viernes, 21 de julio de 2023

El famoso mérgulo antiguo de Huelva

 



Recientemente una gran sensación en la observación de aves ha sido la aparición en Huelva de una especie que vive en las costas norteñas del Pacífico.

Muchos pajareros nacionales y extranjeros acudieron a Huelva en busca del mérgulo antiguo, que no se llama así porque no use Bizum, sino porque quien le puso el nombre lo vio similar a la moda antigua de llevar capa debido a su dorso gris (igual de absurdo que lo del Bizum si lo pensáis bien).
Yo mismo acabé cayendo en la tentación el pasado mes de junio y acudí hasta allí desde Jaén pasando por Córdoba para llevar conmigo a José Carlos Sires. Ya de camino tuvimos la primera anécdota parando en una amplia cuneta para ver el cercano vuelo de un buitre negro junto a varios leonados.

El hecho de que el mérgulo apareciese en las Marismas del Odiel hizo que la experiencia ganara puntos al ser un lugar en el que poder disfrutar de un buen repertorio de aves acuáticas, algo muy de agradecer porque muchas aves de rara aparición escogen lugares más cochambrosos y hasta sosos.



Buitre negro (Aegypius monachus)

Espátulas (Platalea leucorodia)

Charrán patinegro (Thalasseus sandvicensis)

Alca (Alca torda)

Charrancito (Sternula albifrons)



Esta avecilla suele ser vista junto a alcas comunes, con las que tal vez se asoció en su misterioso viaje que le llevó tan lejos de casa. De hecho, un avistamiento de una lejana alca me hizo saltar una falsa alarma, hasta que el verdadero mérgulo llegó volando y se posó en el agua cerca de nosotros para empezar a pescar. Lo cierto es que era más activo que sus parientes las alcas porque volaba bastante de un lado a otro y emitía reclamitos, hasta que se alejó en uno de esos vuelos y dejamos de verlo.

Añado un mapa con la distribución del mérgulo antiguo para que se vea lo excepcional de su cita en España, pues es un ave más perdida que un pulpo en un garaje y no se sabe qué haría para llegar hasta aquí, puesto que habrá tenido que cruzar Norteamérica y luego el Atlántico, o vete a saber el qué...
 


Mérgulo antiguo (Synthliboramphus antiquus)




Como decía antes, las Marismas del Odiel eran lo bastante entretenidas para seguir viendo aves después de que el mérgulo se marchara a pescar a otro sitio lejos de nuestra vista y la verdad es que la jornada quedó bastante completa.



Espátula (Platalea leucorodia)

Flamenco (Phoenicopterus roseus)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Boca (Uca tangeri)

Zarapito real (Numenius arquata)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Garceta común (Egretta garzetta)

Gaviota cabecinegra (Ichthyaetus melanocephalus)


Estoy un poco irreconocible con esto de haber ido a ver varias rarezas ornitológicas este año, pero es que no está nada mal darse esta especie de caprichos de cuando en cuando, sobre todo si en casos como éste lo puedes compartir con un buen amigo y pasar un buen día de pajareo y risas.






lunes, 17 de julio de 2023

Pirineos: el broche de oro






El 10 de junio pusimos fin a esta breve saga que fue mi primera visita al Pirineo aragonés, pero despidiéndome por todo lo alto porque aquel día fue espectacular y redondo.

Una nueva visita a los prados de alta montaña nos llevó a un intenso verdor tapizado de profusa floración y los cantos entrelazados de bisbitas alpinos, escribanos cerillos, un roquero rojo y hasta unas inesperadas codornices.
El vuelo de polillas diurnas y las blancas Parnassius mnemosyne dio un toque especial al escenario de mi primer encuentro con el tritón pirenaico, anfibio endémico de la zona que vive en sus limpios arroyos y torrentes a los que está adaptado con su hocico casi cuadrado y las puntas endurecidas de sus dedos para buscar alimento en sus lechos, un animal de prehistórico aspecto que vive discretamente al contrario que las vocales marmotas.



