viernes, 19 de agosto de 2022

La clásica parada en el Brazo del Este






En agosto decidí que ya tenía suficiente tedio en la calurosa provincia de Jaén y cambié de aires yendo a pasar unos días a Cádiz junto a José Carlos Sires, que también necesitaba despejarse.
Al igual que en otras ocasiones aprovechamos el viaje para hacer una buena parada en el sevillano paraje del Brazo del Este, que con sus arrozales y restos de la antigua marisma aún alberga una interesante diversidad de aves pese al continuo maltrato que sufre por parte de los cazurros de siempre.

Había un buen paso migratorio de garzas viéndose garcillas bueyeras y garzas imperiales con bastante facilidad.



Garza real (Ardea cinerea)

Espátula (Platalea leucorodia)

Garza imperial (Ardea purpurea)

Entre moritos

Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)

Garza imperial (Ardea purpurea)

Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)

Martinete (Nycticorax nycticorax)

Más martinetes


Nos estuvimos acordando de cuando, hace muchos años, un listillo me dijo que en este lugar era muy raro ver flamencos. Había muchos, como tantas otras veces pese a la osada afirmación de aquel "cuñado ornitológico", de manera que tarde o temprano caería algún grupo de cerca del coche y con la bonita luz de la tarde a nuestro favor.




Flamenco, garza real y ánade azulón

Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Pasos lentos pero de gran zancada

Estiramientos

Un jovencito


Perdí unas buenas oportunidades de fotografiar canasteras en vuelo porque justo pasaron cerca mientras atendía una llamada telefónica importante, pero no fue así con los igualmente gráciles fumareles.
Había una considerable cantidad de aviones zapadores en paso migratorio y era prácticamente imposible no fijarse en el color blanco de un ejemplar leucístico que resaltaba descaradamente entre el resto, algo tan curioso como bonito.



Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)

Avión zapador (Riparia riparia)

Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)


Al llegar a la provincia de Cádiz cenamos de manera tan improvisada como guarra, pero tengo una foto de la noche siguiente mucho más suculenta para cerrar en condiciones la crónica.




martes, 16 de agosto de 2022

Lince con nocturnidad y alevosía

 




Seguimos con la agostada y reseca Sierra Morena que, pese a lucir poco atractiva durante el caluroso mes de julio, tenía alguna sorpresita reservada.
En primer lugar tuve las típicas observaciones que hay disponibles en Andújar, poca novedad de momento...



Muflón (Ovis musimon)

Abejaruco (Merops apiaster) con su presa

Conejo (Oryctolagus cuniculus)

Mochuelo (Athene noctua)

Ciervo (Cervus elaphus)


Pero en una salida grupal con amigos cambió la cosa. Parecía que sería una tarde poco o nada provechosa, hasta que al irnos saltó la sorpresa con un lince merodeando por ahí al caer la noche que, para colmo, nos permitió una observación bastante larga.



Lince (Lynx pardinus)


De Andújar pasamos a Despeñaperros, donde ya sí pude ver al fin una pareja de vencejos cafres junto al repertorio habitual con golondrinas dáuricas, buitres leonados, roqueros solitarios o vencejos reales entre otros.


Vencejo cafre (Apus caffer)

Buitre leonado (Gyps fulvus)


El entorno de Bailén es mucho menos interesante con una biodiversidad menguada y pobre, aunque tenemos esta joyita de libélula que, por otra parte, es un mal síntoma porque si una especie africana está a gusto aquí no es por nada bueno.
Estoy viendo muchas tórtolas por las afueras del pueblo, hacía años que no las veía por tantas partes, es más que posible que tenga que ver con el respiro que al fin se le está dando a una especie que era masacrada absurdamente con la excusa barata de la media veda.



Selysiothemis nigra

Su nada idílico hábitat

Tórtola común (Streptopelia turtur), juvenil

Bailén

Tórtola común (Streptopelia turtur), adulta


Y poco más hay que contar, ya vendrán dentro de poco crónicas de buenos humedales con muy amplios abanicos de especies de aves.







sábado, 13 de agosto de 2022

Sierra Nevada y la víbora hocicuda

 




Sierra Nevada, nuestra gran montaña sureña y la más alta de la Península Ibérica, es un destino interesante durante el verano al no hacer el horroroso calor de las zonas bajas y tener un repertorio interesante de bichejos junto a los endemismos vegetales tan esperables en semejante situación geográfica.

Pero antes de relatar una salida completa he de enseñar una sorpresita que vi, precisamente, allí en Sierra Nevada gracias a Jesús Jiménez, que me avisó para que junto a su hermano José Manuel y a Andrea pudiéramos ir el 5 de julio a disfrutar de una buena víbora hocicuda. La desigual suerte con esta especie hizo que en 2020 viera cuatro distintas mientras que el año pasado tocó cero patatero... pero este año no me he quedado sin ella.







Víbora hocicuda (Vipera latastei)


Ya sí nos metemos en faena con la jornada del 24 de julio con Javi Pérez, al que no veía desde que lo visité en Estepa durante mi viajecillo de Semana Santa.
Fuimos a la Hoya de la Mora, donde comprobamos con pena que ya debía ser tarde para ver mariposas apolo porque no vimos ni una.


El Veleta

Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros)

Eristalis sp.

Collalba gris (Oenanthe oenanthe)

Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax)


Un largo y provechoso paseo por el Barranco de San Juan nos surtió de los citados endemismos, tanto en plantas como con el ortóptero no volador Eumigus rubioi del que enseño la hembra, que llama más la atención que el macho por su mayor tamaño.




Estrella de las nieves (Plantago nivalis)

Genciana de turbera (Gentiana pneumonanthe subsp. depressa)

Tiraña de Sierra Nevada (Pinguicola nevadensis)

Siempreviva de Sierra Nevada (Sempervivum minutum)

Eumigus rubioi


Después nos entretuvimos a menor altitud con una charca de las que se encarga la Sociedad Herpetológica Granadina mejorando los hábitats. En un cerro de curioso nombre, ya veréis los pies de foto, distintas especies de lepidópteros exhibían sus vuelos territoriales dándonos la oportunidad de hacerles algunas fotos al posarse para descansar un rato.



Trevenque


Chupaleche (Iphiclides feisthamelii)


Macaón (Papilio machaon)

Monte ahí de cara

Monte sin cara


A mediodía bajamos a comer a Pinos Genil, donde nos pusimos como morsas en un buen bar que ya es uno de mis clásicos. 
Después de salir rodando del bar el calor a esas horas era ya abusivo, por lo que simplemente dimos un paseo por el río Genil en busca de los mirlos acuáticos antes de marcharnos a casa, viendo un juvenil y un adulto que nos reveló, gracias a su anilla, que es un macho que el año pasado fue visto aportando material a su nido.



Golondrina (Hirundo rustica)

Grupete de golondrinas al fresco

Mirlo acuático (Cinclus cinclus), juvenil

Mirlo acuático (Cinclus cinclus), adulto


No puedo ponerme a hablar alegremente de la comilona en el bar sin enseñar la fechoría, que fue muy abundante y rica a partes iguales.