martes, 12 de marzo de 2019

Sesión diurna de rapaces y concierto nocturno de anfibios





En las últimas semanas el blog ya no recibe ningún comentario, si bien es verdad que hace tiempo que se volvió escaso ese aspecto, pero las estadísticas de las visitas siguen mostrando que este espacio es muy leído y es lo que importa realmente, por lo que vamos a continuar enseñando lo visto durante febrero.

El día 7 tuvo como gran protagonista en Ubrique al águila perdicera luciendo su hermosa figura contra el azul del cielo y el gris del cortado calizo, sin perder de vista a los numerosos buitres de la concurrida colonia de cría.


Águila perdicera (Aquila fasciata)

Águila perdicera (Aquila fasciata)

Águila perdicera (Aquila fasciata)


Buitre leonado (Gyps fulvus) con aporte de material para el nido

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)  de bronca

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Para terminar en condiciones aquella breve (pero muy satisfactoria) salida busqué la araña negra de los alconorcales con la suerte de no tardar apenas en encontrar un buen ejemplar.



Araña negra de los alcornocales (Macrothele calpeiana)

Sin identificar

Lirio de invierno (Iris planifolia)

También al lado de casa tengo unos vecinos más modestos que las grandes águilas, pero muy bonitos igualmente. Sirvan de ejemplo estos cuatro paseriformes que vi desde la misma ventana, con la excepción del bisbita.


Jilguero (Carduelis carduelis)

Cogujada montesina (Galerida theklae)

Lavandera blanca (Motacilla alba)

Bisbita común (Anthus pratensis)

El día 8 salí por el entorno del municipio de El Bosque intentando sin éxito localizar a los mirlos acuáticos que allí pude ver la primavera pasada. 

Hablando de primavera, parecía que estábamos en esa estación siendo todavía primeros de febrero, ya pudimos comprobar lo anormal y seco que fue ese mes.
Mirad el panorama que me encontré con numerosas plantas en flor, abejas, abejorros, mariposas y pajarillos cantando a pleno pulmón.


Narcissus papyraceus y Vinca major

Abeja de la miel (Apis mellifera)


Abejorro común (Bombus terrestris)

Herrerillo común (Cyanistes caeruleus)


Mariposa de los olmos (Nymphalis polychloros)



Durante ese recorrido, en el que pude ver y oír varios picogordos y unos fugaces piquituertos, me llamó la atención escuchar el fuerte canto de las ranitas meridionales, por lo que esperé al anochecer para ir a una charca donde van a reproducirse.
El resultado fue el esperado con numerosos machos llenando la noche con sus estruendosas serenatas, tal era el volumen que había momentos en los que apenas se podía oír el canto del búho real.
No estaban estos animales con el celo tan avanzado como para dejarse fotografiar con sus sacos bucales inflados croando, pero ya iban llegando bastantes hembras a la charca y vi varias en medio del carril.


Ranita meridional (Hyla meridionalis)

Ranita meridional (Hyla meridionalis)

Ranita meridional (Hyla meridionalis)

Sapo corredor (Epidalea calamita)

Larva de salamandra (Salamandra salamandra longirostris)

Ranita meridional (Hyla meridionalis)

Ranita meridional (Hyla meridionalis)

Ranita meridional (Hyla meridionalis)

Ranita meridional (Hyla meridionalis)

Y con esto terminamos, pero solamente por hoy porque aquella semana dio muchísimo de sí y ya continuaré mostrando el amplio abanico de especies que me regaló.







4 comentarios:

  1. Allegro ma non troppo, menudo recital. Buena sesión Carlos, un fuerte abrazo desde el Cantábrico.

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    1. ¡Menuda lían las ranitas! Por cierto, hace poco pude oír entre Córdoba y Ciudad Real el canto de la ranita de San Antonio, pero no pude ver ninguna.
      ¡Un abrazo!

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  2. Buenos días. No dejes de compartir tus salidas por favor. Aunque no pon go comentarios por no saturar, aprendo y disfruto mucho con tu blog. Gracias.

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    1. Por supuesto que lo voy a seguir haciendo, ¡tengo material para seguir publicando durante abril incluso!

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