2014: Pico Mágina - Sierra Mágina - Jaén.
2015: La Pandera - Sierra Sur de Jaén - Jaén.
2016: Peña del Cambrón - Sierra de Segura - Jaén/Albacete.
2017: El Torreón - Sierra de Grazalema - Cádiz.
Es el primer año que hago esto fuera de mi Jaén natal como veis, consecuencia de haber tenido un día festivo en mitad de semana, pero lo cierto es que me vino de perlas para estar en la mayor altura de Grazalema y de toda la provincia de Cádiz. La ruta no es muy larga, pero tiene un buen desnivel durante casi todo su recorrido que hace que las rodillas lo noten mucho.
Pese a su poca comodidad y al incordio de tener que solicitar permiso para acceder al sendero, sabía que se llenaría de senderistas chillones por la popularidad de la ruta, de modo que mi mejor baza era ir bien temprano porque al senderista dominguero no le gusta madrugar.
Así fue como pude hacer la primera parte de mi recorrido con la gratificante soledad que uno desea encontrar en la montaña, subiendo por un bien conservado monte mediterráneo de madroños, lentiscos, algarrobos, acebuches y encinas que no dejan de recordarnos que estamos en Grazalema al tener entre ellos algún que otro pinsapo. Sorprendí a no pocas cabras monteses (Capra pyrenaica) y me llamó la atención encontrar bastantes mariquitas de siete puntos (Coccinella septempunctata) cerca de la cumbre.
| Prado del Rey, donde vivo actualmente. |
Al principio había otros tres senderistas descansando y recreándose también con las panorámicas, y comentando los "corzos" que habían ido viendo durante la subida (obviamente eran las cabras monteses). Cuando se marcharon pude percatarme mejor de que había acentores alpinos (Prunella collaris) y un par de ellos se dejaron ver muy de cerca.
Vi en la ruta algunas especies de aves aparte de los acentores. Por ejemplo buitres leonados, mirlos capiblancos, roqueros solitarios o collalbas negras, pero con observaciones de muy escasa calidad, por lo que pensé en acercarme a sitios más propicios para su avistamiento aprovechando que me quedaba aún toda la tarde. Así fue como pude completar la jornada con observaciones de mejor calidad de buitres leonados (Gyps fulvus), lúganos (Carduelis spinus), collalbas negras (Oenanthe oenanthe) y mirlos capiblancos (Turdus torquatus).
Lo de los domingueros es innombrable. Hay que ver la de gente que se apunta cada día a las excursiones en la naturaleza desconociendo el respeto que deben a todos los espacios habitados por los animales y humanos ávidos del silencio natural del campo.
ResponderEliminarMe horroriza, además, la cantidad de pasarelas a través de los cortados rocosos atravesando esas zonas, ahora desvalijadas del silencio y naturaleza inaccesible.
Cada vez, hay menos lugares para soñar y sentir el abrazo ancestral de la naturaleza.
Sigue madrugando, no hay otra...
Saludos.
Son una especie en expansión, parece que haya puesto de moda ir al campo entre gente a la que no le gusta realmente el campo, suena contradictorio pero es así.
Eliminar¡Saludos!
Há que se madrugar para usufruir em silêncio as belezas naturais que ainda existem perto da gente... (me fez muita graça essa sua frase "senderista dominguero no le gusta madrugar", mas ao mesmo tempo tristeza pelo lixo que tenho visto nos caminhos deixados por estes falsos amantes da natureza).
ResponderEliminarPreciosas vistas, Carlos! E encontros apreciáveis com espécies graciosas...
Um beijo
Es un hecho comprobado lo de madrugar, jajaja.
EliminarMuchas gracias, da gusto ver que haya quienes apreciáis esto.
¡Saludos!
Hola Buenas
ResponderEliminarEste fin de año, ire a Cazorla a pasar unos días, me podrias decir lugares interesantes para caminar, y ver aves, por donde anda el lince.
Un saludo Juan Aguado
Hola. En Cazorla está El Chorro con sus cortados para ver buitres y otras aves, se puede ir fácilmente desde el pueblo de La Iruela, y también es buen recorrido el de la Cerrada del Utrero.
EliminarLos linces están en la Sierra de Andújar, se puede probar yendo al Encinarejo y a la presa del Jándula.
¡Saludos!