lunes, 22 de noviembre de 2021

Anfibios cordobeses

 




Para acabar bien las salidas de octubre me desplacé hasta la ciudad de Córdoba el 30 de dicho mes, con la intención de unirme a varios compañeros de fatigas en una salida de anfibios (o de sabandijas como me gusta decir) por la Sierra Morena más cercana a la capital cordobesa.

Allí me esperaban Jesús, José, Lucía y José Manuel para formar un auténtico Comando Politos (es muy largo de explicar el origen de esta memez) viendo que las muy abundantes lluvias de aquellos días iban a propiciar una intensísima actividad de anuros y urodelos por la sierra, muy especialmente de estos últimos al empezar por entonces el celo de la salamandra común.
Vimos, de hecho, unas 33 salamandras siendo la especie más abundante con diferencia.




Salamandra (Salamandra salamandra)

Sapo corredor (Epidalea calamita)

Sapo común (Bufo spinosus)


Llevaba desde 2018, como quien no quiere la cosa, sin ver sapos de espuelas, especie de la que hasta ahora yo solamente había visto tres ejemplares... hasta aquel momento porque nos llegamos a encontrar hasta 13 de estos rechonchos seres de ojos saltones.
Mis colegas de fechorías no contaban con que encontráramos tritones pigmeos, pero logramos ver cinco distintos.



Sapo de espuelas (Pelobates cultripes)

Tritón pigmeo (Triturus pygmaeus)

Sapo de espuelas (Pelobates cultripes)



Cerca de un arroyo frecuentado por salamandras y un jovencísimo sapo de espuelas se oía el canto de los sapos parteros ibéricos, otra especie que llevaba tiempo sin ver (2019 para más señas) y de la que encontramos dos ejemplares.



Salamandra (Salamandra salamandra)

Sapo de espuelas (Pelobates cultripes)

Salamandra (Salamandra salamandra)

Sapo partero ibérico (Alytes cisternasii)

Salamandra (Salamandra salamandra)


Seguimos con la racha de hallazgos de más anfibios que no veía desde 2019, porque tras mi marcha del curso escolar en Ubrique aquel año no había vuelto a ver sapillos moteados ni gallipatos. 
Unos breves pero muy reconocibles sonidos (de canicas o botas de goma chirriando, como se prefiera definir) nos alertaron de la presencia de dos de estos pequeños anuros en las mismas charcas en las que nadaba un gallipato, esa criatura de grotesco aspecto prehistórico.



Sapillo moteado (Pelodytes ibericus)

Gallipato (Pleurodeles waltl)

Sapillo moteado (Pelodytes ibericus)



Pero, si tenemos que hablar de cosas grotescas (es con cariño, aviso), nada como el enorme ejemplar de sapo de espuelas que nos tuvo que recordar irremediablemente al glorioso e icónico Hipnosapo.



Sapo de espuelas (Pelobates cultripes)



También glorioso fue contar, una vez más, con las croquetitas caseras de la madre de Jesús y José Manuel y otras gordosidades como las bombas de chocolate. Que no todo van a ser bichos cuando nos juntamos...







viernes, 19 de noviembre de 2021

El primer pinzón real tras una larga ausencia

 

La Matea


Hablaba en una entrada anterior de la abundante entrada de lúganos este otoño, motivo por el que me propuse combinar un bonito paseo otoñal con la búsqueda de esos bonitos pájaros invernantes yendo el 25 de octubre al nuevo sendero que discurre junto al nacimiento del Segura.
El cromatismo de la estación estaba en todo lo suyo y ya solamente con eso mereció totalmente la pena ir pasear por allí, pero además estaba anidado de pájaros con páridos, un águila real acosada por cornejas, numerosos mosquiteros comunes y, por supuesto, banditos de lúganos. Lo que no esperaba fue encontrar en una bandada mixta de fringílidos (lúganos, jilgueros y pinzones vulgares) un pinzón real que se delató con su obispillo blanco, observación que se hizo aún más bonita al posarse en un saúco.

Añado que actualmente han sido bastante habituales los pinzones reales en mis salidas, algo que me encanta porque hace dos años que no los veo al no haber aparecido ni uno por aquí el invierno pasado.






Mosquitero común (Phylloscopus collybita)



Águila real (Aquila chrysaetos)



Lúgano (Spinus spinus)

Posiblemente Polyporus squamosus


Pinzón real (Fringilla montifringilla)





En el colegio de la aldea de Marchena también tenemos nuestras observaciones de aves, más modestas pero muy divertidas al poder hacerlas desde las ventanas del aula.
Los colirrojos tizones son muy habituales con sus sentadillas y sus persecuciones, no tanto como los jabalíes que me sorprendieron saliendo a la luz del día cuando volvía del colegio a casa el 27 de octubre.


Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), macho

Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), hembra

Jabalí (Sus scrofa)

El grupete entero

Un caballito del diablo aún a esas alturas


Para disfrutar de un amplio repertorio que incluyera aves más grandes fui el 28 de octubre por unos barrancos que suelen asegurarme buenos avistamientos de quebrantahuesos.
Justo cuando maldecía mi suerte al ver demasiado lejos un adulto portando comida, apareció por el borde de los peñascos otro ejemplar más joven a una distancia tan cercana que llegué a oír el sonido de sus alas. 
A esta hembra de tres años ya me la he encontrado varias veces más este año, pero es complicado seguirle la pista al no llevar ya su emisor. En todo caso es emocionante ver cómo va cambiando su plumaje y pensar en la fabulosa remesa de adultos que tendremos en pocos años.



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Thyene imperialis

Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Adalia decempunctata con un espectacular morfo

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Con esto termino lo visto durante octubre en la Sierra de Segura y, tras un paréntesis cordobés, seguiremos con las andanzas segureñas de noviembre.


Este perro ya ha echado el día




martes, 16 de noviembre de 2021

Sábado de ruta otoñal y domingo de bicheo

 



Estuve muy entretenido el penúltimo fin de semana de octubre al haber podido tener distinta compañía cada uno de esos dos días, algo distinto a mis salidas por la Sierra de Segura en solitario como las de entradas anteriores.
El sábado 23 de octubre vino Javi Reyes con un grupo de colegas de afición fotográfica en busca de una bonita ruta otoñal que ofreciera buenas estampas llenas del cálido cromatismo que tanto nos encanta de esta estación. El sendero que parte desde Huelga Utrera es una maravillosa opción en fechas de finales de octubre y principios de noviembre, sobre todo si llegamos hasta las proximidades de la Cueva del Agua como nosotros hicimos bajo el follaje de chopos, nogales, arces y avellanos.
Una corta visita a la Cueva del Aljibe fue un buen punto final antes de que se marcharan, tenían un largo camino de regreso a diferencia de mí.


Puntal de la Misa

Río Segura

Avellano


Cueva del Agua


Tobas


Mirador de las Huertas del Segura


Cueva del Aljibe



El domingo 24 de octubre empecé el día yendo por mi cuenta a ver aves y otros animales que quisieran aparecer.
Seguía la carroña de dos vacas que vi en días previos y, tal como llevaba imaginando que sucedería durante estos dos últimos años, entre los buitres leonados había uno diferente que resultó ser un buitre moteado. Esta especie africana cuenta con observaciones anuales por la zona cercana al Estrecho de Gibraltar, siendo más raro verlo aquí en el interior, pero era cuestión de tiempo que alguno acabara por aparecer en las carroñas que encuentro por esta sierra.
Lástima de la gran distancia que no me permitió disfrutar mejor de la observación, pero así es la naturaleza. De igual modo vi, ya más adelante y en otro sitio, un joven quebrantahuesos patrullando un valle bastante lejos.


Buitre moteado (Gyps rueppellii)

Jilguero (Carduelis carduelis)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Las observaciones lejanas llegaron a su fin cuando, yendo por un terreno abrupto de lapiaces y torcas, algo que iba volando me hizo sombra revelando que un quebrantahuesos adulto acudía adonde los buitres leonados remontaban térmicas.
Después de ver de cerca esta enorme y bella ave continué con los túrdidos, que no lo ponen igual de fácil al ser tan ariscos y huidizos. Estaban los arbustos repletos de mirlos capiblancos y zorzales alirrojos que se escondían a la más mínima.



Jabalíes (Sus scrofa)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Zorzal alirrojo (Turdus iliacus)

Mirlo capiblanco (Turdus torquatus)


Por la tarde bajé hasta la vecina Sierra de Cazorla porque allí estaba la incombustible Chuss haciendo un curso de fotografía en Vadillo, de manera que quedé con ella y se vino con nosotros Juanfran al coincidir que él también estaba en el curso.
Tuvimos lejanos avistamientos de águila real y halcón peregrino, viendo también mirlos capiblancos, piquituertos o un acentor común entre otras aves. Yo por mi parte vi, tanto en el trayecto de ida como en el de vuelta, bastantes ungulados.
Otras especies reseñables del fin de semana serían acentor alpino, lúgano, cabra montés, gavilán y zorro.




Ardilla (Sciurus vulgaris)

Gamo (Dama dama)

Piquituerto (Loxia curvirostra)

Muflón (Ovis musimon)

Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Ciervo (Cervus elaphus)


Estuvo muy bien ir acompañado para variar y, además, en los momentos en los que iba solo me encontré con personas a las que sólo conocía de redes sociales y me encantó conocerlas y saludarlas en persona.