martes, 7 de noviembre de 2023

Un domingo por la Sierra de Grazalema

 



La salida marismeña de la entrada anterior tuvo una continuación muy diferente con una salida bien serrana.
El domingo 24 de septiembre escogí subir a la Sierra de Grazalema, pocas cosas me gustan más que una buena sierra, aunque el día fue una elección un tanto desafortunada porque me topé con una carrera ciclista que cortaría carreteras gran parte del día.

Gracias al alto volumen de la megafonía en el pueblo de Grazalema pude enterarme del margen de que disponía y pude visitar tranquilamente la ermita del Calvario sin quedarme "atrapado". En su cercano mirador me encantó ver un piquituerto a corta distancia, pues es un ave de situación poco clara en esta sierra a diferencia de sitios en los que es más frecuente como la Sierra de Segura.



Lactuta tenerrima


Piquituerto (Loxia curvirostra)

Ermita del Calvario

Ranunculus bullatus


Me fui al entorno del río Guadares, claramente fuera de los límites de la carrera ciclista. Allí, además, tuve la maravillosa suerte de encontrarme con una avispa cuco (de la familia de los crísidos) de una especie que nunca había visto. No llego, lamentablemente, a conocer la especie exacta, pero sé que es nueva para mí porque es la primera vez que veo una con ese diseño.



Ooteca de mantis

Lestes viridis

Avispa cuco de especie sin identificar


Para comer escogí un tranquilo rincón con un arroyito y sauces que proporcionaban un muy necesario frescor (recordad que hablamos aún de septiembre en esta publicación), pero lo mejor es que las flores de la menta atraían a no pocos insectos y, por lo tanto, el bicheo no se detuvo ni en ese largo momento de descanso.




Posiblemente un crisomélido

Menta

Oruga sin identificar

A lo suyo

Abeja sin identificar

Manto bicolor (Lycaena phlaeas)

Lagartija andaluza (Podarcis vaucheri)

Andrena sp.

Puede que una Halictus


Por la tarde, tras un rodeo para evitar las susodichas carreteras cortadas, fui al Cerro Coros y me aposté en unos peñones calizos que suelen proveer de avistamientos de aves rapaces.
No faltaron los buitres leonados mientras yo era observado por alguna que otra cabra montés, llegando también el clásico buitre negro que allí vive entre leonados y un inesperado alimoche juvenil.



Buitre leonado (Gyps fulvus)

Alimoche (Neophron percnopterus)

Cabra montés (Capra pyrenaica)

Buitre negro (Aegypius monachus)


En un momento dado vi que tenía un bichito posado en mi rodilla, que gracias al macro aparece con el tejido de mi pantalón curiosamente ampliado. Mi amiga Mari Carmen Casas me confirmó que se trata de alguna especie de hormiga como llegué a sospechar.
Próximamente seguiré relatando salidas montesas, pero por una sierra mucho más grande que ha solido tener mucho protagonismo en este blog.






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