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| Puntal de la Misa y Cerro de las Mentiras |
Normalmente me gusta aprovechar los fines de semana para hacer rutas largas e incluso alejadas de casa para así aprovechar el tener más tiempo disponible que en mis tardes entre semana. Pero a veces me gusta hacer exactamente lo mismo que durante el resto de la semana, es decir, salir a bichear igualmente pero de manera más intensiva.
Esto mismo es lo que hice el 9 de febrero, que pese a lo temprano en el calendario llegó caluroso y primaveral tanto en ambiente como en bicherío surtido. Sin prisa pero sin perder el tiempo me dirigí a sitios de la Sierra de Segura donde sabía que habría garantizadas buenas observaciones de aves... o casi, porque el primer punto visitado fracasó estrepitosamente al estar el muladar tan vacío como un colegio en verano.
No me extrañó en absoluto cuando, más tarde, una aglomeración de buitres leonados y córvidos me indicó que habían encontrado comida por sus propios medios. Un gamo muerto congregaba a estos ruidosos comensales que podéis escuchar en un audio que grabé allí mismo, disfrutaréis de la cacofonía de los gritos horrendos casi sacados de Parque Jurásico de los buitres leonados junto a los tampoco preciosos graznidos de cuervos y cornejas... una lástima que no pueda transmitiros junto a esto el olor a muerte que adornaba el ambiente.
Uno de los buitres portaba marcas alares y, con la ayuda de mi amigo Juanra gestionándolo rápidamente, averiguamos que fue marcado hace dos años en la Comunidad Valenciana y que ha estado en Navarra el año pasado.
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| Buitre leonado acosado por un cuervo |
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| Buitres leonados (Gyps fulvus) |
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| Así quedó horas más tarde cuando volví a pasar por allí |
Un contrapunto a este banquete fúnebre fue el agradable paseo que di por el cañón del río Segura. Su cómodo sendero junto los paredones calizos y los saltos de agua ya de por sí es un deleite, pero más lo fue con el repertorio de aves e insectos entre los que había numerosos escarabajos tigre, esos pequeños pero rapidísimos depredadores armados de enormes mandíbulas que hacen agradecer que nosotros seamos gigantes a su lado.
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| Sofía (Issoria lathonia) |
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| Ballestera (Helleborus foetidus) |
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| Buitre leonado (Gyps fulvus) |
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| Mariposa de los olmos (Nymphalis polychloros) |
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| Escarabajo tigre (Cicindela maroccana) |
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| Halcón peregrino (Falco peregrinus) |
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| Trepador azul (Sitta europaea) |
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| Manto bicolor (Lycaena phlaeas) |
La actividad de insectos y reptiles me hizo plantearme ir en busca de la endémica lagartija de Valverde, una de las joyas de estas sierras. Normalmente no habría contado con ver estos saurios hasta marzo o abril, pero las anormales temperaturas cálidas propiciaron que no me costara mucho tener un largo encuentro con una de estas pequeñas y curiosas lagartijas que tienen la divertida costumbre de asomarse a observarte como auténticas cotillas.
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| Lagartija de Valverde (Algyroides marchi) |
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| Hierba del mayor dolor (Draba hispanica) |
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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| Lagartija de Valverde (Algyroides marchi) |
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| Ardilla (Sciurus vulgaris) |
Habéis visto en las fotos de arriba que también encontré por los alrededores un quebrantahuesos y lo pasé por alto en el relato. No es que me parezca trivial, lo que sucede es que ahora es cuando realmente voy a hablar de estas inmensas rapaces que decoran como nadie los cielos serranos. Para terminar bien la tarde me dirigí a unos grandes cantiles donde uno puede tener suerte viendo al quebrantahuesos, y así fue tras estar entretenido con los impropiamente débiles reclamos del picogordo al ver ni más ni menos que dos quebrantahuesos y tres águilas reales en uno de esos momentos en los que ya no se sabe bien adónde mirar.
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| Corneja negra (Corvus corone) |
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| Picogordo (Coccothraustes coccothraustes) |
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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| Águilas reales (Aquila chrysaetos) |
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| Quebrantahuesos y águila real |
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| Águila real (Aquila chrysaetos) |
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| Quebrantahuesos y águila real |
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
Con tal abanico de especies y vivencias volví a casa de lo más satisfecho, poco más se le podía pedir al fin de semana tras la incursión granadina de la anterior publicación y este genial domingo.
Parece mentira escribir esto recordando el calor que hizo ahora que he pasado bastante frío recientemente, pero es lo que realmente toca a las alturas que estamos del año.
Que buena la grabación y las albóndigas de la entrada anterior, jajaja. No paras Carlos, que envidia. Este año se te ha echado de menos por aquí arriba, un abrazo!!!
ResponderEliminarNo veas lo ricas que estaban las albóndigas, pa mojar pan en la salsita.
EliminarA ver si este verano sí subo para allá, que va tocando y me apetece mucho.
¡Un abrazo!