martes, 4 de septiembre de 2018

Junto a los ríos Segura, Zumeta y Madera


Cascada de La Toba


Continuamos con la escapada por la Sierra de Segura que hice a finales de julio. La jornada anterior me salió tan redonda y cumplí objetivos con tan imprevista rapidez que me quedé un poco sin saber muy bien qué haría el día 31, pero siempre hay buenos planes estando en esa serranía.

Para empezar, siempre tuve una cuenta pendiente con los verderones serranos, que aquí no suelen colaborar en absoluto y casi siempre detecto su presencia únicamente por los reclamitos que emiten en vuelo. Tocaba madrugar de nuevo para ir por ellos en el Calar de Pinar del Risco, donde al poco de llegar ya pude ver algunos grupitos volando y reclamando a lo lejos como siempre. De camino recordé que esta primavera nos salió en una grabación un macho de colirrojo real cantando en el mismo sitio donde ocurrió lo mismo el año pasado, así que inspeccioné el pinar donde lo grabamos y encontré dos cajas nido, algo que tengo que tener muy en cuenta para futuras salidas primaverales por si criaran por allí como sospecho.

Volviendo a los verderones serranos, llegando al cortado conocido como Mirador de Juan León tuve la suerte de que no se posaran solamente en lo alto de los enormes pinos laricios como suelen hacer, sino que también escogieron los arbustos y por fin pude disfrutar en condiciones de estos fringílidos.



Verderón serrano (Carduelis citrinella) adulto

Verderón serrano (Carduelis citrinella) adulto

Verderón serrano (Carduelis citrinella) juvenil

Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Escolopendra (Scolopendra cingulata)

Araña lobo (Hogna radiata)

Sofía (Issoria lathonia)

Espuela de caballero



Se suponía que la temible ola de calor llegaría al día siguiente, pero se adelantó por la tarde y me adapté a la circunstancias optando por un recorrido en coche por los valles de los ríos que menciono en el título de la entrada. Junto a los ríos Zumeta y Segura estuve flanqueado por grandiosos cortados que de por sí ya merecían la pena para hacer una excursión paisajística, pero además tuve la compañía de varias especies de aves rapaces para añadir más interés aún. 



Halcón peregrino (Falco peregrinus)

Culebrera (Circaetus gallicus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Águila real (Aquila chrysaetos)



Allí donde se unen los dos ríos paré un rato a ver los barbos andaluces, endemismo del sur ibérico, y recordé que me contaron que en el río Madera todavía había orquídeas de la especie Epipactis palustris frescas. Lo que no me esperaba para nada es que además hubieran florecido otras nuevas que encontré totalmente lozanas en esas fechas de finales de julio.



Barbos andaluces (Luciobarbus sclateri)

Barbo andaluz (Luciobarbus sclateri)

Capricornio verde oloroso (Aromia moschata)

Epipactis palustris

Epipactis palustris

Epipactis palustris

Epipactis palustris



Por la noche volví a salir, por supuesto, no tuve éxito con las aves nocturnas pero me llevé una alegría al encontrar una culebra de escalera (Zamenis scalaris). Unos paisanos se acercaron con curiosidad al verme con la linterna y me estuvieron haciendo preguntas con suma curiosidad, oportunidad que vino de perlas para explicarles cómo saber que no era una víbora (insistieron demasiado en ello) y mostrarles lo inofensivo que es el animal, algo que siempre viene bien en estos tiempos en los que la oscuridad supersticiosa sigue cerniéndose sobre los reptiles.






Llegó la mañana del 1 de agosto y tocaba regresar a Bailén, cosa que hice sin ninguna prisa y remoloneando todo lo que pude por el camino antes de salir de la sierra, aprovechando para ver todavía algunas aves más en el entorno de Pontones y unos caballitos del diablo en el río Hornos.



Culebrera (Circaetus gallicus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Collalba gris (Oenanthe oenanthe) juvenil

Calopteryx haemorrhoidalis macho

Calopteryx haemorrhoidalis macho

Calopteryx haemorrhoidalis hembra



Me da muchísima pena no poder estar allí para el próximo curso, pero ya volveré porque tengo todavía varios asuntos pendientes... y de momento ya está proyectada la siguiente visita.
Mientras tanto os iré enseñando salidas por otros sitios de Andalucía que he ido bicheando en agosto, porque no he estado quieto mucho tiempo que digamos.


Piedra horadada




sábado, 1 de septiembre de 2018

En busca del roquero rojo y el quebrantahuesos en la Sierra de Segura




Tal vez recordéis que a mediados de julio hice una fabulosa escapada por la Sierra de Segura (en caso contrario podéis ver la crónica en dos partes pinchando aquí y aquí), disfrutando del tolerable verano serrano con numerosas y variadas observaciones de fauna y flora segureñas.

Volví con las pilas cargadísimas y la experiencia fue más que satisfactoria, pero la verdad es que me quedé con las ganas de ver algún quebrantahuesos. Esto ha sido la excusa perfecta para volver a montar una expedición durante los últimos días de julio fijándome como objetivos las especies que no pude ver la vez anterior junto a otras que no me importaba en absoluto repetir.

