domingo, 17 de enero de 2021

Tras las nevadas

 



Durante el puente de diciembre continuó el tiempo muy nublado y frío. Con las mejores rutas bloqueadas por la nieve poco se podía aparte de dar paseos por los pocos sitios disponibles en busca de una foto de quebrantahuesos con fondos nevados que no pudo ser, cosa que sí fue posible sobradamente con los más abundantes buitres leonados.
Parecía que las nevadas y ventiscas se cobraron víctimas al ver llegar a los buitres con las caras manchadas de sangre fresca de una comida reciente. Y es que el invierno, al igual que los depredadores, ejerce de seleccionador y controlador de poblaciones; algo que sin duda agradecen los carroñeros que encuentran así buenas oportunidades en lo más crudo de estos temporales.



Buitre leonado (Gyps fulvus) con la cara ensangrentada


Aterrizando


Buitres leonados (Gyps fulvus)


Halcón peregrino (Falco peregrinus)


Buitre leonado (Gyps fulvus)


El repertorio de aves fue escaso con esas condiciones, pero siempre pueden aparecer sorpresas como la de una blanquísima silueta en la vega de Santiago de la Espada que resultó ser un elanio.
En 2018 también vi allí un elanio justamente tras una nevada, no sé si será simple coincidencia o que en ambos casos se vieron empujados allí por las difíciles condiciones meteorológicas. En todo caso me provoca una inmensa curiosidad saber si andarán cerca criando sin que lo sepamos...


Buitre leonado (Gyps fulvus)

Zorzal charlo (Turdus viscivorus)

Elanio (Elanus caeruleus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Gavilán (Accipiter nisus)

Águila real (Aquila chrysaetos)

Zorzal alirrojo (Turdus iliacus)



El 9 de diciembre llegó soleado y esa combinación de sol y nieve constituye una muy atractiva oferta que no se rechaza fácilmente. 
Caminando con el sonido del crujido de la nieve bajo mis botas y de los mirlos capiblancos reclamando en los arbustos espinosos tuve un sensacional encuentro con dos quebrantahuesos adultos. Lamentablemente no me brindaron esa ocasión de dejarse fotografiar con el fondo nevado, aunque ver a la gran hembra con los reflejos claros de la nieve en su plumaje fue impresionante.
El macho, muy activo y territorial por su parte, no dudó en abalanzarse contra una peligrosa águila real en defensa de sus dominios. 



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)




El regreso a casa tuvo el atractivo añadido de los tonos rosados del atardecer resaltando la belleza de las cumbres granadinas cubiertas de nieve.


La Sagra

Guillimona


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