sábado, 4 de julio de 2020

Orquídeas y otras joyas botánicas de la Sierra de Segura







Es muy habitual que ponga por aquí las orquídeas que veo durante mis salidas de campo, cosa que me encanta porque da una nueva dimensión a estas salidas en las que uno sobre todo quiere observar fauna silvestre. Este enriquecimiento cobra mayor protagonismo con la idea que he tenido de dedicar una publicación en exclusiva para esto precisamente.

El sábado 30 de mayo quedé con Inés de Bellard y Javier Reyes, tomando las correspondientes medidas de seguridad, para ir juntos a disfrutar de ese grandioso elenco botánico que ofrece la Sierra de Segura. Empezamos por una breve visita a la laguna de La Hueta y después pasamos al término de Siles, trayéndome como siempre grandes recuerdos de aquel curso que pasé por allí hace cinco años.


Hierba cupido

Cistácea que desconozco

Orchis langei

Híbrido de Ophrys scolopax y Ophrys apifera

Ophrys castellana

Dactylorhiza elata

Ophrys scolopax hipocromática

Un buen recorrido tras la mole caliza del Yelmo yendo hacia las áreas recreativas junto al río Madera nos brindó varias especies más, aunque hubieran sido más si alguna mente brillantísima no hubiera tenido la genial idea de desbrozar junto a las mesas (entiéndase la ironía). Algo que me encantó fue encontrar una Orchis cazorlensis cuando creía que ya no habría ninguna en flor, porque es sin duda una de mis preferidas.


Orchis langei

Ophrys castellana

Ophrys tenthredinifera

Orchis cazorlensis


Hablando del río Madera... un idílico rincón con sus pequeñas cascadas de travertinos estaba bien forrado de la planta insectívora endémica de estas sierras junto a otra especie emparentada que no sé identificar y la muy agradecida floración de varias Gymnadenia conopsea.




Pinguicula vallisneriifolia


Aguileña

Gymnadenia conopsea


Gymnadenia conopsea




Las Neottia nidus-avis las pillé por los pelos, estando ya varios ejemplares casi secos, teniendo allí en ese mismo punto la oportunidad de alucinar un poco con unas Limodorum abortivum de gran tamaño en su mejor momento.


Neottia nidus-avis

Dactylorhiza elata

Limodorum abortivum

En los Prados de la Mesta fue sorprendente la inmensa cantidad de Orchis coriophora presentes, jamás había visto tantísimas juntas y dudo bastante que vea algo que lo supere.
Esta parada también vino de perlas para rellenar nuestras pobres botellas en una de esas fuentes serranas tan impresionantemente fresquitas.


Nazareno

Orchis coriophora

Ophrys apifera

Orchis coriophora



Antes de separarnos yo tenía especial ilusión con la población de Cephalanthera rubra que crece junto al Yelmo, siendo la primera vez que consigo ver esta especie en la sierra con el muy interesante añadido de hacer una paradita durante mi camino de regreso para ver las violetas de Cazorla.





Cephalanthera rubra

Viola cazorlensis

Que no haya querido incluir en esta entrada el bicherío no quiere decir que no lo hubiera, porque de hecho hubo bastante. Todo ello lo mostraré en una continuación de lo visto ahora junto a algo más que vi al día siguiente, que no exagero nada si digo que fue uno de los hitos del año.


El Almorchón




miércoles, 1 de julio de 2020

La blancura de la culebrera







Ahora mismo el verano ha pegado un puñetazo en la mesa imponiendo su fuerte calor y paisajes agostados, nada que ver con lo que aparece en esta entrada de finales de mayo cuando aún la Sierra de Segura estaba lozana como un auténtico vergel, cosa que ya iré explicando más detenidamente.

El 28 de mayo a media mañana tuve un rato libre para dar una breve vuelta en la que vi numerosos buitres leonados con ganas de su buena dosis de carroña fresca.




Buitres leonados (Gyps fulvus)

Fue al volver a casa cuando una joven culebrera, de unos tres años de edad a mi parecer, salió volando a baja altura con el muy agradecido detalle de ponerse a ciclear un poco ante mí antes de marcharse con viento fresco.
La indiscutible belleza de esta amante de los ofidios ha merecido ser quien dé nombre a la publicación porque no siempre se tienen observaciones tan espléndidas de la especie pese a su abundancia en estas sierras.






Culebrera (Circaetus gallicus)


Ese mismo día por la tarde tocaba una salida más en condiciones con más tiempo disponible, teniendo el fantástico comienzo de ver por fin un ejemplar digno de la enorme orquídea Himantoglossum hircinum.
Quise tener un encuentro con los quebrantahuesos caminando por los amplios cortados que frecuentan para volar con facilidad sobre los vientos de ladera, pero no pudo ser pese a que ya mucha gente que conozco piensa que veo esas aves prácticamente a diario.





Himantoglossum hircinum

Curruca mirlona (Sylvia hortensis)

Muflones (Ovis musimon)

Estrella morada


Lagartija verdosa (Podarcis virescens)

Ciervos (Cervus elaphus)

El 29 de mayo hice el mismo recorrido, pero recreándome más en la pista que parte desde Don Domingo con sus impresionantes vistas a la inmensidad de La Sagra. Allí había gran actividad de pajarillos y me fue inevitable parar a disfrutarlos en medio de ese bucólico ambiente lleno de sus cantos y de la floración de peonías y matorrales.
Esa tarde tampoco hubo quebrantahuesos, casi podía escuchar una triste flautita entonando la melodía de la famosa banda sonora de "Titanic", pero no se puede tener todo.


Con La Sagra al fondo

Collalba gris (Oenanthe oenanthe)

Alcaudón común (Lanius senator)

Curruca tomillera (Sylvia conspicillata)


Curruca tomillera (Sylvia conspicillata)


Peonía

Mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli)

Ardilla (Sciurus vulgaris)

Mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli)

Peonía

Sofía (Issoria lathonia)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)


Piquituertos (Loxia curvirostra)

Con este magnífico atardecer tocó volver para casa sin saber que se avecinaba un fin de semana muy mítico... pronto se sabrá por qué.