Quedamos Alberto y yo con Germán Ibarra, autor del blog Fauna Compacta, quien nos demostró a lo largo de la jornada un gran conocimiento de esa parte de Cantabria de la que nosotros sólo conocíamos el monte Candina.
Empezamos por la campiña costera de Castro Urdiales en El Rebanal, donde descansaban cormoranes moñudos (Phalacrocorax aristotelis) y gaviotas patiamarillas (Larus michaellis) en los acantilados. La cosa estaba difícil para encontrar alguna víbora de Seoane como queríamos, pero fuimos viendo un joven lución (Anguis fragilis), una culebra lisa meridional (Coronella girondica) y hasta un nido de musarañas. La serpiente fue hallada muy cerca del nido y sólo quedaba una cría, no cuesta mucho usar la imaginación...
Quedamos para comer en Guriezo con Jesús Menéndez, gran amante de las aves marinas, y los cuatro nos dirigimos al embalse del Juncal. Allí vimos la libélula Orthetrum cancellatum y un par de sapos comunes (Bufo spinosus), de aves pudimos observar somormujos lavancos y una joven garza imperial, nos sobrevoló un par de alimoches (Neoprhon percnopterus) y por los caminos aparecieron un escribano cerillo (Emberiza citrinella) y un par de alcaudones dorsirrojos (Lanius collurio).
Un macho de camachuelo que vimos en vuelo fue una novedad para mí, así como también lo fue el escribano cerillo, que ya veis que estaba atareado llevando cebas a su prole.
Sólo me queda decirle a Germán que fue un placer conocerle personalmente al fin, y que espero que aquella salida sea la primera de muchas otras más. ¡Esta entrada va dedicada a ti!

Para mi fue todo un placer compartir un día de campo con vosotros, disfruté un montón. También espero que sea la primera de muchas, la seoane no apareció para que vuelvas a buscarla, está claro. Por cierto, te ha quedado un reportaje fantástico, enhorabuena. Un abrazo amigo.
ResponderEliminarPor supuesto, esas víboras quieren que vuelva, y también para seguir reprochando a Alberto que no me diera un cachopo de rebeco para comer, jajaja.
EliminarYa tendremos más salidas bicheras, vaya que sí. Encantadísimo de conocerte, una vez más a riesgo de ser pesao.
¡Un abrazo!
Como siempre viendo, mostrando y enseñando., Un abraso de linse máquina
ResponderEliminarLas cosas sinegéticas son irresistibles.
EliminarUn abrazo de linse, y recupérate pronto, amigo.
Gran colección con interesantes secuencias. Me apena el nido de musarañas; me gustaría que, por lo menos, ésa saliera adelante.
ResponderEliminarEs un placer conocer gente, sobre todo, cuando uno viaja para conocer a los ya conocidos, aunque sea por la red.
Seguro que fue un placer conocer a Germán, ya lo es a través del blog.
De todos modos, si no fuera por la pereza, me gustaría conoceros a todos. El apoltronamiento me domina (por culpa del trabajo).
Un abrazo.
Poco a poco voy conociendo a la gente de esta estupenda red de ventanas virtuales a la naturaleza. También puede llegar el día en que compartamos experiencias camperas, ya sea en tu feudo del búho real o en el soleado sur.
Eliminar¡Un abrazo!