Salí en dirección al parque periurbano de La Corchuela, allí había oído un día el canto de las ranitas meridionales una vez, y el entorno circundante de monte mediterráneo podía deparar alguna sorpresilla. Poco después del susodicho parque vi efectivamente que había algo en la carretera, un sapo corredor que lamentablemente fue atropellado esa misma noche, pero haber parado justo en ese lugar me hizo descubrir algo que de no hubiera sido posible si hubiera pasado de largo con mi coche, porque oí para mi regocijo el maravilloso sonido de numerosos coros de sapos corredores y ranitas meridionales.
Bien pertrechado con mi linterna y la cámara con el macro me adentré a pie por un carril en el que indicaban que me encontraba en el corredor verde del área metropolitana de Sevilla, cosa de la que no tenía ni idea hasta entonces, y en un abrir y cerrar de ojos me encontraba rodeado de un fantástico monte de acebuches, gamones y lentiscos en compañía de los "maullidos" del mochuelo, el lúgubre ulular del cárabo y las melancólicas notas del alcaraván.
Y, por supuesto, la fabulosa sinfonía nocturna de ranas comunes (Pelophylax perezi), sapos corredores (Bufo calamita) y ranitas meridionales. A estas últimas no las pude llegar a ver, pero sí que me encontré a ejemplares de las otras dos especies al borde de las muchas y grandes charcas que allí había en terrenos ganaderos.
A algunos sapos corredores los vi dentro de las charcas, aunque ninguno se dignó a mostrarme el poderío de su saco bucal, con lo que me hubiera gustado retratarlos así.
No fueron los únicos bichetes que me fui encontrando, también vi por ejemplo arañas Arctosa, el bicho de la tercera foto y salamanquesas comunes (Tarentola mauretanica).
Me quedé con las ganas de trincar a las ranitas meridionales, ¿os gustaría ver alguna en otra entrada, o tal vez a un sapillo moteado adulto? Pues estad muy atentos...
Que fotos más guapas Carlos, los retratos del sapo y la salamanquesa son brutales, vaya ojos. Un abrazo desde el oriente de Cantabria.
ResponderEliminarSon una pasada los ojos de estos herpetos, con la pupila vertical en la salamanquesa y horizontal en el sapo.
Eliminar¡Un abrazo desde las marismas del sur!
Hola Carlos,
ResponderEliminarmuy "frescos" esos días de lluvia que propician una buena noche para visitar a estos pequeños animalillos. Me gustan mucho estas tus entradas, tanto que, aunque no hay demasiado anfibio por aquí, estoy pensando muy seriamente en lo del macro.
Salu2 Linse!
El macro es una inversión muy buena porque también te lo pasas como un cosaco con reptiles, escorpiones, arañas, mariposas, mantis, libélulas, coleópteros, etc... Al final lo usas mucho si te gusta todo ese bicheo, y no hablemos de si encima le pegas también a las orquídeas y flora en general.
Eliminar¡Saludos!
Hola!
ResponderEliminarHe visto varias entradas tuyas y me inpresionó la de Tablas de Daimiel. Voy a ir en marzo y me preguntaba si podrías recomendarme algunos sitios en concretos para ver aves.
Gracias y un saludo.
Por supuesto que sí, si vas a hacer los recorridos que hay en las Tablas (las famosas pasarelas con observatorios) te recomiendo que estés allí muy temprano en caso de sea en fin de semana, antes de que llegue el aluvión de visitantes irrespetuosos que espantan todas las aves con sus gritos.
EliminarTambién te aconsejo acercarte a la laguna de Navaseca, al lado en la estación depuradora, allí están las mismas especies de aves y se está en un entorno más solitario y tranquilo.
¡Saludos!
Muchas gracias!
ResponderEliminar¡No hay de qué! Espero que te vaya bien si finalmente vas.
EliminarYa es hora de que despierten poco a poco reptiles y anfibios por aquí, que alegran mucho el paisaje con su presencia. De momento, sólo he podido ver lagartijas pero, todo se andará.
ResponderEliminarBuena colección de criaturas y, como dice Germán, precioso iris el de cada uno de los ejemplares.
Saludos
Por aquí muchas especies se han estado viendo y oyendo durante el invierno, o mejor dicho "invierno", pero aún me faltan por ver aparecer otras tantas, como las serpientes.
EliminarMenudos ojazos gastan, todos distintos y preciosos.
¡Saludos!