Pasé el domingo por la mañana en el mismo recorrido que el sábado, que para quien no haya visto la entrada anterior fue entre la Sierra de Andújar y Baños de la Encina.
Bien se merece una segunda entrada porque lo visto no decepcionó, y no pecará de ser repetitivo porque las imágenes de ciervos (Cervus elaphus) serán algo distintas, empezando por este cervatillo que se tumbó a la sombra de unos eucaliptos (esos odiosos árboles).
O este otro pequeñajo siendo amamantado por su solícita madre, bajo la mirada de las golondrinas dáuricas (Hirundo daurica) y el mochuelo (Athene noctua) como un duendecillo de las encinas.
Cuando se acerca el mediodía, nada como buscar la sombra de los encinares, como hacen estos gamos (Cervus dama) y estos machos de ciervo.
Me dan ganas de echar esta tarde una siestaza como los ciervos, ¡pero tengo que aprovechar mis últimas tardes en la Sierra de Segura!
Me gustan mucho las dos entradas Carlos, últimamente he andado liadillo y no la pude ver.
ResponderEliminarDesde luego allí no te aburres ¡qué variedad!
Saludos!!
¡Gracias! Huy, aburrimiento nunca, y más variedad que tengo que ver ahora cuando me den vacaciones.
Eliminar¡Saludos!
Como la anterior esta es genial, ese cervatillo es precioso. Saludos desde mi terruño.
ResponderEliminar¡Gracias! Y además no tengo que salir corriendo como con las crías de jabalí.
Eliminar¡Saludos!
Encantadores esos cervatillos...
ResponderEliminarSalu2
Están encantando a mis amigos, jeje.
Eliminar¡Saludos!
Que suerte Carlos el poder afotarles tan cerca, que tendran esos buitres negros que a todos nos tienen locos.
ResponderEliminarSaludos, Lolo
Vaya que es una suerte encontrarlos así de bien. Yo estoy ya planeando ir por los buitres negros en condiciones en cuanto pueda, ¡me maravillan!
Eliminar¡Saludos!
Poco a poco conseguirás acercarte a los buitres negros para sacarle fotaza. Y si no, a ver si hay suerte en uno de tus viajes por Madrid.
ResponderEliminarYa he hablado hoy de ello con mi mejor amigo, cuestión de tiempo...
EliminarY sí, en Madrid hay posibilidades de que pasen volando bajo o donde menos lo esperes.
Gracias. Estaban tan a gusto que de verdad daban ganas de echarse a la sombra con ellos.
ResponderEliminar¡Saludos!