lunes, 4 de febrero de 2019

Volviendo a ver al lince ibérico tras tanto tiempo






La última salida del 2018 no pudo ser un mejor broche final. Después de haber disfrutado de la mítica Doñana, de la Sierra de Segura con los quebrantahuesos y del norte de Córdoba con las aves esteparias tocaba ir a Sierra Morena con especies emblemáticas del monte mediterráneo incluyendo al enormemente carismático lince ibérico en el repertorio.

Mientras estaba en Córdoba el día anterior me propusieron ir a la Sierra de Andújar a probar suerte con el lince al ser su época de celo y estar más visibles estos escasos félidos.
La mañana del 30 de diciembre salimos para allá Javier Reyes y yo sin prisas, pero diciéndome él que tenía un buen presentimiento y que sentía que el día le daba muy buena espina, que algo bueno pasaría.

Y así fue, en nuestro largo y tranquilo recorrido desde la localidad de Baños de la Encina fuimos viendo distintas especies entre dehesas con bolos graníticos y buenas muestras de nuestro valioso bosque mediterráneo. En un momento dado fuimos avisados de que se estaba viendo un lince entre los afloramientos de granito y conseguimos verlo nosotros también mientras maullaba y se alejaba con parsimonia.


Sapillo pintojo (Discoglossus galganoi)

Ciervo (Cervus elaphus)

Sapos corredores (Epidalea calamita)

Gamos (Dama dama)

Mochuelo (Athene noctua)

Lince ibérico (Lynx pardinus)

Una vez llegados al mejor sitio para avistar linces nos dispusimos a esperar, cosa que sinceramente no es lo que lo que más me gusta porque lo mío es estar de ruta por la sierra, pero la espera se amenizó con la presencia de las grandes rapaces del parque natural y otros animales. Hay que tener en cuenta que ver buitres negros y un águila imperial es algo por lo que muchos ya habrían venido a un sitio como éste.



Gavilán (Accipiter nisus)

Buitre negro (Aegypius monachus)

Águila imperial (Aquila adalberti)

Buitre negro (Aegypius monachus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Buitre negro (Aegypius monachus)

Muflón (Ovis musimon)

Me aburre estar esperando sin hacer nada en medio de un carril llenísimo de gente que allí había por el mismo propósito, pero lo bueno de la masiva afluencia de visitantes durante las fechas del celo es que es más sencillo conseguir avistar algún lince.
Tuvimos de hecho varias observaciones, aunque lo más probable es que sean todas del mismo macho adulto.
Otra ventaja es que puedes coincidir con más amigos y conocidos. Aquella mañana también estuvieron por allí José Márquez (me volvió a ofrecer turrón duro como el granito) y Rai Gómez por ejemplo y tuve la oportunidad de conocer personalmente a Javier Gómez. Con este último tuve buenos ratos de charla y fue todo un placer coincidir con él, te recomiendo de paso su libro para ver aves en Madrid si eres de allí y todavía no lo tienes pinchando aquí.









Puede parecer que ya me puse las botas durante las fiestas navideñas, pero esto no acaba aquí como dentro de poco vais a comprobar.
Mientras tanto remato esta publicación con un vídeo que amablemente me ha cedido Rai.







5 comentarios:

  1. Vaya un pasote las fotos del Lince, me quito el sombrero amigo mío. Enhorabuena Carlos, vaya envidia cochina que me das, jejejeje. Un fuerte abrazo!!!

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    1. Gracias, fue un subidón volver a ver linces después de un buen puñado de años sin verlos.
      ¡Un abrazote!

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    2. Gracias Carlos es uno de mis animales preferidos

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