viernes, 4 de noviembre de 2022

El avance del otoño

 



El título de esta entrada casi puede resultar una ironía porque el otoño está siendo prácticamente una extensión del verano con la única diferencia de que el calor, al menos, ya no es sofocante.
Aun así se ha ido notando el cambio en los ciclos de la naturaleza como iremos viendo.

Primero quiero empezar con un par de animales que no vi durante salidas de campo propiamente dichas, porque yendo a hacer recados al pueblo de al lado te puedes encontrar un elanio apurando la última luz (son expertos cazadores crepusculares con sus ojazos rojos) o una inesperada culebra de escalera ya entrada la noche, luciendo ese dibujo de ejemplar juvenil que es el que le da el nombre a su especie. Por si alguien se lo pregunta... sí, siempre llevo la cámara en el coche por lo que pudiera pasar.



Elanio (Elanus caeruleus)

Serpiente de escalera (Zamenis scalaris)


Ya sí podemos pasar a las salidas camperas con ésta de la tarde del 4 de octubre, hace justamente un mes. Se estaban viendo mirlos capiblancos migrando por distintas partes de España y pensé que podría ser la ocasión de intentar verlos subiendo a la Sierra de Grazalema, pero me quedé con las ganas porque, como dice mi amigo José Carlos Sires, no era el momento.



Escribano montesino (Emberiza cia)

Araña negra de los alcornocales (Macrothele calpeiana)

Herrerillo común (Cyanistes caeruleus)


No es raro que en verano y sus postrimerías aparezcan ejemplares jovencitos de buitre leonado, de los nacidos en el año, en medio de pueblos y otros sitios pocos usuales al no saber buscarse bien la vida y quedar por ello debilitados.
Con lo que no contaba era con encontrar esa estampa en plena sierra al toparme de pronto con uno que no se espantó lo más mínimo ante mi presencia. Tuvo la suerte de encontrar algo de carroña y le preocupaba mucho más llenar el buche que de mí, cosa que seguramente le salvó la vida en tales circunstancias.



¿Y tú qué miras?

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Tu foto del DNI

Buitre leonado (Gyps fulvus)


La tarde siguiente, 5 de octubre, comprobé mejor la migración de las aves yendo al embalse de Bornos. Había, como siempre en aquellas fechas, un buen paso postnupcial de pagazas piquirrojas junto a sus hijos, emitiendo casi sin parar sus lastimeros reclamos que contrastan con los rudos gritos de la especie en edad adulta.



Pagaza piquirroja (Hydroprogne caspia) y espátula (Platalea leucorodia)

Gansos de dudosa procedencia

Cigüeñuela (Himantopus himantopus)


Espátula (Platalea leucorodia)

Pagazas piquirrojas (Hydroprogne caspia)

Garza real (Ardea cinerea) de incógnito

Pagazas piquirrojas (Hydroprogne caspia)


A las águilas pescadoras siempre las he estado viendo de lejos desde que llegué en septiembre, pero aquella tarde tuve la suerte de interceptar una que llegó volando a baja altura con su pez recién capturado. Al ponerse a ciclear para tomar altura llegó un segundo ejemplar al que le pude fotografiar la anilla, que fue enviada para su tramitación y pude saber poco después que se trata de un individuo que nació hace dos años en Alemania. Podemos decir, por lo tanto, que estaba buscando el clima andaluz para pasar el invierno como buena alemana que es.



Águila pescadora (Pandion haliaetus)

La alemana

Llevando su pescadito fresco


Llegaron también a pasar el invierno las alondras comunes, mientras que aún se veían collalbas grises en paso y resistían las últimas lavanderas boyeras antes de marcharse a África.



Alondra común (Alauda arvensis)

Collalba gris (Oenanthe oenanthe)

Lavandera boyera (Motacilla flava)


En la presa del embalse se vieron otras aves estivales que ya deben andar por tierras africanas, en este caso el vencejo real y el águila calzada, aunque a esta última la he visto otros años durante la temporada invernal al tener estas tierras bajas y meridionales unos inviernos más llevaderos que los de las sierras.



Vencejo real (Tachymarptis melba)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Pagazas piquirrojas (Hydroprogne caspia)


Y con esto terminamos, para la próxima repasaremos la visita de un amigo que dio mucho juego por estos mismos ambientes que acabo de enseñar.



La dueña de la presa





2 comentarios:

  1. Apesar do outono não ser como normalmente é por aí, você conseguiu se entreter e compartilhar conosco preciosos instantes!
    Um beijo

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