martes, 19 de noviembre de 2019

Las primeras salamandras





Octubre ha sido un mes muy interesante (al igual que lo está siendo noviembre) con un ambiente otoñal que estuve echando de menos el año pasado en la Sierra de Cádiz.
En la Sierra de Segura se siente mucho el otoño con la rica gama de dorados y naranjas en las arboledas de ribera, los días fríos que traen pájaros venidos del helado norte y las noches de lloviznas con paseos de salamandras.

El 21 de octubre me sentí animado a volver por las sierras granadinas que pertenecen al mismo macizo Prebético que Segura. Nuevamente escogí el Pinar de Araceli con sus cabañas abandonadas, escenario donde vi mi primer quebrantahuesos fuera de la provincia de Jaén, aunque con un avistamiento espantosamente malo.

También fue allí donde detecté varios lúganos sin saber aún que los vería en grandes cantidades días más adelante (ya lo iréis viendo en otras publicaciones), un milano real y un grupo de jabalíes al atardecer que tardó en percibir mi presencia.


Azulones (Anas platyrhynchos) en el embalse de la Vieja

Guillimona

Santateresa (Mantis religiosa)


Cabra montés (Capra pyrenaica)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Escribano montesino (Emberiza cia)


Milano real (Milvus milvus)


Jabalí (Sus scrofa)



El 23 de octubre llegó por fin una noche lluviosa propicia para salir a buscar anfibios. Hasta el momento había tenido una suerte nefasta y he tardado más que otros años en conseguir ver salamandras.
Ahora en Santiago de la Espada no conozco lugares de reproducción de estos urodelos a diferencia de cuando vivía en Siles o Cortijos Nuevos, por lo que tuve que depender más del azar y escogí la carretera que une Pontones con La Toba por ser un lugar abundante en arroyos y manantiales.



Sapo común (Bufo spinosus)

Río Zumeta

Salamandra común (Salamandra salamandra morenica)

Salamandra común (Salamandra salamandra morenica)

Polidactilia del ejemplar de arriba



No se dio tampoco mal la cosa con los mirlos capiblancos, ariscos invernantes que no lo ponen nada fácil a la hora de dejarse observar en condiciones, pero con paciencia pude ver alguno bien.
Por lo demás, las imágenes de abajo hablan por sí solas de lo maravillosa que luce la sierra con sus frutos, colores otoñales, saltos de agua...


Madroño

Mirlo capiblanco (Turdus torquatus)

La Toba

Curruca capirotada (Sylvia atricapilla)


Buitre leonado (Gyps fulvus)


Alcaudón real (Lanius meridionalis)

Arce



Este año estoy disfrutando del otoño como pocas veces y esto que he mostrado es sólo una parte de lo que está por venir.





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