El primer día recorrí lugares que he conocido en tiempos recientes, cuando estuve trabajando en Cortijos Nuevos durante el curso 16/17, y desde entonces me dejaron una marcada huella al descubrir allí oportunidades de disfrutar con especies emblemáticas y/o difíciles de encontrar. Hablo de sitios como el Puntal de las Buitreras, el formidable pico Banderillas (1.993 metros) y el Calar de Pinar del Risco, que en común comparten un accidentado paisaje de colosales cortados calizos con valiosa flora, endemismos y frecuentes avistamientos de ungulados y aves.


Mostajo (Sorbus aria)

Lagartija de Valverde (Algyroides marchi)

Lagartija de Valverde (Algyroides marchi)

Cabra montés (Capra pyrenaica)

Muflón (Ovis musimon)

Vencejo real (Apus melba)

Cuervo (Corvus corax)

Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

A las rapaces las he querido tratar aparte como tantas otras veces, lo merecen por lo sumamente bello de su silueta en el cielo que siempre nos provoca gran admiración, y por la generosidad del abanico de distintas especies que tanto se echa de menos al viajar a otros lugares de España.

Se puede ver fácilmente que el buitre leonado de la última fotografía porta una marca alar amarilla, que ha servido para conocer algo sobre él y comprobar lo mucho que se mueven estos animales. Nació en 2015, el mismo año en que fue marcado en Sierra Mariola (Alicante), en 2017 estuvo en Retamal de Llerena (Badajoz) y este año ha acabado en Jaén... luego ves a los otros buitres y te preguntas por dónde habrán estado ellos.


Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Culebrera (Circaetus gallicus)

Águila real (Aquila chrysaetos)
Halcón peregrino (Falco peregrinus)

Gavilán (Accipiter nisus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Los pájaros más pequeños no desmerecen en absoluto, precisamente algunos de ellos como la curruca tomillera y la collalba rubia eran objetivos que quería ver y motivarían una visita a esta sierra por parte de ornitólogos tanto extranjeros como nacionales. Saliendo bien temprano por la mañana tuve tiempo de ver estos paseriformes en compañía de otros también muy agradecidos.


Curruca tomillera (Sylvia conspicillata)

Curruca tomillera (Sylvia conspicillata)

Curruca tomillera (Sylvia conspicillata)

Alcaudón común (Lanius senator) juvenil

Collalba gris (Oenanthe oenanthe) adulta

Collalba gris (Oenanthe oenanthe) juvenil

Collalba rubia (Oenanthe hispanica), hembra adulta

Collalba rubia (Oenanthe hispanica), macho adulto

Collalba rubia (Oenanthe hispanica) juvenil

De entre todos ellos tenía especiales ganas de volver a ver al roquero rojo (Monticola saxatilis), de hecho el madrugón y la salida por unos cortados en concreto fueron motivados por intentar verlo. Pude ver un par de juveniles como el de la primera foto y al macho del resto de la serie, que a veces parecía como si me fuera siguiendo. Creo que fue un éxito esta parte de la salida al ver los pájaros anteriores y al precioso macho de roquero rojo tan cerca, pero esto aún no ha acabado.








Aquí viene el plato fuerte. La otra vez me fastidió tanto no ver ningún quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) que hice una ruta senderista centrada en tener oportunidades de ver a la magnífica rapaz. Y vaya que si pude ver un quebrantahuesos, con el añadido sentimental de ser aquel primer ejemplar que vi hace dos años.

Estaba contemplando las impresionantes panorámicas de un gran cortado en compañía del bullicio de las chovas piquirrojas y del señorial planeo de los buitres leonados cuando vi aproximarse una gran silueta muy diferente a la de los buitres, pasándome tan cerca que pude ver perfectamente que se trataba de la hembra conocida como Marchena. Esta hembra, nacida en 2012 y poseedora actualmente de un plumaje precioso, ha sido madre este año por segunda vez. Esperemos que el proyecto de reintroducción siga dando frutos y en poco tiempo tengamos más parejas reproductoras por las Béticas.







Todavía se podía redondear más la cosa. Al caer la noche quise rizar el rizo buscando chotacabras europeos (Caprimulgus europaeus), especie que en Andalucía no abunda y sólo podemos encontrar en algunas zonas de montaña como Sierra Nevada, Sierra de las Nieves, Sierra de Cazorla y Sierra de Segura.

Oí algún macho cantar al anochecer, pero abajo en un valle, así que me marché por si tuviera más suerte de regreso viendo alguno posado en el carril. No fue así, pero al oír el canto de un autillo me interné en un pinar en su busca y tuve la gran fortuna de toparme con una pareja de chotacabras por casualidad.






Después de esto perfectamente podría haber vuelto a mi pueblo más que satisfecho, pero aún tenía pensado quedarme un día más por allí y no se dio nada mal la cosa, dentro de poco saldrá publicada esa segunda parte que complementará de maravilla la entrada de hoy.