El 27 de febrero, aprovechando que había ido a Bailén porque tenía por delante tres días libres con motivo del puente del Día de Andalucía, me propusieron pasar el día entero en lo más lejano y solitario de Sierra Morena. Algo, que por supuestísimo, acepté.
Estábamos bien temprano en zonas abiertas antes de adentrarnos en la sierra en sí, pensando sobre todo en las grullas que por esas fechas todavía estarían por las dehesas y otros espacios similares. Lo que sí nos sorprendió fue encontrar varios alimoches posados junto al ganado bovino y sus boñigas en compañía de gansos del Nilo, una imagen tan curiosa como grotesca.
Mientras observábamos a los recién llegados y ruidosos críalos también oímos un reclamo de pinzón real, y es que estamos en ese momento del año en el que las primeras aves estivales coinciden con las últimas invernantes que aún no se han marchado.
| Calandria (Melanocorypha calandra) |
| Alimoche (Neophron percnopterus) |
| Chorlitos dorados (Pluvialis apricaria) |
Grullas (Grus grus)
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| Grullas (Grus grus) |
Ya en la sierra propiamente dicha pudimos comprobar que había ya ganas de primavera al ir viendo mariposas como la arlequín y la macaón y reptiles como la lagartija cenicienta, aunque quedaran visibles señales del todavía invierno con los milanos reales adornando el cielo como sólo ellos saben hacer.
| Arlequín (Zerynthia rumina) |
| Milano real (Milvus milvus) |
| Lagartija cenicienta (Psammodromus hispanicus) |
| Buitre negro (Aegypius monachus) |
La densidad de águilas imperiales en Sierra Morena es considerable a día de hoy, una de las pocas alegrías en cuanto a conservación se refiere, de manera que a lo largo de la jornada tuvimos la gran suerte de observar numerosos ejemplares de distintas edades pudiendo incluso ver hasta cuatro adultos al mismo tiempo en sus disputas territoriales. A este último respecto hay que decir que no faltaron las agresiones contra los juveniles que no son bien recibidos.
| Águila imperial (Aquila adalberti), juvenil |
| A navajazo limpio |
Otro encuentro especial fue el de los corzos por la tarde, ya que es un cérvido poco frecuente en tierras meridionales (además de precioso).
Nuevamente tuvimos nuestra generosa ración de águilas imperiales cada dos por tres, muy activas con sus sonoros reclamos como si no quisieran que nos olvidáramos de ellas.
| Perdiz (Alectoris rufa) |
| Corzo (Capreolus capreolus) |
| Almirante rojo (Vanessa atalanta) |
| Águila imperial y milano real |
| Águila imperial (Aquila adalberti), adulta |
Pero, ya que hablamos de sonoros reclamos, al atardecer oímos el reconocible canto de las ranitas de San Antonio y rápidamente nos lanzamos en su busca, encontrando varios machos y una hembra en unas charcas también habitadas por sus escandalosas primas las ranitas meridionales, que convertían aquello en una auténtica discoteca de ligoteo anfibio.
Para mí fue una especie nueva a la que tenía muchas ganas desde hace años, de manera que solamente por esto ya fue todo un éxito la salida para mi gusto.
| Ranita de San Antonio (Hyla molleri) |
| Ranita de San Antonio (Hyla molleri) |
| Ranita meridional (Hyla meridionalis) |
Si todo esto fue sensacional, más todavía compartirlo con dos cafres junto a estas viandas de tortilla de patatas y jamoncito.