lunes, 10 de diciembre de 2018

El aguilucho papialbo y la educación ambiental


Ubrique

El 6 de noviembre fue un día tan soleado y despejado que, viendo el brillante cielo azul de mis fotos, nadie diría que hacía un frío helador. Bien abrigado me dispuse a ver los mirlos capiblancos que vienen todos los años a pasar el invierno en la Sierra de Grazalema, pero tuve una suerte pésima (como la que llevo teniendo con ellos en general hasta el momento) y acabé viendo otras especies diferentes.
Un acentor común (Prunella modularis) vigilaba desde lo alto de un pinsapo mientras un macho de cabra montés (Capra pyrenaica) se dedicaba a otros asuntos siguiendo sin cesar a un grupo de hembras.








Como empecé a decir arriba, se me está dando fatal esta temporada de pájaros invernantes. No sólo con los mirlos capiblancos, tampoco he visto todavía acentores alpinos por Grazalema y apenas si he detectado algún lúgano o zorzal alirrojo por ejemplo.

Pero con las aves rapaces se dio mucho mejor la cosa ese día. Tenía razón el panel que vi al conseguir ver varias de esas especies, además de otras tantas más entre las que destacó un inesperado ejemplar juvenil de aguilucho papialbo. Esta rapaz del este europeo se ve cada vez más como invernante, tal vez se dispersa cada vez más hacia nuestro país... o tal vez hay más observadores atentos en el campo.



Aguilucho papialbo (Circus macrourus)

Halcón peregrino (Falco peregrinus)

Buitre negro (Aegypius monachus)

Buitre negro (Aegypius monachus)

Gavilán (Accipiter nisus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Halcón peregrino (Falco peregrinus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Águila perdicera (Hieraaetus fasciatus)

Los dos siguientes días, por el contrario, se presentaron muy grises y lluviosos. Eso se traducía en que por las noches habría salida de anfibios con las salamandras (Salamandra longirostris) como protagonistas.





Junto a un sapo corredor (Epidalea calamita)

Ese pequeño sapo corredor que aparece junto a la salamandra no fue el único, también con las apariciones estelares de un tritón pigmeo y los sapillos pintojo y moteado.



Sapo corredor (Epidalea calamita)

Tritón pigmeo (Triturus pygmaeus)

Sapillo pintojo (Discoglossus galganoi)

Sapillo moteado (Pelodytes ibericus)



Ahora llega el turno de la segunda parte del título de esta entrada, no menos importante por salir al final. De hecho es algo importantísimo, porque yo como maestro de Primaria intento inculcar lo más posible esa educación ambiental que tantísimo brilla por su ausencia en nuestra sociedad.

El día 9 hicimos una excursión por Ubrique con nuestros alumnos de 5º de Primaria y aproveché para hablarles de los buitres leonados al verlos durante la mañana, contándoles la manera en que aprovechan las corrientes de aire para volar sin esfuerzo, sus largos viajes, su agudísima vista, etc... También aproveché un par de ratos para buscar artrópodos y los niños disfrutaron, por ejemplo, de un escorpión y de la única especie de tarántula de nuestra fauna.

Si tenéis niños no perdáis ninguna ocasión de llevarlos al campo, que no crezcan ajenos a la naturaleza que nos rodea, porque no se puede querer ni cuidar algo que no se conoce.


Grazalema 

Ischnocolus valentinus

Benaocaz

Escorpión (Buthus occitanus)

Ubrique


4 comentarios:

  1. Hola Carlos.
    Pues sabes que creo que era un mirlo capiblanco lo que vi en el nacimiento del Guadalquivir, bueno fueron un par de ellos, aunque no me hagas mucho caso, ya sabes de mis conocimientos de aves.

    Bonita excursión, como siempre.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sería raro porque también van a esas sierras a pasar el invierno, pero no suelen dejarse ver bien los malditos.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  2. Pasote lo del aguilucho, menudo citón y que envidia me dan las fotos de los sapillos pintojo y moteado, por aquí arriba ni en pintura. Enhorabuena Carlos, un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fue una sorpresa muy chula que no esperaba para nada. Precisamente una de las mejores cosas de salir al campo es no saber a ciencia cierta lo que encontrarás.
      ¡Un abrazo!

      Eliminar