miércoles, 22 de junio de 2022

Subida a la Molata de los Almendros

 




Tal y como decía en la anterior entrada, el domingo 15 de mayo tenía otra buena excursión después del también senderista sábado.
El padre de un alumno llevaba mucho tiempo proponiéndome ir a la Molata de los Almendros haciendo la ruta en condiciones, no como cuando fui con una compañera del colegio hace dos años improvisando, por lo que el día en cuestión estábamos allí los tres por la mañana (porque se trajo al niño para hacer también la ruta con nosotros) listos para empezar.

Para acceder a la cima de este fiero castellón de roca que domina el río Zumeta recurrimos a una gran grieta que requiere escalar un poco haciendo uso de unas cuerdas que están allí puestas, además de unos mosquetones y cascos que quisimos llevar por nuestra seguridad.
Durante la subida veía frecuentemente a los vencejos reales y en un par de ocasiones se dejó ver el halcón peregrino en busca de algún despistado.




Halcón peregrino (Falco peregrinus)



Caracol del género Iberus




La cima no tenía nada que ver con la otra vez que fui en invierno, el ambiente era naturalmente mucho más espléndido al ser plena primavera y di mucha rienda suelta a mi cámara.
Tenía el encanto añadido del valor histórico y cultural al tener restos íberos que un poco más tarde se completaría con lo prehistórico.




Ophrys scolopax


Saltícido


Chinche rombo


Eucera sp.




Ir con quien conoce el terreno aporta continuas ventajas, como que te señalen los árboles singulares por su talla o cuevas que te pasarían desapercibidas (como de hecho me ocurrió al pasar hace dos años por allí sin darme cuenta).




Vencejo real (Tachymarptis melba)

Cornicabra gruesa como una encina

Enorme sabina


Vencejo común (Apus apus)

Cueva del Gitano


De entre las pinturas rupestres de la sierra tenía pendiente ver éstas precisamente, con estos ordenados motivos hechos con la yema del dedo.






A mediodía, con la amenaza de una posible tormenta como la del día anterior, nos separamos y decidí no volver aún a casa, podía seguir con el bicheo en solitario y aquello me permitió añadir al repertorio una buena hembra adulta de quebrantahuesos. Esto último se lo debo involuntariamente a mi mejor amigo de la infancia, quien me llamó por teléfono cuando ya quise marcharme y durante ese tiempo de "retraso" fue cuando justamente llegó el quebrantahuesos a última hora de la tarde, por lo que debo sentirme agradecido por su llamada para darme la tabarra.



Lagarto ocelado (Timon lepidus)

Orchis purpurea

Culebrera (Circaetus gallicus)

Chupaleche (Iphiclides feishtamelii)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Amapola

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Collalba gris (Oenanthe oenanthe)


Tanto fue así ese apurar la tarde hablando por teléfono que ya despuntaba la luna al ir llegando a casa, además una luna especialmente misteriosa y estética.






domingo, 19 de junio de 2022

De ruta por el río Gualay

 




El 14 de mayo regresaron las salidas senderistas de fin de semana por fin, cuando ese sábado un amigo me propuso quedar para ir al río Gualay viendo su Cerrada del Pintor e incluso la posibilidad de subir al Calar de Juana.
Bajar hasta la cerrada resultó de lo más herpetológico viendo dos culebra de escalera distintas y, tal y como imaginaba por el tipo de hábitat con paredones próximos al agua, las endémicas lagartijas de Valverde. Una de estas pequeñas lagartijas estaba en los guijarros de la orilla y decidió huir nadando hasta la pared rocosa más próxima, siendo la primera vez que veo a estos saurios en el agua.
No tuvo al parecer la misma habilidad un joven lagarto ocelado que (no sabemos por qué) estaba metido en aguas someras con la temperatura muy baja, por lo que decidí sacarlo y dejarlo al sol hasta que se recuperase.
En una amplia zona del río cantaban sin parar las ranas comunes mientras se veían truchas perfectamente en el agua tan clara y limpia.



La pinta que tengo fotografiando serpientes

Culebra de escalera (Zamenis scalaris)


Trucha común (Salmo trutta)


Lagartija de Valverde (Algyroides marchi)


Nadando


Lagarto ocelado (Timon lepidus)


Pinguicula dertosensis



Continuamos por el cauce del río buscando un rincón tranquilo en el que comer y, luego, ir a ver un salto de agua bajo el vuelo de los buitres leonados.



Culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis)



Hay que decir que este amigo que me llevó a conocer estos sitios es un sádico que disfruta engañándome con costosas caminatas. Me dijo, como siempre, que sería una ruta fácil pero terminamos comiéndonos unos repechos brutales que nos dejaban sin aliento, cosa que no impidió que yo después tuviera ganas de subir un rato a las alturas del Calar de Juana.
Arriba disfrutamos de unas buenas panorámicas cazorleñas pese a lo sucio que estaba el ambiente. Tanto que tuvimos que bajar a toda prisa ante la llegada de una tormenta que podría ser peligrosa en esa zona de cumbres.
Fuera del peligro empezamos a pasear tranquilamente de nuevo, viendo grandes aves planeadoras que había echado en falta en los cielos de la ruta como el águila real y el quebrantahuesos.




Águila real (Aquila chrysaetos)


Bombardeo


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Viola cazorlensis


Una buena sesión de senderismo como ésta tuvo su recompensa calórica cenando en Castril, pero al día siguiente me esperaba otra ruta distinta y no podía despistarme.