La tarde del día 10 empezó muy bien antes de llegar al lugar seleccionado, viendo ya de camino una pareja de águilas perdiceras (Hieraaetus fasciatus) y algunas cabras monteses (Capra pyrenaica).
Con sus vistas a los cerros Algarín y Las Grajas y los pinsapos acompañando en la ladera norte encontré una hembra de grillo de matorral (especie sin identificar) y empecé a ver los primeros pájaros como chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax) y escribanos montesinos (Emberiza cia). Mirando al cielo hicieron acto de presencia el azor (Accipiter gentilis) y el gavilán (Accipiter nisus), nuestras dos rapaces más forestales, así como mirando al suelo encontré un escorpión (Buthus occitanus).
Una muy agradable observación fue la de los machos de collalba negra (Oenanthe leucura) a distancia más corta de la habitual (otros días los veo muy lejos, ladera abajo desde los cortados).
Encima pude grabar sus reclamos, que aquí os enlazo junto con los de un gran bando de chovas piquirrojas que pasó en vuelo.
Encima pude grabar sus reclamos, que aquí os enlazo junto con los de un gran bando de chovas piquirrojas que pasó en vuelo.
Su caso es muy curioso. Lleva una anilla donde se puede leer 60J, lo que lo identifica como "Fugitivo", un ejemplar que nació en 2006 en Huelva y allí fue anillado tras caer del nido. Después de recuperarse en el CREA llegó aquí y desde entonces no ha vuelto a su Sierra Morena natal, tiene ya 11 años y no se me ocurre por qué sigue en Cádiz, no sé si tal vez tiene una crisis de identidad y se cree que es un buitre leonado.... vete a saber.
Y con esta anécdota cerramos la publicación de hoy, que será sucedida por otras con muy diferentes escenarios... ya veréis que he estado muy entretenido este mes.