domingo, 22 de diciembre de 2019

Aves de Sierra Nevada






Tal como empecé a anunciar en la anterior publicación, voy a dejar para más adelante el material que tengo aún pendiente de finales de noviembre y primeros de diciembre para que las tres últimas entradas del blog durante este año sean las correspondientes a un excelente viaje que hice durante el puente de la Constitución.

Todo fue idea de José Márquez, quien llevaba tiempo madurando la idea de pajarear por distintos sitios de Granada y Almería con algunas especies muy interesantes como aliciente extra. La primera parte del viaje transcurrió en Sierra Nevada, donde las especies de aves que veríamos ya las tengo en mi Sierra de Segura, pero los escenarios no fueron para nada los mismos con la grandiosa imagen nevada de los picos Mulhacén, Veleta y Alcazaba como marco casi constante de nuestras correrías.

El día 6 de diciembre quedamos bien temprano en Pinos Genil, nada más llegar ya pronosticando buenos avistamientos de mirlo acuático al ver el prometedor tramo urbano del río Genil, pero nos esperaba El Purche en busca de aves invernantes.
Nada más llegar nos sorprendió un solitario pinzón real y en una umbría repleta de majuelos nos esperaban los mirlos capiblancos y los zorzales alirrojos, ariscos en extremo pero muy abundantes.



Granada

Zorzal alirrojo (Turdus iliacus)

Mirlo capiblanco (Turdus torquatus)

Picogordo (Coccothraustes coccothraustes)

Zorzal alirrojo (Turdus iliacus)

El perro más cómodo de la sierra

Sierra de Huétor

Para ver la nieve mucho más cerca nos acercamos a la estación de esquí, donde un macho de mirlo capiblanco se pavoneaba desde un peñasco y tuvimos la grata compañía de una decena de acentores alpinos buscando comida por las laderas mientras más abajo los clásicos domingueros hacían de las suyas a pleno pulmón.
Todo esto mirando ese paisaje tan sumamente contrastado de las cumbres de más de 3000 metros cubiertas de nieve al lado de los áridos picos arenosos del Trevenque y sus aledaños.



Acentor alpino (Prunella collaris)

El Trevenque

Acentor alpino (Prunella collaris)



El centro de visitantes El Dornajo tiene comederos para pájaros y al hacer una parada allí pensamos que veríamos páridos y trepadores como suele ser habitual (y así fue), pero lo que no esperábamos era la bestial cantidad de lúganos que se veía y oía por todos lados.


Güéjar Sierra



Lúganos (Spinus spinus)

Carbonero garrapinos (Peripatus ater)



Bajar desde allí por una estrecha y sinuosa carreterilla fue quizás el mayor acierto del día, porque en unos huertos al lado de un alojamiento rural vimos un pinzón real... para acabar dándonos cuenta de que en realidad había más de 50 ejemplares juntos.
Por supuesto que les dedicamos todo el tiempo que quisimos, no todos los días se disfruta así de estas pequeñas bellezas atigradas a no ser que vayas a los enormes dormideros que hacen más al norte.



Pinzón real (Fringilla montifringilla)

Roble melojo

Pinzón real (Fringilla montifringilla)


Pinzón real (Fringilla montifringilla)


Pinzones reales (Fringilla montifringilla)

Como siempre...

La tarde la acabamos en el tramo del río Genil cercano a Güéjar Sierra, donde una pareja de mirlos acuáticos se dejó observar de maravilla en un hábitat de libro para ellos.





Mirlos acuáticos (Cinclus cinclus)



Había que celebrarlo en condiciones con una buena cena en Pinos Genil, que en aquel caso fue a base de plato alpujarreño, albóndigas en salsa de tomate y postres caseros.
Al día siguiente nos esperaba un cambio muy notable al bajar a la provincia de Almería con un clima, unos ecosistemas y unas aves muy diferentes.







No hay comentarios:

Publicar un comentario