sábado, 19 de febrero de 2022

El seco mes de enero

 




Hoy hace un día nublado que se supondría que traería lluvia, pero nada de momento, parece que se quedará en otro quiero y no puedo como pasó tantas otras veces el mes pasado.
Así, como en estas fotos, han sido los días de enero con radiante sol a diario y sin la tan necesaria agua.




Escribano soteño (Emberiza cirlus)


Muflones (Ovis orientalis)


Alguna mañana nublada fue al final un amago que quedó en apenas nada. Estas fotos las hice en el entorno de mi colegio de la aldea de Marchena y en el camino que recorro hasta allí por el valle del Zumeta, destacando sobre todo para mi gusto poder ver a veces mirlos capiblancos cuando salimos a dar un paseo en el recreo. Un amigo mío siempre me dice que le parece increíble esto de ver mirlos capiblancos al lado del colegio en un recreo cualquiera.




Escribano montesino (Emberiza cia)


Herrerillo común (Cyanistes caeruleus)


Mirlo capiblanco (Turdus torquatus)


Otra ave invernante, al igual que el capiblanco, es el acentor alpino. Si el otro es arisco y desconfiado en extremo, éste llega a ser sumamente agradecido si somos respetuosos y llega a posarse muy cerca de nosotros dejando que admiremos lo realmente bonito que es.




Acentor alpino (Prunella collaris)


El invierno en la sierra me parece bastante soso en comparación con la alta actividad y variedad de especies que hay en primavera. 
No obstante, siempre hay alicientes y las aves invernantes, pese a la dificultad que supone el carácter huraño de muchas de ellas, siempre son un objetivo muy interesante. A los acentores alpinos y mirlos capiblancos añado los zorzales reales, de los que vi una bandada de una treintena de individuos el 31 de enero después de ser vacilado por dos quebrantahuesos adultos.



Águilas reales (Aquila chrysaetos)


Zorzales reales (Turdus pilaris)



Ya que menciono los quebrantahuesos más arriba, durante los días en los que tomé estas fotos tuve muchos encuentros con esas grandes aves, aunque todos horrendamente lejanos. Esto será convenientemente corregido en la próxima entrada con un avistamiento mucho mejor durante una ruta que disfruté muchísimo.






miércoles, 16 de febrero de 2022

Altos vuelos

 




Me quedó pendiente en la excursión de la entrada anterior haber tenido buenos avistamientos de quebrantahuesos en Castril, que los tuve ciertamente, pero a distancias nada disfrutables.
Esto cambió totalmente cuando el domingo 23 de enero salí por mi cuenta por la Sierra de Segura en busca de estas icónicas aves y vaya sí que conseguí observaciones de muchísima más calidad.

Primero vi llegar un macho adulto siguiendo el contorno de unos cerros rocosos que apenas sostienen unos pocos pinos en tan duro medio.



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Azafranes silvestres (Crocus nevadensis)


No importó que no llegara a tiempo de haberlo visto más de cerca, más tarde subí a aquellos cerros de pura roca caliza y, cuando más distraído andaba, apareció cicleando junto a mí otro macho adulto que llevaba su comida bien sujeta. Tal vez iba buscando dónde lanzar su botín para romperlo en pedazos y así engullirlo con más facilidad, algo que decidiría en otro lugar después de remontar hasta alcanzar la altura de vuelo deseada y marcharse.










En esas cimas también estuve viendo a las águilas reales haciendo de las suyas, con un juvenil chinchando a un adulto.







Águilas reales (Aquila chrysaetos)



También vi, como no podía ser de otra manera, buitres leonados con mucha frecuencia. Las águilas reales son reacias a dejarse ver tan de cerca como los buitres y quebrantahuesos, aunque aquel día tuve algo de suerte con un avistamiento de un ejemplar adulto a una distancia más agradecida de lo habitual.



Gamos (Dama dama) con un muflón (Ovis orientalis)


Buitre leonado (Gyps fulvus)


Águila real (Aquila chrysaetos)




Al bajar me encontré con un curioso zorro observándome, mirad esos ojillos inquisitivos, y más adelante tuve la fortuna de encontrar un pinzón real mezclado entre la multitud de pajarillos presentes en una zona de matorral. Este invierno se está dando bien en cuanto a pinzones reales porque suelo encontrarlos casi siempre que me paro a examinar bandadas de fringílidos en busca del reclamo (casi siempre lo que los delata) o colorido diferentes.



Zorro (Vulpes vulpes)

Pinzón real (Fringilla montifringilla)


Con la ruta senderista del sábado y esta salida más puramente bichera del domingo puedo decir que me quedó un fin de semana muy completito. 







domingo, 13 de febrero de 2022

Ruta por la Sierra de Castril



Río Castril



Una asignatura pendiente que tenía a mi llegada a Santiago de la Espada era conocer mejor la Sierra de Castril, vecina granadina de mis sierras jiennenses que resulta especialmente abrupta y dura.
Acepté con mucho gusto el ofrecimiento de acompañar a dos amigos en una ruta por la zona el sábado 22 de enero, cita a la que llegué tarde porque no pude evitar pararme con una bandada de acentores alpinos que vi en el Puerto de la Losa bajo una ligera nevada.



La Sagra

Cabras monteses (Capra pyrenaica)

Piquituertos (Loxia curvirostra)

Acentor alpino (Prunella collaris)




Una vez en Castril, tras disculparme por mi impuntualidad pajarera, empezamos la ruta hasta el nacimiento del río del mismo nombre. Es una sierra muy labrada en profundos barrancos por sus ríos y arroyos, aunque con el invierno tan seco que estamos teniendo no pudo lucir el río Castril como debería.
Cerca del nacimiento vimos collalbas negras, algo que me habían asegurado y que se cumplió por suerte, mientras ascendíamos hacia el Barranco de la Osa. Allí vimos un quebrantahuesos adulto lanzándose contra un buitre leonado hasta agarrarse por las zarpas y bajar en un agresivo tirabuzón... ese tipo de cosas que te pillan con la cámara en la mochila. Durante buena parte del recorrido me llamó la atención la recurrente presencia de mirlos capiblancos, a los que al final acabamos por ver al descubierto en las zonas altas (quien los conozca sabrá lo ariscos que son).




Collalba negra (Oenanthe leucura)


Carbonero común (Parus major)


Tejo (Taxus baccata)


Águila real (Aquila chrysaetos)


Mirlo capiblanco (Turdus torquatus)




Después de los inhóspitos paisajes rocosos tocó una cara más amable del entorno con paseos fluviales. Le tenía especiales ganas al mirlo acuático y, después de que varios ejemplares nos vacilaran de lo lindo, por fin tuvimos uno a tiro justo cuando ya nos estábamos marchando de vuelta.



Garza real (Ardea cinerea)


Picogordo (Coccothraustes coccothraustes)


Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea)


Mirlo acuático (Cinclus cinclus)


Con lo bien que se dio la cosa no estaba de más un homenaje merendando gordosidades en la localidad de Fátima antes de mi regreso a Santiago de la Espada.
No pasa nada si hoy no hay fotos de quebrantahuesos pese a que tuvimos dos avistamientos en la ruta, que en la próxima entrada sí que van a salir... y en condiciones.