Con la llegada de estos días soleados tras unas lluvias realmente intensas que no les dejaban volar, los buitres han tomado una actividad increíblemente persistente. Ya el lunes los vi en el horizonte de la sierra alrededor de las ocho de la mañana, es la primera vez que los veo tan temprano... deben estar realmente hambrientos.
Se dejan ver en enormes números y por muchos sitios, incluso por medio del pueblo de Cardeña en grandes cantidades. Y así es como ayer lunes los fotografié incluso desde el colegio en una hora libre (primer motivo del título de la entrada), como por ejemplo aquí con estos buitres leonados (Gyps fulvus):
Con tantísimo buitre leonado, era normal que de cuando en cuando apareciese la magnífica silueta del buitre negro (Aegypius monachus), en solitario o de tres en tres.
Hoy no ha sido menos, también han pasado por medio del pueblo bandos MUY numerosos, llenando el cielo con sus planeos en círculos y sin faltar tampoco el buitre negro.
Estas fotos de ahora las pongo por el sencillo motivo de haberlas hecho desde mi mismo piso, imaginad asomar por la cocina o el balcón y ver esto:
Para variar un poco entre tanto buitre, también dejo una urraca (Pica pica), tremendamente abundante en la zona junto con su pariente el rabilargo.
El otro motivo para el título de la entrada es que esta tarde di una vuelta por el pueblo de Venta del Charco en compañía de tres alumnos, que me enseñaron zonas del Arroyo Martín Gonzalo, como por ejemplo estas cascadas:
No se vieron muchas aves interesantes, aunque sí vi un gavilán a lo lejos durante unos segundos y me enseñaron el lugar donde anidan búhos reales; las únicas fotos son de este zorzal charlo (Turdus viscivorus) y un cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), con la nota botánica del azafrán silvestre.
El paisaje era una verdadera pasada y mereció la pena la caminata y tener que volver cuando estaba ya anocheciendo. Para muestra un botón: este molino con el que despido la entrada hasta la próxima, que supongo que no tardará.
Impresionante Carlos y lo de los buhos reales suena..... un saludo y ya no queda nada. Saludos desde mi Terruño.
ResponderEliminar¡Suena muy bien! Para esas cosas os pediré consejillos cuando os vea dentro de poco.
Eliminar¡Saludos!
Aunque más o menos estoy acostumbrado a verlos pasar...no lo estoy en esas cantidades. Debe de ser totalmente impresionante, bufff.
ResponderEliminarLos paisajes que te enseñaron la verdad es que me gustan mucho, con el molino recordándome al norte de España.
Impresiona verlos ir llegando en filas casi interminables, o en enormes círculos.
EliminarPues ahora te paso más fotos de paisaje por messenger, hale.
Gracias, y porque no has visto la ventana de un amigo, eso sí que lo querría yo.
ResponderEliminar¡Saludos!
Así que te llevas a los alumnos de pajareo, yo quiero un teacher como túu!! Conociendo donde crían búhos reales se ve que andan listos, sigue campeando con ellos de vez en cuando, conociendo tan bien la zona todos aprenderéis algo!
ResponderEliminarSalu2
Y se les da bien mirar huellas en la arena del río, ojo. Si no llega a ser por ellos no hubiese dado yo con el lugar así por las buenas, habrá que estar muy atento...
Eliminar¡Saludos!
Hola Carlos, se muy bien de lo que hablas, como me gusta verles pasar rozando casi los tejados, Así que te llevas la cámara al "tajo" lo tuyo es vicio (yo también lo he echo en alguna ocasión) jajaja.
ResponderEliminarMe gusta esa cascada, y me gusta que vayas con los crios a campear.
Saludos.
Lolo
Ya el curso pasado me llevaba la cámara al colegio para sacar a las águilas calzadas, y sobre todo porque tenía que pasar con el coche por zonas interesantes donde muchas veces he acabado sacando fotos que salían en las entradas. ¡Puro vicio como decimos!
ResponderEliminarEllos están orgullosos de la cascada, y no es para menos.
¡Saludos!
Amigo Carlos, perdona por no pasarme estos días por tu blog, ¡no te creas que os he olvidado!
ResponderEliminarBonitos paisajes estos que nos muestras, al igual que tus fotos de aves como siempre. Me dio penilla el conejo de tu anterior entrada, suerte que había otros vivitos y coleando.
Mira que me han dicho que es difícil ver al buitre negro, ¡pero curiosamente tú cada vez que sales te lo encuentras! ¡Qué suerte!
¡Un saludo!
Es bueno verte de nuevo por aquí. En mi zona de Sierra Morena hay una buena población de buitres negros y por eso suelo acabar viendo alguno, es de verdad como dices una suerte tenerlos cerca. En cambio tenemos poquísimos alimoches y este año sólo he visto uno en mi provincia.
Eliminar¡Saludos!