El sector oriental de Sierra Morena comprende vastos espacios llenos de naturaleza agreste donde muchos de sus rincones son desconocidos para la mayoría, unos espacios únicos en la península con la peculiaridad de ser donde coinciden el lince ibérico, el lobo, el buitre negro, el águila imperial, el águila perdicera, la nutria, el corzo, la cigüeña negra, el alimoche y la grulla, no existiendo otra zona en nuestra geografía donde ocurra esta maravillosa coincidencia.
Mis zonas preferidas de campeo abarcan tanto un trozo de Ciudad Real con el Parque Natural de Sierra Madrona - Valle de Alcudia (fue mi principal "local patch" de pajareo durante el curso pasado) como mi Jaén natal con la Sierra de Andújar y Despeñaperros.
Dispuesto a que mi mejor amigo conociera mis lugares preferidos de Sierra Madrona y el Valle de Alcudia, pusimos rumbo allí el viernes 6 de diciembre, teniendo muy en mente las grullas (Grus grus) que invernan en la zona. El azar no quiso que me las encontrara posadas tan cerca como cuando estuve por allí en febrero, debido a que la falta de lluvias ha provocado que el valle esté muy seco y las grandes damas grises prefirieran congregarse en torno a charcas ganaderas muy alejadas de nuestro alcance. De todos modos pudimos disfrutar de unos cuantos ejemplares junto a grupitos de avefrías (Vanellus vanellus) y de una visita a la imponente encina milenaria que ofrece una soberbia estampa de eternidad en las amplias dehesas.
Algo especial y que a mi amigo le llamó la atención pronto es la manera en que la serranía llega de forma salvaje y pura a muy poquita distancia de donde las grullas trompetean.
Preciosos bosques de robles melojos tiñen de tonos ocres las masas de pinos y vegetación mediterránea de sus cerros y laderas y, tanto allí como en el valle, los enormes buitres leonados (Gyps fulvus) y negros (Aegypius monachus) cicleaban con la banda sonora del ronco graznido de los cuervos. Es el primer sitio donde he llegado a observar buitres negros y grullas al mismo tiempo, una maravilla...
| Nido de azor |
Esta hermosa naturaleza serrana conecta con la más conocida y popular Sierra de Andújar, donde también estuvimos el domingo de ese fin de semana.
Los cerros cuajados de alcornoques y madroños con mucho estrato arbustivo dan paso a dehesas ganaderas donde la presencia de imponentes toros bravos ofrece tranquilidad a muchas especies de aves. Los simpáticos mochuelos (Athene noctua) nos observan desde los bolos de granito (que convenientemente moldeados se convierten en abrevaderos de ganado) mientras que se divisan grandes ungulados como las ciervas (Cervus elaphus) y algunos bonitos machos de gamo (Dama dama), que están ahora con su mullido pelaje invernal que carece del marcado moteado que caracteriza a la especie.
También aquí disfrutamos de los planeos de los magníficos buitres, aunque los buitres negros nos dieron mejor espectáculo aún al pasar con una distancia agradecida sobre uno de los lugares escogidos para intentar avistar al lince ibérico (no apareció, como en la apabullante mayoría de veces).
Es todo un espectáculo y un privilegio poder ser espectador del vuelo cercano de estos casi tres metros de envergadura vivientes.
Por si fuera poco, las cabras montesas (Capra pyrenaica) de la zona se dejaron ver, cuando aparecieron a lo lejos un joven macho con una hembra y su cría. Este macho jovenzuelo se va aproximando a mi ilusión de poder ver algún día un macho adulto de poderosa cornamenta, algún día...
| El Jándula en El Encinarejo |
Despeñaperros no tuvo visita ese fin de semana, pero para respetar el título de la entrada que hace honor al nuevo nombre del blog, pondré un par de imágenes del cajón de visitas del mes pasado, para ilustrar esa quebrada orografía en la que el halcón peregrino (Falco peregrinus) sobrevuela parajes con recuerdos de la Edad Media en forma de ruinas de fortalezas con importante papel durante La Reconquista, cerrando esta entrada con la vista de la luna y Venus desde el entorno de mi pueblo, Bailén.
| Castillo de Las Navas de Tolosa |


