martes, 7 de febrero de 2023

Post Navidad

 




Haber pasado las primeras salidas bicheras del año junto a quebrantahuesos es algo sin duda especial, aunque me esperaban igualmente las marismas a la vuelta de las vacaciones y eso es justamente a lo que fui del tirón.
Hice una muy estratégica parada en el Paraje Natural del Brazo del Este a sabiendas de que, como siempre, iba a disfrutar de las aves acuáticas en abundancia. No fue de las mejores salidas y eché en falta algunas especies, pero también hay que tener en cuenta que estoy muy malacostumbrado porque ya quisiera mucha gente poder ver esto en sus humedales cercanos.






Calamón (Porphyrio porphyrio)

Cormorán grande (Phalacrocorax carbo)


Flamencos (Phoenicopterus roseus)




Las concentraciones invernales de moritos son célebres en el paraje, destacando también aquel día la cantidad de avocetas y de bandadas mixtas de chorlitos dorados con avefrías. Lo que no es habitual allí es ver grullas, por lo que me encantó ver un pequeño grupo volando con los trompeteos que siempre les preceden.



Avocetas (Recurvirostra avosetta)

Chorlitos dorados (Pluvialis apricaria)

Bandada mixta

Moritos (Plegadis falcinellus)

Grullas (Grus grus)


Otro clásico de los inviernos en los arrozales es la invernada de cigüeñas negras (precisamente en otra entrada hablaré de un ejemplar concreto muy especial) y siempre gusta ver al águila pescadora aunque sea de lejos.


Cigüeña negra (Ciconia nigra)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Garza real (Ardea cinerea)

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)


Flamencos (Phoenicopterus roseus)


Como siempre, pasé allí el atardecer con sus colores menguantes y volví a casa ya de noche pensando en las próximas salidas entre humedales, sierras y campiñas.







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