sábado, 13 de noviembre de 2021

La llegada de los lúganos y otras novedades

 




El 20 de octubre iba ya siendo hora de hacer alguna rutita otoñal y escogí una que han abierto nueva este mismo año en las afueras de Santiago de la Espada, la de Arroyo Frío allí donde termina Jaén y comienza Granada.
No sin antes observar algunas aves, claro, como los mirlos capiblancos en la aldea de Marchena, un alcaudón real en Santiago de la Espada y dos collalbas negras en La Muela y Santiago de la Espada. Esta última collalba fue un hallazgo y me sorprende que hasta ahora no las había visto en esta bendita Sierra de Segura.



Mirlo capiblanco (Turdus torquatus)

Alcaudón real (Lanius meridionalis)

Collalba negra (Oenanthe leucura)


El agudo reclamo del martín pescador me dio la bienvenida a la ruta tras pasar un buen rato disfrutando de la collalba negra en los bordes del cañón rocoso, adentrándome luego en el bosque de ribera con sus tonos ocres y su crujiente manto de hojarasca.













La tarde posterior, del 21 de octubre, la dediqué ya más a la observación de aves tras la ruta puramente de disfrute otoñal.
Paré en Cañada Hermosa al percibir un muy constante trasiego de buitres y terminé por comprobar que había dos vacas muertas como atrayente de la bestial cantidad de carroñeros que incluyó hasta un buitre negro. 
Se oían a menudo los tristes reclamos de los lúganos, alegrándome cuando finalmente uno de ellos posó en una alambrada. Pero no sabía que aquello era solamente un aperitivo, al llegar de vuelta a Santiago de la Espada encontré más lúganos comiendo en los cardos de las cunetas al estilo de sus primos los jilgueros.



Cuervo (Corvus corax)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Lúgano (Spinus spinus)

Buitre negro (Aegypius monachus)

Lúgano (Spinus spinus)


La mañana del 22 de octubre también me esperaba llena de buitres, a la hora del recreo en el colegio de Marchena nos sorprendió ver que numerosas de estas grandes aves iban llegando en busca de corrientes térmicas y con ellos llegaron una joven águila real y un inesperado quebrantahuesos adulto.
Los buitres leonados incluso se posaron en las peñas cercanas a la aldea, siendo poco a poco envueltos por una repentina niebla. Días después me comentaron que, tal y como sospechaba, su presencia se debía a los restos de una cacería reciente.



Buitres leonados (Gyps fulvus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Águila real (Aquila chrysaetos)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Qué bien criadas salen las águilas reales por aquí

Buitre leonado (Gyps fulvus)



Esto último sucedió un viernes, pero el fin de semana también me aguardaba lleno de estas aves, incluyendo una que fue nueva para mí...






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