Simplemente conduciendo cerca de allí mientras me dirijo a otro lugar tengo encuentros con la fauna local, como por ejemplo ardillas (Sciurus vulgaris), un águila real (Aquila chrysaetos) o una hembra de aguilucho pálido (Cyrcus cyaneus). Al águila real es la primera vez que la observo en esa zona concreta, y con respecto a la otra rapaz ya dirá el tiempo si era un ejemplar en paso migratorio o si se quedará a pasar con nosotros el invierno (aunque supongo que más bien lo primero).
Estas fotos que muestro más abajo pertenecen a la tarde del día 27 de octubre, durante una muy notable subida de temperaturas con una calima que justificará la extraña iluminación en las imágenes. No hubo mucho que destacar aquella tarde en cuanto a fauna durante la subida, aunque desde luego fue agradecida la presencia de mariposas como la almirante rojo (Vanessa atalanta) y aves como el colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) en la cumbre, momento en el que era un gustazo divisar en esa compañía vistas como las de Puente Honda (Jaén) y Cotillas (Albacete) con sus respectivos castillos.
Así como tampoco faltaron las cabras montesas (capra pyrenaica), cuya observación encajaba como un guante al estar disfrutando del paisaje de los grandes calares como el Navalperal o el del Mundo, el Cerro Bucentaina y la Piedra del Agujero, el pueblo de Siles y la Piedra del Cambrón con el embalse de Siles delante.
| Caseta de vigilancia del Navalperal |

Que pasada la mantis africana, esas por aquí no las vemos. Bueno tampoco la escalera, los parteros béticos, las montesas, jejeje. Precioso reportaje Carlos, un fuerte abrazo.
ResponderEliminarUna de las cosas que más me gusta de los blogs es precisamente esto, ir viendo lo que se encuentra en la naturaleza de otros lugares de nuestra geografía que vosotros conozcáis la de aquí.
Eliminar¡Un abrazo!