No sólo estaba aquello más tranquilo, además estaban fangueando (más abajo me detendré más en esto) y el movimiento de aves era notorio. Sólo con levantar la mirada tenía por casi todos lados a los moritos (Plegadis falcinellus) con sus caóticas formaciones de vuelo y a las garcetas comunes (Egretta garzetta) dándoles un contrapunto blanco.
No suele ser un paraje especialmente bueno para observar en condiciones a las anátidas, pero aquella tarde tuve avistamientos cercanos de ánades frisos (Anas strepera) y cucharas (Anas clypeata).
En las tierras de labor se estaba en pleno fangueo, que más arriba dije que explicaría con algo más de detenimiento. Consiste en que, mediante tractores provistos de ruedas metálicas, se remueven el barro y los restos de la cosecha, atrayendo inevitablemente a numerosas aves que ven una oportunidad óptima para darse un buen festín de invertebrados.
Vemos así a las cigüeñas blancas (Ciconia ciconia), espátulas (Platalea leucorodia), garcetas grandes (Egretta alba) o garzas reales (Ardea cinerea) tras la labor de estos tractores junto a más especies.
Para poner la guinda final que tanto me gusta no sólo escojo mis habituales fotos de atardeceres, añado una imagen de Los Palacios con los bandos de moritos en vuelo, la Sierra de Grazalema en la distancia y unas flores que resultan ser de la mítica mandrágora (Mandragora autumnalis).
Darte las gracias por compartir tus salidas al campo y enseñarnos la gran riqueza que tenemos en nuestra tierra un saludo desde Hornachuelos un buen sitio para visitar.
ResponderEliminarMuchas gracias a ti, Hornachuelos es una zona de Sierra Morena que aún tengo pendiente de conocer.
Eliminar¡Saludos!
Guapo y fructífero fangueo, que variedad por el Brazo del Este, no te falla. Que pasada la Mandrágora, esa es la que cuentan que sus raíces tienen forma humana, no? Un abrazo desde Mordor, con ciclogénesis explosiva de por medio.
ResponderEliminarDespués del follón de la cosecha ahora es un gustazo darse una vuelta por allí y ponerse las botas de pajareo.
Eliminar¡Un abrazote!
Me quito el sombrero ante la enorme pantalla natural mostrada a través del objetivo de tu cámara.
ResponderEliminarEs un auténtico privilegio el sur peninsular lleno de biodiversidad por todos sus costados. Aguanta allí todo lo que puedas...
Saludos.
Ojalá la gente de los pueblos de la zona lo valorara mejor, tienen un enorme desconocimiento de su riquísima avifauna. Sólo hay que ver lo que se puede encontrar en una tarde corta de estas fechas.
Eliminar¡Saludos!