Viola cornuta

Hembra de Libellula depressa

Rana bermeja (Rana temporaria)

Copulando y comiendo al mismo tiempo

Roquero rojo (Monticola saxatilis)

Pyrrhosoma nymphula

Tritón pirenaico (Calotriton asper)

Parnassius mnemosyne depredada por una araña

Marmota alpina (Marmota marmota)

Brezo enrejado (Chiasmia clathrata)

Tritón pirenaico (Calotriton asper)

Diaphora mendica


Un paseo por menores altitudes elevó el repertorio total de orquídeas con algunas especies nuevas y tuvimos el grotesco momento de la mosca serpiente en la camiseta de un amigo, que quedó rodeado por tres de nuestras cámaras como si fuera acosado por insistentes paparazzis.




Orchis militaris

Mosca serpiente

Dactylorhiza fuchsii

Abejorro con los polinios de las orquídeas pegados

Limodorum abortivum


Igualmente jocosa fue la anécdota del tábano que se coló por la ventanilla del coche, hasta que fue aturdido por un lanzamiento de caramelo de limón y posteriormente eliminado a navajazo limpio. Suena absurdo pero aseguro que fue real, así como el momento en el que mi copiloto tuvo la ocurrencia de pegar un tortazo a una bolsa de patatas fritas haciéndola estallar y llenándome los asientos de patatas.

Junto a unos buitres leonados volaba el alimoche que quedó como el más digno de fotografiar, puesto que los demás avistamientos de su especie durante el viaje fueron más lejanos o con peor luz.



Alimoche (Neophron percnopterus)




El valle de Rioseta fue el precioso y triunfal culmen del recorrido, un paisaje tan grandioso que nos dejó casi sin palabras a los dos que veíamos aquel lugar por primera vez, con sus saltos de agua y su pareja de quebrantahuesos cicleando en las alturas para dejar claro que aquella gloriosidad era su territorio.




Culebrera (Circaetus gallicus)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Mantis palo (Empusa pennata)


No pueden faltar tampoco hoy las suculentas gordosidades, pues fuimos generosamente invitados a comer a casa de unos amigos, no sin avisar que esta breve saga de tres capítulos pronto se verá ampliada con otro viaje pirenaico más largo que espero que salga espectacular.







viernes, 14 de julio de 2023

Pirineos: entre Aragón y Navarra

 




Continuamos con esta breve (pero intensa) saga pirenaica que tuve por sorpresa en junio con el día 9, huyendo de las zonas más montañosas de Aragón por la mañana debido a la lluvia. Escogimos partes más bajas de la vecina Navarra en su lugar, disfrutando de un bonito abanico de orquídeas y bichos pese a que las Orchis simia ya estaban secas y me perdí esa novedad.



Ophrys apifera

Anthaxia hungarica

Spiris striata

Anacamptis pyramidalis

Doncella de ondas rojas (Euphydryas aurinia)

Himantoglossum hircinum

Blanca del majuelo (Aporia crataegi) y querquera (Satyrium esculi)


Hipodammia variegata

Doncella mayor (Melitaea phoebe)

Thomisus onustus

Oxyopes sp.

Sphaerophoria scripta

Araña Napoleón con una presa y un mirón

Aceras anthropophora


A mediodía nos pilló una tremenda tormenta con granizo y truenos que nos hizo quedarnos guarecidos en el coche, hasta que escampó y entonces nos marcamos un pedazo recorrido por el valle del Roncal, Zuriza y el colofón del precioso pueblo de Ansó sobrevolado por milanos reales y un alimoche.

Tan espectacular excursión nos regaló ríos de aguas bravas, saltos de agua, hayedos y praderías con la erguida figura del alcaudón dorsirrojo (que fue fotografiado tras el reglamentario frenazo de cuneta) y abundantes ejemplares de la orquídea Neotinea ustulata de buen porte.







Cephalanthera damasonium


Alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio)


Neotinea ustulata


Hablando de hayedos, un paseo por uno de esos bosques incluyó también tejos, ese árbol sagrado que en mi tierra crece aislado y con escasa altura (pero con gruesos troncos, eso sí), mientras que los ejemplares norteños toman verdadero porte arbóreo entre las hayas con su efecto de luz verdosa filtrándose entre el follaje.











Mucha gente en redes sociales se declara fan de mis gordosidades, y no va a ser menos aquí con un dobladillo de chocolate y el excelente queso Roncal que provocó la ya famosa batalla del Bizum.