El recién acabado mes de noviembre ha sido ideal para disfrutar de dos especies muy bien conocidas por los habitantes de la Sierra de Segura, aunque con desigual fama como luego veremos.
Una de ellas es la cabra montés (Capra pyrenaica), animal que permite observaciones realmente buenas en el entorno del pueblo de Segura de la Sierra como ya he comentado tantas veces. Ahora con el celo no sólo veo hembras con crías y ejemplares jovenzuelos, los grandes machos entran en escena para intentar ganarse ser los progenitores de la próxima generación.
Os vais a fijar sin duda en la deformación del hocico en el segundo ejemplar, rasgo que me ha ayudado a reconocerlo y recordar que hace dos años solía verlo por esos lares, y la verdad es que gusta ver lo mucho que ha crecido desde entonces y verlo con una cornamenta mayor. Estoy seguro de que se repetirán los encuentros con este viejo amigo.
La salamandra común (Salamandra salamandra) es un anfibio que se ve menos hoy día, no son pocos los que me han comentado que hace años las encontraban más a menudo. Yo por suerte ya tenía fichada de antemano una fuente en Siles que estos urodelos escogen como concurrido punto de reproducción, y yendo en una noche lluviosa de otoño es fácil ver allí varios ejemplares adultos, incluso más de 10 puede haber al mismo tiempo.
Las fotografías que ilustran esta entrada pertenecen a la noche del 9 de noviembre, y a estas alturas ya hay muchas larvas como la de la última imagen en distintas fuentes y arroyos (no hay que olvidar que por estas sierras también encuentran muchos puntos de agua naturales donde reproducirse), cosa que hoy mismo he comprobado al encontrar muchas de ellas junto a las del sapo partero bético en un pilón de la localidad de Orcera.
Por último... más arriba mencioné la desigual fama entre los animales de la sierra, y es que la salamandra recibe una de las peores partes. Por aquí la llaman "tiro" y las supersticiones populares le atribuyen una potencia venenosa equiparable a la de la víbora, cosa totalmente falsa que le granjea no pocas muertes a tan inofensivo animal. Afortunadamente, parecer ser que cada vez hay más gente que ve las salamandras como lo que realmente son, unos animales preciosos, mientras yo por mi parte como educador procuro que las nuevas generaciones se despojen de estas supercherías.
Magníficas imágenes.. Me gustan todas.. Un saludito
ResponderEliminarFácil con unos modelos tan guapos.
Eliminar¡Saludotes!
Buff... ¡vaya pasote de machos!
ResponderEliminarNo veo el día en el que encuentre uno de esos.
Saludos
Son de los bichos que más me gusta ver, estaba deseando que llegase su celo para que se dejaran ver ya los machazos (y no para hacerme un cachopo de cabra).
Eliminar¡Saludos!
Preciosos machos en su preludio amoroso, uno de los acontecimiento mas bellos de los ungulados.
ResponderEliminarTambién, hay que continuar con la complicada constancia de educar a los más jóvenes para erradicar esas viejas creencias que atribuyen males y execesiva peligrosidad a animales que son completamente inofensivos para el hombre.
Las secuencias son una maravilla.
Saludos
La semana pasada los niños encontraron una mantis en el patio y me llamaron en vez de matarla. Se la enseñé a los pequeños de 4 años y tenías que verlos a todos a mi alrededor para verla sin sentir nada de miedo ni asco.
Eliminar¡Saludos!