lunes, 28 de noviembre de 2022

El primer acentor alpino y otras cosas en la Sierra de Cádiz

 




Esta entrada, pese a la soleada foto que he escogido como cabecera, empieza con la crónica de un par de tardes de octubre bastante nubladas. 
El embalse de Bornos es un paraje que he seguido visitando con su invernada de patos y las pagazas piquirrojas aún en números considerables. Con estas últimas es normal oír a los ejemplares juveniles llamando a sus padres para pedirles comida, aunque algunos se buscan ya la vida pese a que les cueste que las molestas gaviotas se intenten aprovechar de su inexperiencia para intentar robarles el pescado fresco.



Mix de anátidas con azulones, ánades frisos y un cuchara

Gaviotas reidoras tratando de piratear a la pagaza piquirroja

Avoceta (Recurvirostra avosetta)

Agachadiza (Gallinago gallinago)

Collalba gris (Oenanthe oenanthe)


Pese a que el sol no salía del todo, había movimiento de las migradoras mariposas vanesa de los cardos, así como la polilla diurna conocida como nomeolvides también se veía revoloteando por la cola del embalse.


Vanesa de los cardos (Vanessa cardui)

Oruga de nomeolvides (Utetheisa pulchella)

Utetheisa pulchella adulta


Siendo finales de octubre ya iba siendo hora de buscar a los acentores alpinos, pajarillos que normalmente llegan como invernantes durante ese mes en muchas cumbres y roquedos de las sierras andaluzas, como por ejemplo la Sierra de Grazalema.
No pudo ser aquella tarde de incómoda ventolera, aunque a cambio me llevé mi ratito de observación de los también invernantes mirlos capiblancos.




Mirlo capiblanco (Turdus torquatus)

Buitres leonados (Griffon vultures)

Cierva (Cervus elaphus) con su cría

Halcón peregrino (Falco peregrinus)

Petirrojo (Erithacus rubecula)

Mirlo capiblanco (Turdus torquatus) en pinsapo

Cabra montés (Capra pyrenaica) con su cría




Otra tarde más soleada escogí un lugar en el que he también he visto acentores alpinos en años anteriores. Una buena búsqueda por el borde un gran farallón me brindó la observación de un ejemplar, solamente uno, pero finalmente allí estaba uno de ellos repasando las rocas calizas en busca de comida.




Roquero solitario (Monticola solitarius)



Acentor alpino (Prunella collaris)




Y con esto terminamos estas andanzas por la Sierra de Cádiz antes de trasladarnos a otra sierra distinta en la próxima entrada, una que ya conocemos muy bien por el blog.







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