cercetas pardillas, al igual que entre las avefrías se podían ver algunos combatientes que a primera vista pasaban desapercibidos.



Ánade rabudo (Anas acuta)

Agujas colinegras (Limosa limosa)

Morito (Plegadis falcinellus)

Por aquí andan las cercetas pardillas en medio del paterío

Avefrías (Vanellus vanellus) con un par de combatientes infiltrados

Surtido de patos (cucharas, azulones, pato colorado)


Tal y como suele suceder en estas semanas, las aves a las que no le interesa la cosecha del arroz se apartan de ese ajetreo en busca de más tranquilidad, refugiándose en los meandros del Guadalquivir que se encuentran apartados de los carriles principales.
Allí es donde se pueden ver los flamencos junto a otras especies tan interesantes como el águila pescadora.



Andarríos chicos (Actitis hypoleucos)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)


Cucharas (Spatula clypeata)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)


Llegada la hora del bocadillo tuve en esos sosegados rincones, reminiscentes de lo que en su día fue el ambiente marismeño, la blancura de espátulas y avocetas antes de decidir que ya iba siendo hora de volver a casa.



Espátulas (Platalea leucorodia)

Avoceta (Recurvirostra avosetta)

Espátulas (Platalea leucorodia)

Aterrizaje


Avoceta (Recurvirostra avosetta)

Espátulas (Platalea leucorodia)


Deshaciendo el camino para regresar aún tuve tiempo de disfrutar de otras estampas como la de collalba gris descansando en su viaje migratorio o la del águila calzada remontándose tras depredar un ave que no puedo reconocer.


Collalba gris (Oenanthe oenanthe)

Garza real (Ardea cinerea)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus) con su presa


No a todos les gustan las aves, lamentablemente, sobre todo a los agricultores locales que las perciben como devoradoras de sus ganancias. Tal es el caso con los gorriones morunos, que fueron espantados a voces y palmadas por este tipo de la furgoneta que llegó pitando sin parar, e incluso lanzó un cohete para asustarlos.
No es nada raro que a veces hagan esto para fastidiar deliberadamente a los observadores de aves como yo, algo tan vergonzoso como típico de la zona de Doñana y alrededores.






2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchas gracias, este domingo pasado también he estado allí mismo y fue otro pasote.

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