miércoles, 24 de marzo de 2021

Narcisos endémicos y artrópodos

 




El sensacional mes de febrero que he pasado en la Sierra de Segura tuvo un final a la altura yendo a ver los narcisos endémicos de estas sierras y otras cercanas, el Narcissus longispathus. El año pasado los vi por primera vez, algo casi imperdonable aunque ya se sabe que nunca es tarde, y tenía muchas ganas de volver a disfrutar de la nota de intensidad amarilla con la que abotonan los prados húmedos en los que florece esta joya botánica.

Su adecuado hábitat también albergaba otras especies que no carecían para nada de atractivo. De hecho, este otro narciso es también endémico aunque se le acabe prestando menos atención por su menor tamaño y su tremenda abundancia por casi toda la sierra.



Narcissus hedraeanthus

Prímulas

Crocus nevadensis


Aquel sábado 27 de febrero era aún una fecha un poco temprana para disfrutar de la plena floración de la población concreta que visité. No importa, volví más adelante (hace tres días precisamente) y de todos modos mereció la pena ver los primeros ejemplares abiertos de este narciso tan grande y llamativo.






Narcissus longispathus


El entorno en el que estaba, el Arroyo Borracho (juro que no he inventado el nombre, es real), invitaba ya puestos a pasear viendo sus saltos de agua, mermados en caudal pero todavía bonitos.
Una sorpresita que tuve al ir fotografiando los narcisos fue algo también flamantemente amarillo, unos pocos lúganos se movían por las ramas altas de los pinos emitiendo sus tristes reclamos que siempre los delatan.


Ardilla (Sciurus vulgaris)


Lúgano (Spinus spinus)



Por la tarde había quedado para un muestreo de BioFoto buscando insectos y arácnidos cerca del pueblo de Santiago de la Espada. Primero escogimos un rodal de caléndulas con mucha actividad de polinizadores y otros artrópodos con peores intenciones esperándolos.
Fui testigo de la única pelea de mitos que he visto en mi vida, con lo afables que siempre me han parecido... puede que tuviera que ver que anduviera por medio un carbonero común metiendo cizaña.




Mito (Aegithalos caudatus)

Araña cangrejo con su presa

Manto bicolor (Lycaena phlaeas)


Chinche

Tryperoptera punctulata

Araña cangrejo

Posible Nomada sp.


Hemípteros, ortópteros, arácnidos e incluso un diminuto y espinoso coleóptero negro completaban el repertorio en tan reducido pero concurrido espacio.



Chinche de las calabazas (Coreus marginatus)

Cigarra realmente diminuta

Pycnogaster sanchezgomezi

Posible hembra de la especie anterior

Pezotettix giornae

Hispa atra

Opilión

Euophrys sp.

Nelima sp.


El otro punto que queríamos examinar era un cultivo de almendros que, debido a la repentina bajada de temperatura al nublarse la tarde, no mostró la actividad de abejas y similares que esperábamos.
Mirando al suelo y buscando entre las piedras acabamos dando con un nada desdeñable registro de arácnidos junto a otros pequeños seres.


Araniella sp.


Eratigena sp.

Arqueognato

Uroctea durandi

Oxyopes sp.

Luciérnaga

Ácaro candidato a Trombidiidae

Liophrurillus flavitarsis

Formícido

Arqueognato



Para otra ocasión enseñaré una jornada entera que dedicamos otro día a buscar estos preciosos engendros. No estuvo pero que nada mal terminar así febrero, el mes de las nutrias y las primeras orquídeas.




domingo, 21 de marzo de 2021

A punto de acabar febrero

 



Durante la última semana de febrero los contrastes (una vez más) se hicieron notar mucho en la Sierra de Segura, alternándose continuamente los últimos coletazos del invierno resistiéndose a marcharse y las cada vez más potentes muestras de la cercana primavera con ganas de surgir espléndida y revitalizadora. Como ejemplo muy visible tenemos estas imágenes de los almendros en flor con el fondo de las montañas nevadas.




Almorchón

Puntal de la Misa


Rapaces como el ratonero andaban con el celo muy subido, antes de la llegada aún de las otras rapaces de costumbres migratorias que pronto compartirán el espacio con ellos.
Como llevo el blog siempre con atraso de un mes como mínimo, tengo que comentar en tiempo real que ya tenemos culebreras y el pasado 18 de marzo ya vi mi primer alimoche instalado en su territorio.




Ratoneros (Buteo buteo)


Alrededor de mi colegio de la aldea de Marchena cada vez se veían más florecillas esperando a los polinizadores más tempraneros, de los que muy pronto tendremos grandes sobredosis en entradas del blog muy centradas en nuestros necesarios e incomprendidos insectos.


Lamium amplexicaule

Calendula arvensis

Alfileres de pastor

Verónica


Las salidas en mis tardes libres tuvieron dispares resultados. No conseguí observaciones cercanas de quebrantahuesos, algo que suelo dar por hecho al tenerles cogido el pulso hasta cierto punto, pero en cambio me sorprendí de tener totalmente expuesto y posando un mirlo capiblanco de los pocos que se mostraron menos ariscos que sus congéneres de una bandada de más de una decena de ejemplares.


Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Mirlo capiblanco (Turdus torquatus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Retomo los ratoneros que, al estar con la sangre tan alterada, se mostraban muy territoriales y no dudaban en atacar a una intrusa tan poderosa como el águila real. Los picados que le lanzaban no eran cualquier tontería, con lo poco dinámicos que suelen parecer los ratoneros.
Estos bombardeos de aves rapaces (y también córvidos) son muy habituales en estas sierras con tan buenas poblaciones de las distintas especies y admito que siempre me gusta verles hacer el macarra.




Águila real (Aquila chrysaetos)

Cabras monteses (Capra pyrenaica)

Narcissus hedraeanthus

Muflones (Ovis orientalis)


El 26 de febrero volví a colaborar con BioFoto catalogando los artrópodos de sus almendros ecológicos, lo que me hizo tener ya de paso uno de mis primeros avistamientos de aviones comunes de la temporada.


Tal vez Narcissus papyraceus

Avión común (Delichon urbicum)

Arqueognato

Estafilínido

Mesiotelus sp.

Oedionychus limbatus

Oulema melanopus

Escarabajo del romero


Como aún me quedaba un poco de tarde, me dispuse a pasar un último rato viendo los buitres leonados desde un gran saliente rocoso a modo de terraza natural dando a una de las muchas buitreras de la sierra. Buena elección, porque de entre la niebla apareció la reconocible silueta de un quebrantahuesos adulto que me inspeccionó antes de mandarme sus saludos defecando y marcharse a patrullar el valle.

Gracias a su considerado y precioso gesto escatológico le pude fotografiar las anillas y reconocer a la hembra Sonia (nacida en 2015), de la que hacía mucho tiempo que no se sabía nada por haber perdido su emisor hace años. Para que haya luego gente con la incomprensible manía de querer separar la fotografía de la ornitología.



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Para que nos hagamos una idea de lo mágico que resultó el encuentro con Sonia, tengo que dejar una foto del paisaje con esa luz casi mística entre la niebla de la que surgió la enorme ave.