viernes, 19 de febrero de 2021

Raposos

 



La nevada de enero duró lo suyo y se resistía a fundirse. Aunque muchos sitios eran ya accesibles, todavía había una buena capa de nieve en bastantes lugares y mis recorridos de los días 18 y 19 de enero tuvieron mucha blancura de escenarios.

El lunes 18 ya tuve un aperitivo en forma de cabras monteses al volver a casa a mediodía, uno de los alicientes habituales de mi itinerario escolar diario.




Cabras monteses (Capra pyrenaica)


Por la tarde estuve en el cañón del río Segura, un sitio donde con suerte se puede ver el mirlo acuático tal y como yo iba buscando. Una breve observación, pues no es aquí tan confiada esa especie como en otros sitios de España, se vio enriquecida con el lejano avistamiento de un quebrantahuesos adulto volando cerca de unos buitres leonados.



Herrerillo común (Cyanistes caeruleus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Mirlo acuático (Cinclus cinclus)




La tarde del 19 de enero di una vuelta por los valles de los ríos Segura y Zumeta sin tener muy claro qué buscar, yendo sencillamente a lo que el azar quisiera obsequiar. Ir a ver especies concretas es algo sin duda estimulante, sobre todo con las que más admiración nos producen, aunque a veces también gusta salir sin nada pensado y que las cosas salgan como quieran.



Almorchón

Manto bicolor (Lycaena phlaeas)

Buitre leonado (Gyps fulvus)


Águila real (Aquila chrysaetos), hembra subadulta

Águila real (Aquila chrysaetos), macho adulto



Una decisión aleatoria que acabé celebrando mucho al encontrar ya al atardecer un joven zorro husmeando en un prado en busca de roedores u otras pequeñas presas. 
Parecía que se marchaba cuando apareció de nuevo, duplicándose la sorpresa al darme cuenta de que había un segundo ejemplar (no sé si serán una hembra y su cría del año pasado), ambos guardando las distancias pero sin mostrarse muy temerosos ante mi presencia porque son los clásicos zorros que rondan las afueras de una aldea y se vuelven un poco sinvergüenzas.
Estos granujas estaban además preciosos con su tupido pelaje invernal de mullido aspecto, nada que ver con las pintas de chucho sarnoso que suelen tener durante el verano.


Guillimona







Zorros (Vulpes vulpes)





Un excelente giro final para aquella tarde que terminó con un ocaso hermosísimo sobre las cumbres nevadas de Jaén, Albacete y Granada que se alzan cerca de Santiago de la Espada.







2 comentarios:

  1. Un animal tan habitual en los montes y, siempre, vestido con la misma belleza. Es como verlo por primera vez. Qué elegancia la de los cánidos, sobre todo, como bien dices, cuando portan el abrigo para los fríos de la sierra.

    Menudo bostezo el zorro del fondo, como para darle a probar el bocadillo.
    Saludos.

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    1. Buenos topillos le caben a ése en la boca. Me he encontrado otras dos veces más al más joven de estos zorros y es que me alegra la mañana.
      ¡Saludos!

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