El mes de julio lo he pasado sin visitas ni apenas quedadas, dedicándome a descansar estando ya de vacaciones... porque los docentes hemos trabajado durante el confinamiento en contra de lo que "opinan" los ignorantes, que creen que llevamos meses de vacaciones sin saber que hemos estado dedicando un esfuerzo extra al tener que contar con nuestros propios medios y bolsillos para seguir adelante.
Me lo he tomado con tranquilidad, saliendo solamente por las tardes, y no necesariamente a diario conforme ha avanzado el mes. Pero esto no significa que no me haya puesto las botas, porque vaya que sí me he atiborrado como siempre.
El 10 de julio una tormenta pronosticaba que habría mucha actividad de aves, al ser el momento escogido por las hormigas voladoras para aparecer en masa. Las reinas aladas salen junto a muchísimos machos igualmente alados para fundar nuevos hormigueros gracias al terreno ablandado por la lluvia, y esto lo saben perfectamente las aves insectívoras, tal y como yo mismo presencié al estar todo el cielo llenísimo de vencejos (tanto comunes como reales) aprovechando el festín temporal.
Una salida así es realmente amena, pero gana muchísimos puntos cuando te sobrevuela a poca altura un espectacular quebrantahuesos adulto y consigues buenas observaciones de verderones serranos. De hecho, julio ha destacado por los muchos y buenos avistamientos de estos fringílidos que normalmente no lo ponen fácil.
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Águila calzada (Hieraaetus pennatus)
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Piquituerto (Loxia curvirostra)
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Verderón serrano (Carduelis citrinella)
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| Parte de la enorme concentración de vencejos |
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Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)
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Zarcero común (Hippolais polyglotta)
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Culebrera (Circaetus gallicus)
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El día 11 de julio empezó de maravilla con observaciones muy buenas de un alimoche adulto que, por si fuera poco, dio mucho espectáculo al perseguir y agredir a un buitre leonado con una agilidad impresionante. Los alimoches son, al igual que otras rapaces solitarias, muy territoriales y no se andan con tonterías.
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Alimoche (Neophron percnopterus)
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Retrato de cigarra
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| Águila calzada (Hieraaetus pennatus) |
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Cigarra
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Alimoche arremetiendo contra el buitre leonado
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La idea aquel día era dar una vuelta por los Campos de Hernán Perea, que estaban (y aún están) con los volantones de los alcaudones comunes por todos lados.
Para que nos hagamos una idea de la manera en la que no podemos creer que conocemos un sitio por muchas veces que hayamos pasado por él, vi por primera vez un mochuelo mientras atravesaba la vasta altiplanicie. Realmente es el segundo mochuelo que veo en estas sierras durante estos años, no debe ser una especie muy frecuente, pero el caso es que allí seguía el amigo con una presa en el pico cuando hice el camino de regreso.
El quebrantahuesos que veis en la horrenda fotografía lejanísima es Stelvio, un joven ejemplar cedido por Italia que se ha hecho bastante famoso a raíz de sus numerosos viajes lejos de Jaén.
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Colias común (Colias croceus) dentro de mi coche
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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Mochuelo (Athene noctua)
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Collalba rubia (Oenanthe hispanica)
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| Mochuelo (Athene noctua) |
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Alcaudón común (Lanius senator)
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| Mochuelo (Athene noctua) con su apetitosa merienda |
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Abubilla (Upupa epops)
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Araña lobo (Lycosa fasciiventris)
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No hay dos sin tres, el 12 de julio hubo una tercera salida yendo por el arroyo de Zumeta en busca de alguna sorpresa fluvial. Y vaya que las tuve, aunque no fueran ninguna de las que tenía en mente.
Primero me sorprendió el perezoso vuelo de varios duendes al bajar por la pedregosa y seca senda que conduce al arroyo, algo a tener muy en cuenta para disfrutarlos mejor el año que viene ahora que sé que los tengo tan cerca de Santiago de la Espada (este sendero sale justo al lado de la gasolinera del pueblo).
Después llegó la novedad viendo varios ejemplares de la orquídea Epipactis fageticola, especie que veo por primera vez en mi vida y, además, en una población hasta ahora desconocida para esta sierra. No es una flor impresionantemente bella como otras tantas del género Epipactis, para qué nos vamos a engañar, pero la emoción de los descubrimientos siempre está ahí.
El paseo empezaba con muy buena pinta, pero una tormenta me obligó a guarecerme para no empaparme y tuve que regresar a casa, pillándome un nuevo chaparrón cuando estaba más al descubierto y mojándome inetivablemente.
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Espuela de caballero
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Duende (Nemoptera bipennis)
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Epipactis fageticola
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Campanula molis
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| Epipactis fageticola |
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| Molino |
Lo bueno de esa tormenta es que pude ver por la noche a un amiguito que gusta mucho de la humedad ambiental, cosa que ya veremos junto a mucho más cuando toque publicar nuevamente.