sábado, 24 de septiembre de 2016

Río Borosa - Embalse de Aguas Negras





La ruta del río Borosa es sin duda una de las más populares del P.N. Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Era una visita que por lo tanto quería hacer con mis dos hermanos aprovechando los últimos días tranquilos de agosto en los que mucha gente vuelve al trabajo y no está aquello tan masificado, pues no en vano es el mayor inconveniente que tiene un paraje tan bonito al llenarse de visitantes gritones (y sucios en muchos casos).

Elegimos precisamente el 31 de agosto, un día entre semana que se podría presentar adecuado saliendo bien temprano, y así fue cuando llegamos prácticamente en solitario mientras íbamos viendo los primeros animales como por ejemplo ciervos (Cervus elaphus), ardillas (Sciurus vulgaris) o arrendajos (Garrulus glandarius).








Si en la anterior entrada hablé de agua, aquí va a tener ya su apoteosis, pues es la ruta de los saltos de agua y de las cascadas. En sus limpias aguas viven joyas fluviales como el mirlo acuático (Cinclus cinclus) y la trucha (Salmo trutta), y también se veían otros pequeños animales como lagartijas colilargas (Psammodromus algirus) y mariposas del madroño (Charaxes jasius).




Arroyo de las Truchas









Normalmente la gente sólo da un paseo por la senda junto al río y llega hasta la Cerrada de Elías (en la primera foto de la entrada, la famosa pasarela de madera sobre el río), pero se puede alargar haciendo una verdadera rutaza de unos 10 km (sólo ida) pasando por el túnel a través del Picón del Haza junto a las cabras montesas (Capra pyrenaica) y bajo el vuelo de numerosos buitres leonados.
La pena, la única que se le pudo sacar a aquel día tan completo, es que en verano no hay ni gota de agua en lo que en otras fechas más adecuadas se convierte en grandes y espectaculares cascadas, pero así tendré motivo para volver allí en otro momento.









Así llegamos hasta el embalse de Aguas Negras con su atractivo aspecto de lago de montaña, viendo más fauna asociada a estos medios como los calandinos (Squalius alburnoides), los odonatos Cordulegaster boltonii y Platycnemis latipes o una culebra viperina (Natrix maura).

Sobre los odonatos, también volaban por allí otras especies sin fotografiar como Anax imperator o Boyeria irene, y otras más que ni pude identificar al no parar quietas, y también aprovecho para decir que la identificación de los peces no es segura.











Ya que he resaltado más arriba la Cerrada de Elías como uno de los puntos más famosos y estéticos del recorrido, vuelvo a colocar una fotografía con su conocida pasarela y además agregando que allí podemos ver interesantes endemismos como la grasilla (Pinguicula vallisneriifolia) y la lagartija de Valverde (Algyroides marchi).











Nos alegramos del madrugón porque hicimos una ida muy tranquila mientras que en el camino de vuelta fuimos viendo ya numerosos excursionistas dando la nota con sus griteríos y metiéndose en el río a bañarse (los avistamientos de mirlo acuático disminuyeron drásticamente como es natural), destacando sobre todo las dos personajillas que fueron para hacerse "fotos de sirenas" en el agua y luego se marcharon fumando.
Como buen broche final aquí quedan dos castillos que pueden verse durante el trayecto hasta allí, el de Bujaraiza y el de Hornos de Segura.








miércoles, 21 de septiembre de 2016

Cueva del Agua y Río Madera, frescor en verano





La entrada de hoy nos lleva atrás hacia agosto, antes de las moderadas bajadas de temperatura actuales. Hay mucha gente que no es capaz de salir en verano por el calor, pero no por ello no pueden dejar de hacerlo aquí cuando hay bastantes lugares sobradamente interesantes para disfrutar de la naturaleza de una manera bastante refrescante.

Uno de ellos es la Cueva del Agua en Poyotello (pedanía de Santiago-Pontones), origen de un arroyo que desaparece entre las tobas para reaparecer más abajo en el río Segura aportándole caudal, además de tener muy cerca de allí la espectacular cascada del Charco del Humo.
Allí vive la endémica lagartija de Valverde (Algyroides marchi) en su característico hábitat de paredones rocosos umbríos relativamente cercanos al agua, y también vi junto a mis hermanos el día 27 un águila calzada (Hieraaetus pennatus), un gavilán (Accipiter nisus), abejarucos (Merops apiaster), un joven halcón peregrino (Falco peregrinus) y varias collalbas grises (Oenanthe oenanthe) reproductoras en la zona.






Lepidóptero sin identificar












Otra buena opción es el río Madera, en el término de Segura de la Sierra. Durante el trayecto se puede ver alguna cabra montés (Capra pyrenaica) y cornejas negras (Corvus corone), y a la vera de las limpias y oxigenadas aguas pude encontrar el 18 de agosto odonatos tan interesantes como Calopteryx virgo y Boyeria irene junto a otros insectos como el abejorro común (Bombus terrestris) y la mariposa de los muros (Pararge aegeria).











Las primeras lluvias recientes han activado por la zona a anfibios como el sapo corredor (Bufo calamita) y el sapo común (Bufo spinosus), viendo muchos ejemplares de esta última especie en concreto, incluyendo hembras de gran porte.

Y esto es todo por momento, espero que os haya gustado esta entrada algo más breve que las anteriores, porque dentro de poco volverán las dedicadas a salidas más extensas, y en una de ellas saldrá precisamente la Cueva del Agua de nuevo.