miércoles, 11 de marzo de 2020

Excursión escolar entre Marchena y Miller






En la Sierra de Segura estamos desarrollando los centros educativos el plan comarcal "Pequeños pasos hacia la mejora metodológica" con unas propuestas de actividades con trabajos de investigación, desarrollo de la creatividad, técnicas de relajación y concentración, exposiciones...

Lo más interesante desde mi punto de vista es que todos los meses se trabajará una actividad en relación con el entorno, algo a lo que yo sin duda le sé sacar el mejor provecho. Así, por ejemplo, se me ocurrió que el 11 de febrero haría una excursión con mis alumnos por el entorno privilegiado de la aldea donde tenemos el aula rural, utilizando el sendero PR que une las aldeas de Marchena y Miller.
Empezamos con el sendero bien marcado, hasta que de pronto tuvimos que buscarnos la vida intuyendo por dónde subir de tal manera que quedó patente una vez más el nulo sentido de la orientación de mis alumnos.
Tras una subida que les hizo sudar de lo lindo alcanzamos la tiná de las Anchuricas y desde allí nos tuvimos que orientar nuevamente hasta dar con el sendero que más adelante sí contaba con mojones de piedra. No hace falta decir que los niños se partían de risa cada vez que se nombraban los mojones, claro.

Vimos por el camino varias especies de pequeños pájaros, cicindelas, narcisos e incluso la grata sorpresa de dos quebrantahuesos jóvenes, uno de ellos portando un hueso mientras era molestado por un cuervo.



Escarabajo tigre (Cicindela maroccana)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) y cuervo (Corvus corax)

Narcissus hedraeanthus


En una sola mañana no nos iba a dar tiempo a hacer el recorrido íntegro sumando el camino de vuelta, por lo que decidimos regresar estando en una bonita zona con almendros cerca de las aldeas de Miller y La Muela.

Justamente en ese trayecto de vuelta llegó un momento ornitológico que perfectamente hubiera hecho mis delicias en cualquiera de las salidas que hago por mi cuenta todas las tardes. Además de haber estado viendo (y más bien oyendo) mirlos capiblancos y zorzales alirrojos, vimos en la tiná de las Anchuricas un concentración de buitres leonados tomando corrientes térmicas entre la que había dos buitres negros.



Buitres negros (Aegypius monachus)

Buitre negro (Aegypius monachus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitre negro (Aegypius monachus)



Pero esto no es todo. Al llegar a Marchena vimos un tercer buitre negro marcado con el que pudimos averiguar cosas muy interesantes. Resultó ser el mismo ejemplar que vio mi amigo Juanra en Quesada (también en Jaén y perteneciente al mismo parque natural de Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas) en el mes de enero, y gracias a él sé ahora que fue marcado en Portugal hace dos años.
También vimos un águila real en la misma térmica y nos recibió en la aldea sobrevolando nuestro colegio uno de los quebrantahuesos que vimos más temprano.


El cortijo donde viven dos de mis alumnos

Buitre negro (Aegypius monachus)


Águila real (Aquila chrysaetos)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

El gallo también quería salir junto a tan ilustres aves


Podemos estar seguros de que pasamos una buenísima mañana de esparcimiento por nuestra sierra conociendo sus aspectos naturales, geográficos y culturales de una manera muy amena y empírica, en mi opinión se deberían hacer más cosas así en Educación con la sociedad que tenemos cada vez más desvinculada de la naturaleza.
Yo, por mi parte, incluso vi una pareja de águilas reales cuando volví a mediodía a Santiago de la Espada para despedir en condiciones tan gratificante jornada.









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