lunes, 6 de mayo de 2019

Un fin de semana muy lluvioso pero en gran compañía





Los primeros días de abril llegaron con una meteorología cambiante que no me echó atrás a la hora de salir al campo. Recibí entre los días 4 y 7 de abril la visita de mis amigos José Carlos y Esperanza sin que la lluvia nos impidiera disfrutar como es debido de la naturaleza de la Sierra de Cádiz, de hecho incluso nos ayudó a encontrar ciertas especies como veremos más adelante.

La tarde del día 4 llegaron a Ubrique siendo el único día soleado que tendríamos, de manera que fuimos a la buitrera cercana a mi casa para ver alimoches, buitres leonados, halcones peregrinos, águilas calzadas, culebreras, vencejos reales, chovas piquirrojas e incluso un bando de cigüeñas negras migrando al norte. Fue una llegada triunfal totalmente, pero todavía nos esperaban más sorpresas durante el fin de semana.


Alimoche (Neophron percnopterus)

Mariposa de los muros (Pararge aegeria)

Cigüeñas negras (Ciconia ciconia)

Cardenillo (Tomares ballus)

Vencejo real (Tachymarptis melba)

Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Euryparyphes sp. probablemente

Buitre leonado (Gyps fulvus)

El día 5 por la mañana no pude acompañarles porque tenía que trabajar, pero de todos modos llovió bastante y sólo pudimos salir por la tarde.
Primero estuvimos fotografiando un gran pavón nocturno que encontraron mis alumnos y, después, nos dirigimos a Benaocaz para hacer parte de la ruta del Salto del Cabrero. Hubo momentos en los que el sol asomaba tímidamente pero llegó a llover, ya por suerte cuando no estábamos en ruta, dándonos tiempo a ver una buena representación de la fauna que vive en esos formidables parajes kársticos.

Gran pavón nocturno (Saturnia pyri)

Halcón peregrino (Falco peregrinus)



Culebrera (Circaetus gallicus)

Pardillo común (Carduelis cannabina)

Cabra montés (Capra pyrenaica)

Collalba negra (Oenanthe leucura)




El 6 de abril era sábado y teníamos por fin el día entero para campear, pero el tiempo empeoró más todavía y nos llovía a intervalos, por lo que opté por una cómoda búsqueda de orquídeas entre las localidades de El Bosque, Benamahoma y Grazalema.


Ophrys lutea

Barlia robertiana

Ophrys fusca

Orchis anthropophorum

Ophrys tenthredinifera

Orchis italica

Araña negra de los alcornocales (Macrothele calpeiana)

Ya que estábamos en Grazalema cerca del mediodía se me ocurrió quedarnos allí a comer, completando así la visita de mis amigos con la rica gastronomía local.


Grazalema

Escribano montesino (Emberiza cia)

Sopa de Grazalema

Patatas con queso payoyo y huevos de codorniz

Tarta de queso payoyo

Orchis olbiensis

Por la tarde bajamos a El Bosque para dar un paseo por su río, sin tener la suerte de ver al mirlo acuático pero viendo otras aves y más orquídeas para el amplio repertorio que conseguimos sumar.



Ophrys bombyliflora con polinizador

Petirrojo (Erithacus rubecula)

Ophrys speculum

Mosquitero ibérico (Phylloscopus ibericus)

Ophrys scolopax

Mito (Aegithalos caudatus)

Cephalanthera longifolia

Me remito ahora a lo que dije al empezar a escribir esta entrada. Con la lluvia tuvimos que abortar varios planes y se entorpeció la observación de aves, pero por otra parte nos vino de perlas para una salida nocturna de anfibios con distintas e interesantes especies con un magnífico adulto de sapillo pintojo como estrella de la salida. Conociendo bien la naturaleza uno se convierte fácilmente en un maestro de los Planes B.


Sapo corredor (Epidalea calamita)

Ranita meridional (Hyla meridionalis)

Sapillo pintojo (Discoglossus galganoi)

Sapo común (Bufo spinosus)

Gallipato (Pleurodeles waltl)

El día 7 fue sin duda el que menos juego nos dio al llover más intensamente. Empezamos por la mañana en Benaocaz investigando una zona donde podría florecer la orquídea Ophrys atlantica.
Aún era temprano para ver esa flor (además de que no estuvimos en la zona exacta) y empezó a llover, pero estuvo bien la primera toma de contacto y nos llamó la atención que un roquero solitario imitara el canto de su pariente el roquero rojo indicando que si conoce su canto es porque lo ha oído allí previamente.



Milanos negros (Milvus migrans)

Orchis olbiensis

Ophrys lutea

Roquero solitario (Monticola solitarius)

Ermita del Calvario


No desaprovechamos estar al lado de ese pueblo para ir a comer a un buen restaurante que ofrece deliciosos platos marroquíes y continuar así las jornadas gastro-naturalistas que inauguramos el día anterior.
El resto del día no pudimos hacer nada al llover sin parar, pero una vez más aprovechamos esa circunstancia para salir un rato en busca de anfibios por la noche y pudimos añadir al sapillo moteado al interesante repertorio que ya teníamos.



Pastela de pollo

Tajine de carrillera y cuscús

Tarta del almendra

Sapillo pintojo (Discoglossus galganoi)

Sapillo moteado (Pelodytes ibericus)

Ranita meridional (Hyla meridionalis)

Al día siguiente se marcharon mis amigos para continuar con sus vacaciones por otros puntos de la provincia de Cádiz mientras yo volvía a la rutina... pero ya me conocéis y sabéis que mis rutinas incluyen buenas salidas de campo por las tardes entre semana y de eso precisamente hablaremos en la próxima publicación.
Solamente me queda decir que fue un fin de semana excepcional en el que pudimos ver casi de todo y comimos de lujo, pero no penséis con esto último que sólo comimos cosas como las de las fotos porque en casa estuvimos comiendo a base de verduras de huerto ecológico (lo juro).


Yo fotografiando al sapo común




6 comentarios:

  1. Tu si que sabes ponerme los dientes largos con las orquideas!! Magnificas fotos!!
    Un saludo
    El pajarero medinés

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    1. Muchas gracias, abril y mayo son una pasada para estas cosas y aún quedan especies muy chulas de orquídeas por florecer durante estas semanas.
      ¡Saludos!

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  2. Con buena compañía todo sabe mejor, gran reportaje y que buena es la gastronomía andaluza!!! Un fuerte abrazo norteño!!!

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    1. Poco más se puede pedir cuando hay mucho bicherío y buen papeo.
      ¡Un abrazo!

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  3. Al final ni orquídeas ni hostias. Me dio pereza por el cansancio de la semana. Las tuyas están geniales.
    Los días con lluvia tienen un encanto especial a pesar de fastidiar una buena velada pero, si las aves las ves tras la ventana, todo vuelve a ser interesante.
    Desde luego, menudo repostaje para la máquina, todo energía...
    Saludos.

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    1. Esta misma tarde vi una orquídea de una especie que llevaba mucho tiempo queriendo ver...
      Ya sabía que no pasaría desapercibido el combustible que estuvimos repostando en nuestras correrías, jaja.
      ¡Saludos!

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