Nada más llegar a mi punto favorito de observación ya tuve allí a los flamencos (Phoenicopterus roseus) tal como esperaba y deseaba, con la maravillosa sorpresa de que pasara cerca de mí el intenso parpadeo rojinegro de un bando al desplazarse volando hacia salinas más interiores.
Siempre fascina pensar en los viajes de estas aves, que ahora vemos en el litoral andaluz cerca de populosas urbes, pero hasta hace poco estaban en la soledad de la tundra ártica.
Entre las aves de mayor porte se vieron una joven cigüeña negra (Ciconia nigra), un águila pescadora (Pandion haliaetus) con anilla azul que indica procedencia escocesa si no recuerdo mal, una pagaza piquirroja (Hydroprogne caspia) y bastantes espátulas (Platalea leucorodia) uniéndose a los flamencos en su búsqueda de alimento.
Cuando pensaba que ya iba siendo hora de volver a casa para no llegar muy tarde... no podía evitar seguir allí con esa maravillosa luz del ocaso casi otoñal que hacía más mágico el momento de los flamencos y avocetas en vuelo, disfrutando aún de más especies como la gaviota picofina (Larus genei) o el archibebe claro (Tringa nebularia), antes de despedirme hasta la próxima visita viendo una salamanquesa (Tarentola mauretanica) aprovechando el último sol y el reflejo del atardecer sobre las salinas.
Esta tarde, si las cosas siguen su rumbo previsto, estaré allí de nuevo y probablemente esté viendo estas cosas al mismo tiempo que vosotros las veis por aquí.
Esta tarde, si las cosas siguen su rumbo previsto, estaré allí de nuevo y probablemente esté viendo estas cosas al mismo tiempo que vosotros las veis por aquí.
A sua incansável "mania" de fazer rotas em busca da natureza, nos proporciona momentos espetaculares de conhecimento e admiração!
ResponderEliminarGrata pelas magnificas fotografias registradas
Um beijo
Ojalá que pueda mantener esta manía mía durante muchos años, salir así es lo que me da la vida.
Eliminar¡Saludos!