martes, 22 de septiembre de 2020

Ensayando con las rapaces

 




Antes de nada, empiezo con lo visto el último día de agosto dando una vuelta por la altiplanicie de los Campos de Hernán Perea el día 31. Las águilas calzadas estaban por entonces muy atosigadas por sus hijos piando sin cesar (cuando los adultos les cierran el grifo les cuesta acostumbrarse) mientras pasaban muy cerca de las copas de los pinos, siendo también llamativo que me crucé con varios zorros diferentes que por allí andaban a plena luz del día.
Otras observaciones frecuentes fueron las culebreras o las collalbas rubias, a las que poco les queda por aquí antes de migrar a África.



Alcaudón común (Lanius senator), juvenil

Culebreras (Circaetus gallicus)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus), juvenil



Collalba rubia (Oenanthe hispanica)

Zorro (Vulpes vulpes)

Muflón (Ovis orientalis)


Se me hizo un poco tarde el regreso al entretenerme con lo irresistiblemente atractiva que lucía la luna, cosa que brindó la maravillosa oportunidad de encontrar varios chotacabras europeos posados en el asfalto. Seguramente sean ya los últimos que veo hasta la próxima primavera, echaré en falta esta especie que tanto me gusta (bueno, me gustan todos los chotacabras en general).



Chotacabras europeo (Caprimulgus europaeus)




Pasando a lo que da título a la publicación, me tocaba ensayar viendo aves rapaces desde puntos fijos porque esa semana un amigo me ofreció ir a Algeciras el fin de semana para ver la migración de las aves en el Estrecho de Gibraltar.
Allí la cosa consiste en apostarse en lugares concretos para esperar el paso de aves planeadoras dirigiéndose a cruzar el trozo de mar que les separa del continente vecino, de manera que se me ocurrió practicar un poco el día 2 de septiembre con mi silla plegable en sitios de la Sierra de Segura donde sabía que tendría opciones de ver también aves rapaces. Desde luego no me iba a encontrar con esos enormes grupos de miles de abejeros que cruzan el Estrecho, pero lo pasé en grande con las águilas calzadas, los buitres, los gavilanes y el toque de calidad de dos quebrantahuesos adultos.




Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Gavilán (Accipiter nisus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Río Zumeta


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), segundo ejemplar

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)


Ese segundo día de septiembre estuvo de lo más completo porque también hice una ruta nocturna subiendo a la cima del Almorchón con la única iluminación de la luna llena, una experiencia que recomiendo probar. Pero todo esto además tuvo también su dosis de "gordosidades", que en este caso podemos llamarlas "Gordosidades Deluxe", cosa que sin dudo recomendaría también.

Lo próximo ya sabéis qué será después de haber leído esto, nos espera la migración en el blog...





7 comentarios:

  1. Buen ensayo, lo del estrecho suele ser brutal, así que esperando el próximo reportaje. Y como siempre dando envidia de principio a fin, jajajajaja. Un abrazo desde el Cantábrico.

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    1. Lo fue, lo fue. Ya veo que estos finales míos te gustan, eh, jajaja.
      ¡Un abrazo!

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  2. Hola, una pregunta Cual es la situación del gato montés en esas sierras tan Bellas de Cazorla y Segura? Un saludo y gracias.

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    1. Es muy difícil de ver y ya debe de ser escaso, pero aún quedan y aparecen en vídeos recientes de fototrampeo.
      ¡Saludos!

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    2. Gracias, la verdad que esas sierras son de las mejores conservadas de España y viendo este maravilloso blog, no he visto ninguna referencia de este bello animal en este increíble espacio natural.

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  3. Um dia fabuloso entre amigos! Belíssimos registros fotográficos em doce companhia... ahah... digo, belos doces degustados.
    Um beijo

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